El ex presidente Mauricio Macri inició este viernes en Chaco una gira federal como titular del PRO, en un movimiento político que vuelve a instalar especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial en 2027. Durante un acto partidario, presentó el espacio “Próximo Paso” y dejó un mensaje dirigido tanto a la militancia amarilla como al gobierno de Javier Milei.
Aunque reiteró su respaldo al rumbo económico y político de la administración libertaria, el ex mandatario buscó marcar diferencias en medio de los escándalos que golpean a la Casa Rosada en las últimas semanas. “El silencio traiciona al cambio”, lanzó ante dirigentes y militantes.
Macri evitó confrontar directamente con el Presidente, pero dejó en claro que el PRO no tendrá un rol pasivo. “Jamás vamos a cuestionar el rumbo, porque es nuestro rumbo”, sostuvo, en referencia a las políticas económicas impulsadas por Milei.
Sin embargo, aclaró que acompañar al Gobierno no implica guardar silencio frente a errores o temas pendientes. “La lealtad es al cambio que se prometió. Eso nos obliga a reconocer lo que está bien y señalar lo que está mal”, afirmó.
La aparición pública del líder del PRO ocurre en un contexto de reconfiguración interna dentro del espacio y de tensiones crecientes con sectores libertarios que buscan absorber dirigentes amarillos en distintos distritos del país.
En su discurso, Macri reivindicó el rol histórico del PRO en el surgimiento de una agenda liberal y reformista en Argentina. “El PRO plantó la semilla de la libertad y el cambio en la Argentina”, expresó.
Además, cuestionó al gobierno del Frente de Todos al señalar que en 2019 llegó “el ejército de demolición”, aunque remarcó que en 2023 “volvimos a arrasar”, en referencia al triunfo electoral de Milei y el cambio de ciclo político.
El ex presidente también intentó diferenciarse del kirchnerismo y dejó un mensaje interno hacia el PRO. “No vamos a hacerle el juego al kirchnerismo”, aseguró, al tiempo que insistió en que su espacio seguirá señalando “las cosas que faltan”.
La gira federal del ex mandatario aparece como un intento de recuperar centralidad política y ordenar al PRO frente al avance libertario. Aunque no confirmó ninguna candidatura, sus movimientos vuelven a ubicarlo en el centro de la escena nacional.
En el entorno del macrismo entienden que el partido necesita redefinir su identidad: apoyar al Gobierno en reformas estructurales, pero conservar autonomía política. Ese equilibrio quedó reflejado en el discurso pronunciado en Chaco.
Las declaraciones de Macri llegan además en un momento sensible para el oficialismo, atravesado por cuestionamientos políticos y tensiones internas. En ese marco, el líder del PRO dejó una frase que resonó fuerte dentro del ecosistema político: “Aquellos que dicen que el silencio ayuda al cambio están equivocados; lo traiciona”.