La oposición en la Cámara de Diputados de la Nación dio un paso clave este miércoles al iniciar el debate para unificar proyectos vinculados al desendeudamiento de las familias, en un contexto de fuerte deterioro económico y aumento sostenido de la morosidad.
La reunión, convocada para las 10 de la mañana en la Comisión de Defensa del Consumidor, es encabezada por el diputado Hugo Yasky, alineado con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con el objetivo de consensuar una estrategia legislativa común que les permita alcanzar el número necesario para imponer la agenda en el recinto.

El eje central: avanzar rápido sobre una problemática que ya muestra cifras críticas. Según datos del BCRA, la morosidad en créditos a familias llegó al 11,2% en febrero, el nivel más alto en 22 años, con 16 meses consecutivos de aumento.
El deterioro no se limita a los créditos bancarios tradicionales. Otros indicadores reflejan una situación aún más delicada:
Este escenario impulsó a distintos bloques opositores a presentar 18 proyectos de ley, que ahora buscan sintetizar en una sola iniciativa viable.
Entre las propuestas se destacan:
El desafío no es solo técnico, sino político. Desde la oposición reconocen que fragmentar la discusión sería funcional al oficialismo.
“Ir al recinto con 18 proyectos es ir a perder”, admitió un legislador involucrado en las negociaciones.
Por eso, el plan es consolidar una posición común que les permita reunir al menos 129 votos, el número necesario para aprobar una ley en Diputados. En una segunda instancia, incluso evalúan la posibilidad de alcanzar los 171 votos para insistir ante un eventual veto presidencial, como ocurrió con iniciativas recientes.
La movida también apunta a disputar la iniciativa política a La Libertad Avanza, que actualmente controla el ritmo legislativo. Para avanzar, la oposición deberá forzar el tratamiento en comisiones clave como Presupuesto y Finanzas, hoy bajo influencia oficialista.
En ese marco, no descartan pedir una sesión especial para emplazar el debate y acelerar los tiempos parlamentarios.
“La agenda social es donde más coincidencias tenemos y donde el Gobierno no está poniendo el foco”, señalaron desde uno de los bloques.