El conflicto dentro del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que autoridades del organismo reconocieran internamente que el ajuste impulsado por el Gobierno nacional podría ser mucho más profundo de lo que se venía informando.
Durante una reunión clave del Consejo Directivo, el presidente del instituto, Miguel Ángel Romero, admitió que desde el Ejecutivo avanzan con una “reconfiguración profunda” del organismo que incluye un fuerte recorte de personal. Según trascendió del encuentro, el número de despidos que analiza la gestión nacional sería superior a los 700 trabajadores que comenzaron a mencionarse en las últimas semanas.
“La cantidad de bajas que se pide desde el Ministerio de Sturzenegger es muy superior a los 700 despidos que se están comentando”, sostuvo Romero ante la conducción del organismo, dejando expuesta la dimensión del ajuste que podría aplicarse en el INTI.
La advertencia encendió todas las alarmas puertas adentro. De acuerdo con lo comunicado por directores de distintos centros del instituto, la reestructuración ya comenzó a ser transmitida a los empleados y existe preocupación porque las desvinculaciones podrían escalar incluso hasta las 1500 personas.
El escenario también dejó al descubierto diferencias dentro de la propia conducción del organismo. En medio de las presiones para avanzar con el ajuste, Romero tomó distancia de la ejecución de los despidos y aseguró que no avalará las cesantías.
“Si esos despidos se concretan no serán bajo mi gestión”, afirmó el titular del INTI, quien además aclaró que ni él ni su equipo firmarán las desvinculaciones.
La frase expuso un quiebre interno frente a las directivas impulsadas desde el área de desregulación y reforma del Estado encabezada por Federico Sturzenegger, uno de los principales impulsores del plan de reducción estatal del Gobierno libertario.
Romero también cuestionó el rumbo que tomó la discusión sobre el futuro del organismo. “El acuerdo no era este, sí bajar servicios pero no despedir”, sostuvo, en referencia a negociaciones previas sobre posibles cambios estructurales en el instituto.
Tras conocerse el alcance del ajuste, trabajadores y gremios reaccionaron rápidamente y decidieron profundizar las medidas de protesta para visibilizar el conflicto.
La convocatoria será el próximo martes 21 de abril a las 10 de la mañana en la puerta del organismo, donde realizarán una conferencia de prensa para denunciar la situación y cuestionar las políticas impulsadas por la administración nacional.
Desde sectores sindicales responsabilizaron directamente a la Casa Rosada por el escenario que atraviesa el instituto y alertaron sobre el impacto que podría tener el recorte tanto en los trabajadores como en el funcionamiento técnico y científico del INTI.
En paralelo, también señalaron a integrantes de la conducción del organismo, entre ellos Miguel Romero, Ezequiel Capelli, Juan Pablo Intelisano, Daniel Loiacono, Fernando Durand, Matías Bernocco y Gastón Gavarini.
Según indicaron desde el propio instituto, algunos funcionarios recibieron asueto para la jornada posterior a la conferencia de prensa con el objetivo de evitar situaciones de tensión dentro del organismo.
En ese contexto, también se confirmó la renuncia de Gastón Gavarini, quien se desempeñaba como subgerente de inversiones y costo.
El caso del INTI se suma a otros procesos de recorte y reorganización impulsados por el Gobierno de Javier Milei en distintas áreas del Estado nacional.
La situación expone un escenario de creciente conflicto entre la administración libertaria y sectores sindicales vinculados a organismos técnicos y científicos, en medio del plan oficial de reducción del gasto público.
Mientras continúan las negociaciones y crece la incertidumbre entre los trabajadores, dentro del instituto aseguran que todavía no existe una comunicación formal definitiva sobre el alcance real de los despidos. Sin embargo, el reconocimiento interno de que el recorte podría superar ampliamente las cifras conocidas elevó la tensión y profundizó el estado de alerta.