El ex gobernador Omar Perotti volvió al centro de la escena política santafesina. Según confirmaron fuentes de su entorno, mandó a realizar encuestas en las cinco principales ciudades de la provincia para evaluar su competitividad de cara a una eventual candidatura a la gobernación.
El movimiento no es menor: se da en un contexto de fuerte fragmentación del peronismo local y con un escenario electoral que podría dividirse en tercios entre el oficialismo de Maximiliano Pullaro, La Libertad Avanza y el PJ.
En ese tablero, cerca de Perotti reconocen que un escenario fragmentado podría abrir una oportunidad para el regreso del peronismo al poder, pese al desorden interno que atraviesa el espacio.
Puertas adentro, el peronismo santafesino enfrenta su principal obstáculo: la falta de cohesión. Distintos sectores compiten entre sí y, según deslizan en el entorno del ex mandatario, prevalece un clima de desconfianza.
Uno de los puntos de mayor tensión es la crítica interna hacia la gestión de Perotti. Dirigentes que hoy buscan posicionarse como alternativa cuestionan su gobierno, aunque muchos de ellos integraron la administración nacional de Alberto Fernández, a la que responsabilizan por el recorte de recursos hacia la provincia.
Aun así, los números que maneja el ex gobernador lo reposicionaron en el armado nacional del peronismo, donde crece la preocupación por lograr buenos resultados en Santa Fe y Córdoba si el objetivo es disputar el poder a Javier Milei en 2027.
Mientras espera los resultados de las encuestas, Perotti no descarta un plan alternativo: competir como diputado provincial.
La estrategia apunta a capitalizar la reforma constitucional que eliminó la mayoría automática, lo que permitiría construir un bloque propio de al menos 10 legisladores y disputar la presidencia de la Cámara.
En paralelo, emergen otros actores dentro del peronismo. El ex ministro de Transporte Diego Giuliano, cercano a Sergio Massa, impulsa una candidatura desde el sur provincial. En la misma línea se mueve Germán Martínez, alineado con Agustín Rossi.
Ambos sectores promueven además la figura de Juan Monteverde en Rosario, aunque advierten que una eventual candidatura de Perotti a gobernador podría afectar su desempeño local.
Otra incógnita es el rol del senador Marcelo Lewandowski, quien analiza volver a competir por la gobernación, aunque también es presionado para disputar la interna en Rosario.
En tanto, el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, suma volumen político con críticas al ajuste económico tras participar de un reclamo junto a Axel Kicillof.