El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió a defenderse públicamente tras las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito que lo tienen bajo investigación judicial. En una entrevista radial, aseguró que la causa “no tiene gollete” y que no existen pruebas que acrediten un incremento patrimonial irregular.
El funcionario sostuvo que responderá ante la Justicia cuando sea requerido, pero cuestionó el tratamiento mediático del caso. “Hubo un montón de mentiras y conclusiones equivocadas”, afirmó, al tiempo que insistió en que el Gobierno demostrará su transparencia.
La causa está en manos del juez federal Ariel Lijo, quien ya ordenó el levantamiento del secreto bancario y fiscal de Adorni para analizar su evolución patrimonial. En paralelo, el fiscal Gerardo Pollicita tomó declaración a varios testigos y avanza con la investigación.
Uno de los ejes del caso gira en torno a los viajes al exterior realizados por el funcionario. Adorni confirmó algunos desplazamientos, como un viaje a Punta del Este en febrero en vuelo privado, aunque negó otros destinos mencionados públicamente, como Disney o Río de Janeiro.
El jefe de Gabinete defendió estos movimientos al señalar que fueron de carácter personal:
Sin embargo, evitó profundizar sobre otros puntos sensibles de la investigación, como propiedades vinculadas a su entorno familiar o financiamiento recibido para la compra de un departamento en Caballito.
La situación judicial de Adorni se complejiza con el paso de los días. La Justicia analiza:
Mientras tanto, el funcionario descartó cualquier posibilidad de renuncia y aseguró contar con el respaldo del presidente Javier Milei y de Karina Milei.
En otro tramo de la entrevista, Adorni confirmó que el Gobierno avanzará judicialmente contra el diputado Rodolfo Tailhade, a quien acusó de manejar información sensible sobre su vida privada.
La tensión escaló luego de que Tailhade denunciara supuestos movimientos irregulares vinculados a la custodia oficial de la familia del funcionario.
Adorni rechazó estas acusaciones y advirtió sobre un posible esquema de espionaje: “Hay una confusión entre lo público y lo privado”, sostuvo.