La exdiputada nacional Graciela Camaño lanzó fuertes definiciones sobre el presente político argentino y el futuro del peronismo de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En una entrevista con el programa Infobae a las Nueve, sostuvo que el ascenso de Javier Milei no puede explicarse únicamente por la figura del actual presidente, sino por el desgaste acumulado tras años de crisis económica, pobreza y desconexión entre la dirigencia y la sociedad.
“La responsabilidad de que Milei sea presidente ni siquiera es de Milei”, afirmó la exministra de Trabajo durante la presidencia de Eduardo Duhalde. Según explicó, el líder libertario logró capitalizar el enojo social que, a su entender, fue ignorado durante más de una década por distintos gobiernos.
“Fueron catorce años de no crecimiento, de gobiernos que no gobernaron correctamente”, sostuvo Camaño, incluyendo en ese diagnóstico tanto a las gestiones kirchneristas como a la de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
La dirigente peronista fue todavía más dura al describir las consecuencias sociales de ese proceso: “La dirigencia política convirtió a la Argentina en una fábrica de pobres”.
Durante la entrevista, Camaño también cuestionó el discurso económico del gobierno nacional y advirtió sobre el impacto social del ajuste impulsado por la administración libertaria.
“Cuando Milei pide paciencia, hay que preguntarse a quién se la pide”, planteó. “No es una sociedad ordenada, con salarios altos y estabilidad. Es una sociedad golpeada, sumergida en la pobreza”.
Aunque responsabilizó a gobiernos anteriores por el deterioro estructural, aclaró que la administración actual tiene “toda” la responsabilidad sobre el presente. En ese sentido, criticó la lógica de la “motosierra” aplicada sobre una sociedad con altos niveles de vulnerabilidad.
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el debate sobre los recursos naturales y el modelo productivo argentino. Camaño relativizó la idea de que el gobierno de Milei haya iniciado el desarrollo energético de Vaca Muerta y remarcó que el yacimiento viene siendo impulsado desde administraciones anteriores.
“Milei se sentó a darle a la teta a la vaca, pero alguien la trajo y la puso”, ironizó.
Además, manifestó preocupación por la política ambiental del Gobierno y apuntó directamente contra la postura oficial respecto del cambio climático y la explotación minera.
“La ley de glaciares no está frenando nada. Ya están explotando sobre zonas periglaciares y glaciares”, afirmó.
En el tramo más político de la charla, Camaño confirmó su participación en una reunión con dirigentes sindicales y el referente evangélico Dante Gebel, quien analiza competir en las presidenciales de 2027.
La exdiputada elogió el perfil del conductor radicado en Los Ángeles y destacó que aún no haya oficializado una candidatura. “Me pareció interesante que diga ‘quiero ver equipos’ y no simplemente ‘soy candidato’”, sostuvo.
En contraste, fue tajante cuando le preguntaron por el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
“A mí no me gusta”, respondió sin vueltas. Luego cuestionó que el mandatario provincial priorice su rol partidario al frente del PJ bonaerense en medio de los problemas cotidianos de la población.
Para Camaño, el peronismo atraviesa una crisis profunda de representación. “Los dos grandes partidos de la Argentina, el peronismo y el radicalismo, estallaron”, sentenció.
La exlegisladora también opinó sobre la situación del vocero presidencial Manuel Adorni, quien deberá comparecer ante el Congreso. Aunque relativizó el impacto político del caso, sí marcó reparos institucionales.
“Hay una falta de ética y una contradicción con el discurso oficial”, afirmó. Y recomendó que Adorni tome licencia sin goce de sueldo para evitar que el presidente quede involucrado en su defensa.
Sobre una eventual candidatura presidencial para 2027 dentro del peronismo, Camaño evitó dar nombres: “No tengo candidato y no es momento de hablar de eso”.