El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, lanzó un fuerte reclamo al gobierno de Javier Milei al exigir la baja de las retenciones y del impuesto al cheque, dos de los tributos que calificó como “distorsivos” dentro del esquema fiscal argentino.
El planteo se dio en el marco del AmCham Summit, uno de los eventos empresariales más importantes del país, donde el mandatario provincial participó de los primeros paneles y dejó un mensaje directo al Presidente, quien tiene previsto cerrar la jornada.
Frigerio también insistió en la necesidad de avanzar hacia un nuevo acuerdo fiscal federal que reordene la estructura tributaria entre Nación, provincias y municipios, en un contexto de fuerte caída de la recaudación.
El reclamo del gobernador entrerriano no es aislado. Días atrás, durante un encuentro con intendentes del PJ, se compartió un diagnóstico común: la recaudación viene en descenso producto de la recesión económica.
En ese contexto, Frigerio sorprendió con una definición política que marca el tono de la disputa fiscal:
La frase refleja el creciente conflicto entre los distintos niveles del Estado por la distribución de los recursos y la presión tributaria sobre la economía.
Durante su exposición en AmCham, Frigerio amplió su planteo y no solo apuntó contra tributos nacionales. También pidió avanzar en reformas a nivel subnacional:
El trasfondo es el debate que impulsa el gobierno de Milei, que suele cuestionar con dureza los impuestos provinciales y municipales, incluso promoviendo herramientas para denunciar tasas locales.
Sin embargo, desde las provincias sostienen que la presión fiscal no puede analizarse sin incluir los impuestos nacionales, que representan una porción clave de los ingresos.