La "luna de miel" de Javier Milei con el electorado parece haber llegado a un final abrupto. Un demoledor informe de la consultora Management & Fit, dirigida por Mariel Fornoni, reveló que la aprobación de la gestión libertaria sufrió una hemorragia de casi 10 puntos en apenas dos meses, situándose hoy en un 37,2%, frente al 46,8% que ostentaba en febrero.
El desplome tiene nombres y apellidos: los escándalos vinculados al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Caso Libra y la polémica por los créditos VIP del Banco Nación han perforado el núcleo de confianza del votante oficialista.
Para esta crónica, se utiliza el estilo de Pirámide Mixta (Yunque), donde la dureza de los datos estadísticos iniciales se martilla con el análisis de la fractura social que el hecho genera.
El dato más alarmante para Balcarce 50 no es solo la caída de la imagen presidencial, sino el quiebre de la narrativa económica. Según la medición de Management & Fit, la evaluación positiva de la situación actual del país pasó del 27,3% a un magro 15,4%.
En el Conurbano bonaerense y las principales ciudades del interior, el sentimiento de "esfuerzo sin recompensa" empieza a ganar terreno. Por primera vez en la era Milei, la mirada negativa sobre el futuro le gana a la positiva, un indicador crítico para un Gobierno que se sostiene principalmente sobre el capital de la esperanza.
El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha pasado de ser el escudero mediático del Presidente a convertirse en el principal foco de desgaste. El Caso Libra y las designaciones de familiares han calado hondo en una sociedad sensibilizada por el ajuste.
👉 "Un 78,7 por ciento considera que el jefe de Gabinete debería renunciar o pedir licencia", sentencia el informe, dejando a Javier Milei en una encrucijada: sostener la lealtad personal o frenar el drenaje de votos.
Incluso entre quienes aún aprueban la gestión, el 37,7% ya califica los manejos en el Banco Nación como actos de corrupción o privilegios de "casta". Esta fisura en el relato oficial es peligrosa: el votante de La Libertad Avanza perdona el ajuste, pero no el privilegio.