El Gobierno de Javier Milei profundizó su política de ajuste sobre el Estado y oficializó el nuevo régimen de retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), una de las estructuras técnicas más importantes del sector agropecuario argentino. La iniciativa forma parte del plan de reducción del empleo público impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger.
La medida apunta a reducir un 25% de la planta del INTA, donde calculan que unos 1.500 trabajadores podrían adherirse al esquema de desvinculación. El programa alcanza a investigadores, técnicos, administrativos y profesionales del organismo.
El anuncio llegó pocos días después de que el Consejo Directivo del INTA reclamara precisiones sobre el financiamiento para afrontar las indemnizaciones y compensaciones previstas en el plan. Pese a las dudas internas y a la posibilidad de que el proyecto quedara en pausa, finalmente el Ejecutivo avanzó con la formalización del régimen.
Según las condiciones difundidas oficialmente, podrán acceder al retiro voluntario quienes tengan una antigüedad mínima de tres años dentro del organismo.
Sin embargo, el esquema excluye a:
El recorte no se limita únicamente al personal. En paralelo, el Consejo Directivo aprobó el cierre de 14 agencias de extensión del INTA distribuidas entre las provincias de Buenos Aires y Córdoba, una decisión que genera preocupación en sectores productivos y trabajadores vinculados a la asistencia técnica agropecuaria.
El ajuste en el INTA se suma a una serie de recortes que el Gobierno viene ejecutando en distintas áreas del Estado nacional. En marzo ya había finalizado un proceso similar en ANSES, donde el Ejecutivo busca eliminar unas 2.500 posiciones mediante retiros voluntarios, despidos y reasignaciones internas.
Ahora, la administración libertaria proyecta una reducción de aproximadamente 27 mil trabajadores públicos entre distintos organismos nacionales.
Entre los entes alcanzados aparecen:
En el caso del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Gobierno pretende avanzar con más de 700 despidos, aunque dentro del organismo estiman que el número podría crecer hasta los 1.500 empleados en los próximos meses.
Otro de los focos de conflicto se abrió en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), donde se confirmó la desvinculación de 140 trabajadores.
Como respuesta, los empleados anunciaron una medida de fuerza que incluirá un “apagón informativo” de siete horas. La protesta afectará la difusión de pronósticos y alertas oficiales entre las 5 y las 12 del viernes 24 de abril.
La situación genera preocupación debido al impacto que podría tener sobre la circulación de información meteorológica clave para distintas actividades productivas, de transporte y prevención de riesgos.