La pérdida de poder adquisitivo de los salarios en Argentina ya no es un dato aislado: seis meses consecutivos de caída real consolidan una tendencia que impacta de lleno en el consumo y la actividad económica.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en febrero de 2026 los salarios del sector privado registrado crecieron 1,6% nominal, pero frente a una inflación del 2,9%, implicaron una caída real del 1,3%.
Es realmente insólito que en el gobierno festejen esto.
— Daniel Schteingart (@danyscht) April 17, 2026
1) 113 mil empleos representa un aumento del 0,6%. La población en edad laboral creció 2%. Es decir, se crean empleos más lentamente que la población que entra al mercado de trabajo.
2) 113 mil empleos en dos años equivale… https://t.co/0uoeBewp11
El resultado es concreto: los ingresos quedaron 3,5% por debajo de noviembre de 2023, marcando un deterioro sostenido.
La situación es aún más crítica en el Estado nacional. El CEPA detalló que los salarios públicos registraron en febrero una caída real del 2,2% mensual y acumulan una pérdida del 37,2% respecto a noviembre de 2023.
Si se ajusta por una canasta actualizada, la baja del poder adquisitivo alcanza el 18,3%, profundizando el impacto sobre los trabajadores estatales.
En contraste, las provincias mostraron una dinámica menos negativa. El economista Nadin Argañaraz estimó que la caída del salario real en ese nivel fue del 10,3%, gracias a políticas salariales más activas durante 2024 y parte de 2025.
“Los salarios nacionales siguieron cayendo, mientras los provinciales mejoraron hasta agosto de 2025 y luego volvieron a deteriorarse”, explicó.
Desde otra mirada, el economista Gabriel Caamaño coincidió con el diagnóstico: el aumento nominal no logra compensar la inflación.
Además, advirtió sobre limitaciones en indicadores oficiales:
“El RIPTE volvió a mostrar problemas como predictor mensual del índice salarial”.
El frente laboral suma otra preocupación. Entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo período de 2025 se generaron 113 mil empleos, según datos del INDEC. Sin embargo, el análisis genera controversia.
El economista Daniel Schteingart, de Fundar, señaló que ese incremento representa apenas un 0,6%, muy por debajo del crecimiento de la población en edad de trabajar (cerca del 2%).
“Es la primera vez en el siglo XXI que la economía crece sin generar empleo neto”, afirmó.
Además, cambió la composición del mercado laboral:
El ritmo actual también queda rezagado frente a gestiones anteriores:
Desde el Gobierno sostienen que la caída responde a un proceso de estabilización:
“Primero se ordenan los precios y después los salarios”.
Sin embargo, los datos actuales muestran que el ajuste recae principalmente sobre los ingresos laborales.
Sin una recuperación sostenida del salario real, los analistas advierten que el repunte económico podría quedar limitado.