La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a diferenciarse públicamente del presidente Javier Milei y profundizó su estrategia de construcción política propia con una nueva gira por el interior del país. Este viernes llegó a Santa Cruz, donde fue recibida por los senadores nacionales Natalia Gadano y José María Carambia, en medio de un escenario de fuerte tensión interna dentro del Gobierno nacional.
La visita se produjo mientras la Casa Rosada atraviesa semanas de ruido político por la disputa entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo, además de las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Le damos la bienvenida a la vicepresidenta de la Nación, @VickyVillarruel, a nuestra provincia.
— Natalia Gadano (@NataliaGadano) April 24, 2026
Es un gusto recibirla y poder acompañarla para que conozca de cerca Santa Cruz, nuestra gente y todo el potencial que tenemos. pic.twitter.com/SjWrtFfjCj
En ese contexto, Villarruel optó por reforzar su perfil federal y territorial. Durante su paso por Santa Cruz mantuvo reuniones con dirigentes locales, empresarios y representantes gremiales, en una agenda que busca mostrar volumen político propio y presencia en las provincias.
Apenas aterrizó, la vicepresidenta fue abordada por medios locales y consultada sobre su relación con Milei y la posibilidad de recomponer el vínculo político con el Presidente.
“Nos falta unión y para eso tienen que trabajar todos”, sostuvo Villarruel. Y agregó: “Estoy haciendo lo que me corresponde como presidente del Senado, como casa del país, que es recorrer el país. Las desavenencias con el presidente se tendrán en las instancias que correspondan y en la privacidad como corresponde”.
Aunque evitó confirmar un proyecto electoral propio, Villarruel dejó abierta la puerta a futuras construcciones políticas de su espacio. Consultada sobre una eventual candidatura en 2027, respondió que “todavía es muy temprano”.
Sin embargo, sorprendió al mencionar directamente a la senadora Natalia Gadano, quien tendría intenciones de competir por la intendencia de Caleta Olivia.
“Vengo a interiorizarme, ojalá pudiera quedarme más días recorriendo. En esta primera visita mi intención es recorrer el mar y la Cordillera”, afirmó la titular del Senado.
Más tarde, Villarruel se trasladó a Las Heras, donde encabezó un encuentro junto al intendente Antonio Carambia y referentes políticos de la zona norte santacruceña. También participó el senador nacional José María Carambia, hermano del jefe comunal.
“La Patagonia es el futuro de la Argentina. Con los senadores Gadano y Carambia quiero conocer algunos de los distintos departamentos de la provincia”, expresó la vicepresidenta. Además, confirmó que mantuvo contacto con el gobernador santacruceño para informarle sobre la visita y manifestó su intención de reunirse con él.
La gira de Villarruel ocurrió apenas días después de un nuevo gesto de ruptura con el círculo presidencial. El martes pasado estaba prevista su participación en la misa homenaje por el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, realizada en la Basílica de Luján.
Sin embargo, la vicepresidenta decidió no asistir ante la presencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof, funcionarios nacionales y dirigentes libertarios vinculados al Gobierno.
En cambio, participó de una ceremonia religiosa en la iglesia María Auxiliadora, en el barrio porteño de Almagro. Allí lanzó una frase que generó fuerte repercusión política: “No fui porque estaba lo peor de la casta”.
La declaración volvió a dejar expuesta la fractura interna dentro del oficialismo y alimentó las especulaciones sobre el futuro político de Villarruel, quien en los últimos meses profundizó su perfil autónomo respecto de la Casa Rosada.