La oposición en Córdoba quedó sacudida en la última semana por una serie de reuniones reservadas, tensiones internas y un nuevo intento del radicalismo por evitar una fractura que podría debilitar al espacio frente al gobernador Martín Llaryora en las elecciones de 2027.
En medio del impacto político que generó la crisis vinculada al PAMI y el llamado “caso Adorni”, los libertarios decidieron bajar un acto que tenían previsto para este sábado. Sin embargo, quien sí avanzará con un encuentro político es el senador Luis Juez, uno de los principales referentes opositores en la provincia.
El movimiento más fuerte se produjo tras las conversaciones entre sectores de la UCR cordobesa y la alianza integrada por el diputado libertario Gabriel Bornoroni y el juecismo. Hace algunos días, el exdiputado radical Rodrigo de Loredo mantuvo una reunión con Bornoroni para discutir el futuro opositor.
Según trascendió, la respuesta del referente libertario fue contundente: le pidió a De Loredo que defina antes del Mundial de fútbol si se sumará o no al esquema opositor que encabezan los libertarios junto a Juez.
Con pocos días de diferencia ocurrió otro encuentro clave. Esta vez fue entre el presidente de la UCR provincial, Marcos Ferrer, y el propio Luis Juez. Allí también se habló sobre el reordenamiento opositor y sobre la creciente preocupación dentro del radicalismo por la pérdida de dirigentes hacia La Libertad Avanza.
En la conducción de la UCR cordobesa observan con alarma el crecimiento territorial del armado libertario. El espacio ya incorporó a dirigentes radicales como Soledad Carrizo, mientras varios intendentes del interior comenzaron a tender puentes directos con Bornoroni.
Dentro del radicalismo creen que Ferrer intenta evitar una ruptura mayor y contener la fuga de dirigentes hacia el mileísmo. Por eso este jueves lanzó públicamente una propuesta que rápidamente alteró el tablero político: convocar a una interna abierta entre la UCR, La Libertad Avanza, el juecismo, el PRO y Encuentro Vecinal.
El objetivo sería definir mediante una primaria quién será el candidato opositor que enfrente a Llaryora en 2027.
“Una primaria abierta resolvería la cuestión con varias virtudes: es democrática; permite que decidan los independientes, y no un grupo de dirigentes ni los aparatos; y puede hacerse con una campaña breve y austera”, sostuvo Ferrer en redes sociales.
Por ahora, desde el espacio que integran libertarios y juecistas evitaron responder públicamente a la iniciativa de Ferrer. Sin embargo, en la política cordobesa pocos creen que la propuesta avance sin resistencia.
El antecedente inmediato juega en contra. En 2023, Luis Juez ya había rechazado una estrategia similar impulsada por Rodrigo de Loredo, decisión que terminó profundizando las diferencias dentro de la oposición.
Además, en el entorno libertario interpretan la propuesta radical como una maniobra para conservar poder territorial. Especialmente porque Ferrer también pidió que las internas definan candidatos a intendentes, algo que impediría que La Libertad Avanza impulse postulantes propios en municipios gobernados por radicales.
El escenario, por ahora, permanece abierto. Pero la tensión entre la UCR, los libertarios y el juecismo ya marca el inicio de una disputa anticipada por el liderazgo opositor rumbo a 2027.