La caída del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) encendió alarmas en la Casa Rosada y profundizó el clima de confrontación del presidente Javier Milei con los medios. El indicador, elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, se ubicó en 39,64 puntos en abril, el nivel más bajo en casi dos años.
Lejos de admitir un deterioro en las condiciones económicas, el mandatario atribuyó el malestar social a lo que el oficialismo denomina “cadena del desánimo”. La tensión escaló públicamente cuando Milei increpó a periodistas en el Congreso con insultos, en defensa de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La aparición del Presidente en la Cámara de Diputados tuvo un objetivo claro: respaldar a Adorni y cerrar una crisis que ya supera los 45 días. El funcionario está bajo la lupa judicial luego de que el fiscal Gerardo Pollicita ordenara una pericia sobre su patrimonio.
La investigación apunta a determinar el origen de unos 130.000 dólares en gastos en efectivo durante su función pública. En el Gobierno admiten que el proceso llevará semanas y apuestan a que el tema pierda impacto con el tiempo.
Lo que tenés que saber:
En paralelo, el oficialismo avanza en el Consejo de la Magistratura para cubrir cargos clave en la Cámara Federal de Comodoro Py, un tribunal estratégico. Entre los candidatos figuran Pablo Yadarola, Cecilia Incardona y el actual camarista Pablo Bertuzzi.
Mientras intenta ordenar el frente judicial, el Gobierno tomó distancia de otro foco de conflicto: la salida de Carlos Frugoni, quien renunció tras omitir declarar siete propiedades en Palm Beach. La decisión buscó evitar un nuevo escándalo.
El reemplazo generó un efecto dominó en el área de Infraestructura, pero dejó en evidencia una contradicción interna: mientras Adorni es sostenido, otros funcionarios son desplazados ante irregularidades.
Más allá de los casos puntuales, en el oficialismo crecen las diferencias estratégicas. El ministro de Economía, Luis Caputo, advierte que la falta de previsibilidad política puede afectar la recuperación económica.
Sectores vinculados al PRO, como Patricia Bullrich y Diego Santilli, buscan evitar tensiones prematuras de cara a 2027, mientras el ala de Karina Milei impulsa consolidar un armado propio en todo el país.
Las tensiones también impactan en el Congreso: aliados ya anticiparon que no acompañarán proyectos clave como la eliminación de las PASO, lo que complica la agenda del Ejecutivo.