El ex ministro de Seguridad Aníbal Fernández tomó distancia de Miguel Ángel Pichetto en medio de la reconfiguración del peronismo, y puso en duda que el actual diputado sea quien deba conducir el movimiento justicialista en esta nueva etapa política.
En declaraciones públicas, Fernández descartó además la idea de conformar un frente “anti Milei” de cara a 2027, al rechazar definiciones en términos de oposición negativa. “En mi vida nunca fui anti nada”, sostuvo, marcando una línea discursiva que busca correrse de la lógica confrontativa.
“Soy peronista hasta las manos, voy a estar en el peronismo y voy a participar en todo lo que pueda. Por el momento, no hay nada definido”, afirmó. Sin embargo, al referirse a Pichetto, fue categórico: “No creo que sea la persona que pueda llevar adelante los destinos del peronismo. Por lo menos hoy”.
Uno de los puntos centrales de la crítica de Fernández está vinculado al rol que tuvo Pichetto en el armado de Juntos por el Cambio en 2019, cuando fue candidato a vicepresidente acompañando a Mauricio Macri.
Según el ex funcionario, ese antecedente condiciona cualquier intento de liderazgo dentro del PJ. “Después de haber sido candidato de Macri, pararse delante del peronismo y plantear que va a conducirlo, me parece que es medio como grande”, planteó.
En esa línea, también introdujo otro factor clave en la interna: el peso político de Cristina Fernández de Kirchner. “¿Qué le vas a decir? ¿Que después de haber sido dos veces presidenta y una vez vicepresidenta no va a tener posibilidades de opinar?”, lanzó, dejando en evidencia que el debate por la conducción está lejos de saldarse.
En contraste con sus cuestionamientos, Fernández destacó al gobernador bonaerense Axel Kicillof como una figura con potencial para liderar el peronismo en el corto plazo.
“Es un tipo serio, honesto, que en los últimos años demostró muchas cosas que le dan valor en el peronismo”, afirmó. Además, resaltó su llegada a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, señalando que construyó poder “con un manojo de palabras” y luego cumplió con su gestión.
Por ahora, el escenario dentro del peronismo aparece abierto, sin definiciones claras sobre liderazgos ni estrategias electorales. Las declaraciones de Fernández reflejan una interna en plena ebullición, donde conviven figuras históricas, dirigentes con pasado en otros espacios y nuevos liderazgos en construcción.