El avance de la tecnología en la política ya genera impacto concreto en la provincia de Buenos Aires. En ese escenario, la Cámara de Diputados bonaerense comenzó a debatir un proyecto de ley que busca limitar el uso malicioso de herramientas digitales en campañas electorales, en un intento por proteger la transparencia y la voluntad del electorado.
La iniciativa fue impulsada por Fabián Luayza, junto a los legisladores Gustavo Cuervo y Viviana Romano, del bloque Nuevos Aires. El eje central apunta a prevenir prácticas que combinan inteligencia artificial, automatización y difusión masiva de contenidos falsos, un fenómeno en crecimiento durante los procesos electorales.
El texto propone una restricción directa: durante las campañas quedaría prohibida la generación o difusión de contenidos manipulados mediante inteligencia artificial que alteren la imagen, la voz o declaraciones de una persona.
El foco está puesto en los llamados deepfakes, una tecnología capaz de recrear escenas falsas con alto nivel de realismo, lo que representa un riesgo concreto para la credibilidad pública.
Además, la norma busca evitar cualquier contenido que:
También se incluye la usurpación de identidad digital en redes sociales, sitios web o aplicaciones de mensajería, una práctica cada vez más frecuente en contextos políticos.
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el esquema de penalidades. Según el texto, quienes incumplan podrían enfrentar:
En casos de reincidencia, la iniciativa va más allá: contempla la inhabilitación para ejercer cargos públicos electivos, lo que introduce un fuerte componente disuasivo.
El proyecto no se limita a elecciones generales. De aprobarse, tendría impacto en:
Esto implica que la regulación abarcaría la totalidad del sistema electoral provincial.
Por ahora, el proyecto se encuentra en etapa de análisis legislativo y no tiene fecha confirmada de tratamiento en el recinto, un dato clave que todavía deja abierta la discusión sobre su implementación.