La economía de Córdoba empezó a mostrar señales de fatiga antes de lo previsto. Así lo reflejó un informe técnico elaborado por el Instituto de Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC, que registró una caída del 0,68% en el Índice de Actividad Económica de Córdoba (IAEC) durante el cuarto trimestre de 2025 en comparación con el trimestre anterior.
El dato no solo confirma una desaceleración, sino que consolida una “tendencia contractiva” en la provincia. El trabajo académico advierte además que el crecimiento interanual perdió fuerza rápidamente, lo que indica que el rebote económico observado a comienzos de 2025 comenzó a agotarse antes de consolidarse.
La señal adquiere peso político y económico porque se trata de una de las pocas mediciones sistemáticas de actividad provincial disponibles con cierto nivel de detalle local. En un contexto donde los indicadores oficiales suelen difundirse con demora, el informe de la UNC funciona como una radiografía anticipada del presente económico cordobés.
El estudio reconstruyó una trayectoria económica marcada por un fuerte arranque y un posterior deterioro. Durante el primer trimestre de 2025, la actividad mostró una suba del 1,84%, mientras que en el segundo trimestre el crecimiento fue del 1,30%.
Sin embargo, el escenario empezó a cambiar en la segunda mitad del año. Entre julio y septiembre apareció la primera caída, del 0,60%, tendencia que terminó de consolidarse entre octubre y diciembre.
El resultado final dibuja una curva de crecimiento que pasó de la expansión al retroceso en apenas seis meses. Según el informe, el comportamiento provincial replica casi de manera exacta el proceso observado a nivel nacional.
Mientras Córdoba ingresaba en terreno contractivo, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) nacional mostró un crecimiento trimestral prácticamente nulo, del 0,1%, confirmando el freno generalizado de la economía argentina.
Uno de los puntos más sensibles del informe es que la caída afecta a sectores históricos del modelo productivo cordobés.
El patentamiento de vehículos registró un desplome trimestral del 11,96%, convirtiéndose en el ajuste más fuerte detectado durante el período analizado. El dato impacta directamente sobre la industria automotriz, una de las actividades emblemáticas de Córdoba.
Otro rubro afectado fue la industrialización del maní, que cayó 10,72% en términos trimestrales. Se trata de uno de los complejos exportadores más dinámicos de la provincia y una fuente clave de ingreso de divisas.
Además, el informe remarca que la baja en el consumo de energía industrial refleja una menor producción fabril, otro indicador clásico de desaceleración económica.
No obstante, los investigadores aclaran que el deterioro todavía no aparece completamente consolidado. Algunos sectores mantienen números positivos en la comparación interanual.
Por ejemplo, pese al derrumbe trimestral, el patentamiento de autos acumula una mejora del 18,54% frente al mismo período de 2024. En el caso del maní, el crecimiento interanual todavía muestra una suba del 5,31%.
Del otro lado, algunas actividades vinculadas al agro funcionaron como amortiguadores parciales de la caída general.
La industrialización de soja mostró una suba trimestral del 3,87%, mientras que el girasol avanzó 3,60%. Sin embargo, el propio informe aclara que se trata de un fenómeno atípico para esa época del año, ya que el cuarto trimestre no suele coincidir con el momento fuerte de cosecha.
Además, la comparación interanual presenta un escenario dispar: el girasol cae y la soja apenas logra mantenerse estable.
El diagnóstico final de la UNC es contundente: Córdoba no logró desacoplarse del ciclo macroeconómico argentino y el rebote económico perdió fuerza antes de consolidarse. Con sectores clave mostrando retrocesos y un contexto nacional estancado, el principal interrogante pasa ahora por cómo evolucionará la actividad durante 2026.