El respaldo del llamado “círculo rojo” empieza a mostrar matices. El presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle, sorprendió al pedirle al gobierno de Javier Milei que avance hacia un “proceso ligeramente más gradual” en la implementación del ajuste económico, aunque dejó en claro que el rumbo general “debe continuar”.
El planteo no es menor: Tagle es uno de los principales voceros del empresariado cordobés y un aliado histórico del expresidente Mauricio Macri, además de haber sido anfitrión de exposiciones clave del actual equipo económico, incluyendo al ministro Luis Caputo.
Durante una intervención pública, Tagle destacó la “solidez de los fundamentos económicos” del plan libertario, incluso en un contexto internacional adverso. Sin embargo, introdujo una advertencia que empieza a replicarse en distintos sectores productivos.
“El Gobierno debe continuar con su plan, con sus convicciones, pero quizá haya que tener un proceso ligeramente más gradual”.
El empresario señaló que el propio Ejecutivo reconoce límites en la profundización del ajuste y planteó la necesidad de una “sintonía fina” para evitar tensiones sociales.
Además, se incluyó como parte del proceso al afirmar que hay actores políticos, empresariales y productivos que no buscan cambiar el rumbo, pero sí “suavizarlo o atemperarlo”.
Tagle admitió que el impacto del programa económico no es homogéneo. Mientras algunos sectores muestran recuperación, otros ya evidencian señales de retroceso.
Lo que tenés que saber:
En ese marco, el dirigente descartó una intervención directa del Estado en cada caso: “El Gobierno no puede ir fábrica por fábrica”, afirmó, reforzando la visión liberal de autorregulación.
Pese a los cuestionamientos, Tagle reafirmó su respaldo al rumbo económico y retomó el mensaje oficial de pedir paciencia.
“Estamos pidiendo paciencia porque el ritmo al que nos gustaría ir no es el que estamos teniendo”.
El empresario vinculó esta desaceleración a factores externos, como el impacto de la guerra en la inflación, que podría extenderse en los próximos meses.
El mensaje de Tagle funciona como una señal hacia la Casa Rosada: el respaldo del establishment continúa, pero con alertas sobre el impacto social y productivo del ajuste.
En un contexto donde el Gobierno necesita sostener apoyo político y económico, el pedido de gradualismo podría marcar el inicio de una etapa de mayor negociación con sectores clave.