La pelea por la sucesión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires empezó a tomar temperatura mucho antes de los tiempos formales de campaña. Con distintos sectores del peronismo moviendo fichas en el principal distrito electoral del país, el senador bonaerense Sergio Berni salió a jugar fuerte y pidió públicamente que Sergio Massa se convierta en candidato a gobernador.
“Sergio Massa es uno de los hombres que más conoce el Estado y la Provincia”, sostuvo Berni al referirse al líder del Frente Renovador. Además, aseguró que el exministro de Economía “tiene muchísimas posibilidades de ser gobernador” y lo definió como “el más preparado” para disputar el territorio bonaerense.
La declaración no pasó inadvertida dentro del oficialismo provincial. Aunque Berni planteó la eventual candidatura como una necesidad política y de gestión frente al avance del proyecto nacional de Javier Milei, en sectores del massismo interpretaron el mensaje como una maniobra para “bajar” el perfil nacional de Massa.
“Berni te habla de subirlo a Sergio cuando en realidad lo estás bajando”, deslizó un dirigente bonaerense cercano al Frente Renovador. La referencia apunta al peso político que todavía conserva Massa tras haber sido el último candidato presidencial competitivo del peronismo.
La discusión interna en el PJ provincial crece a medida que se consolida la idea de que Axel Kicillof no podrá buscar una nueva reelección en la Provincia y empieza a mirar con mayor fuerza una eventual candidatura presidencial.
En ese escenario, varios dirigentes comenzaron a recorrer el territorio bonaerense para posicionarse de cara a 2027. Algunos ya muestran estructura política propia y otros buscan instalarse en la conversación pública.
Entre los nombres que ya circulan dentro del oficialismo aparecen el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis; el intendente de La Plata, Julio Alak; y el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, todos ligados al espacio Movimiento Derecho al Futuro.
También se posicionan los intendentes Federico Achával en Pilar y Federico Otermín en Lomas de Zamora, además de la jefa comunal de Moreno, Mariel Fernández, referente del Movimiento Evita.
En paralelo, La Cámpora también busca tener representación propia en la pelea provincial con la diputada bonaerense Mayra Mendoza, mientras que el massismo ya empezó a mostrar al diputado nacional Sebastián Galmarini como una de sus cartas.
Lejos de interpretar la multiplicidad de candidatos como un problema, Berni consideró que la abundancia de aspirantes refleja vitalidad política dentro del peronismo.
“Hoy el peronismo tiene más de 12 candidatos y eso es bueno”, afirmó el exministro de Seguridad bonaerense, quien además reclamó una competencia interna amplia para definir liderazgos.
La propuesta de una “PASO contundente” aparece como un intento de ordenar una interna que, por ahora, muestra múltiples terminales políticas y ninguna conducción completamente consolidada.
Mientras tanto, en el PJ bonaerense todos coinciden en algo: aunque todavía falta más de un año para las elecciones, la carrera por suceder a Axel Kicillof ya empezó.