El diputado nacional por Santa Fe, Esteban Paulón, lanzó fuertes críticas contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras su reciente presentación en la Cámara de Diputados, a la que calificó como un “fracaso” y parte de un “sobregiro político” del Gobierno de Javier Milei.
Durante una entrevista en Infobae al Amanecer, el legislador del Partido Socialista cuestionó tanto el contenido como la forma del discurso del funcionario, al asegurar que fue “muy coacheado” y leído en su totalidad. “Leyó hasta las chicanas”, remarcó, al señalar la falta de espontaneidad en la exposición.
Según Paulón, el informe de gestión dejó más dudas que certezas, especialmente en lo referido al patrimonio de Adorni, en medio de investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito.
El diputado apuntó directamente contra lo que definió como “al menos dos mentiras” en la presentación del jefe de Gabinete.
Entre los principales cuestionamientos, detalló:
Además, puso en duda la relación contractual con el conductor televisivo Marcelo Grandio, al señalar que sí existieron vínculos comerciales con Radio y Televisión Argentina (RTA), aunque no de forma directa sino a través de una empresa.
Otro punto crítico fue el financiamiento de viajes al exterior. Paulón citó un caso en Estados Unidos donde, según la versión oficial, los gastos fueron personales, pero una investigación judicial habría indicado el uso de una tarjeta corporativa de la Jefatura de Gabinete.
“Hasta que no explique en la Justicia cómo obtuvo esos ingresos, hay motivos para sospechar”, sostuvo.
El legislador también analizó la dinámica interna del Gobierno y apuntó al rol de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
Según su mirada, ella ejerce el verdadero poder ejecutivo: “Es la jefa de Gabinete en las sombras”, afirmó, al explicar que Adorni cumple un rol más expuesto y político, funcionando como “fusible” dentro de la estructura oficial.
En ese sentido, consideró que la figura del jefe de Gabinete quedó debilitada tras los escándalos recientes. “Perdió la frescura que tenía como vocero. Hoy no puede ser vocero de nada”, sentenció.
La jornada en el Congreso también tuvo momentos de tensión y teatralidad. Paulón relató que llevó una pochoclera como forma de ironizar sobre el tono del debate, luego de declaraciones previas del presidente de la Cámara, Martín Menem, que había sugerido “llevar pochoclo”.
El diputado describió la sesión como “una tarde en dos tiempos”: una primera parte con fuerte presencia oficialista y expectativa, y una segunda donde, tras la exposición, el funcionario quedó prácticamente solo.
También denunció la presencia de unas 210 personas entre militantes y funcionarios que habrían asistido como apoyo político.
Más allá del episodio puntual, Paulón vinculó la situación con el contexto económico y social. Señaló que el Gobierno no logra dar respuestas concretas a problemas cotidianos, como el transporte público o los subsidios.
“La gente está enojada, y con razón”, advirtió, al remarcar que en un momento de debilidad política el oficialismo no tiene una figura sólida que explique o defienda la gestión.