La Legislatura de la provincia de Buenos Aires volvió a quedar en pausa. Este lunes, la falta de acuerdos dentro del oficialismo impidió conformar la comisión clave de Reforma Política, lo que derivó en la suspensión de la sesión prevista para este jueves.
La decisión expone una interna cada vez más profunda en el Senado bonaerense y deja al descubierto la dificultad de la vicegobernadora Verónica Magario para ordenar a los distintos sectores del peronismo.
El conflicto se desató luego de que se publicara el decreto con la designación de las comisiones permanentes. Sin embargo, la más estratégica —la que discutirá cambios electorales de cara a 2027— no fue incluida. Aunque se anunció un decreto complementario, hasta ahora no se concretó.
La suspensión de la sesión generó fuertes críticas desde la oposición, que cuestionó la falta de funcionamiento del Senado.
“Era un mamarracho sesionar sin tener Reforma Política conformada”, lanzó un legislador opositor, que además remarcó que la Cámara lleva cinco meses sin actividad.
El intento de sesión tenía como objetivo resolver un problema técnico: la situación del senador Diego Valenzuela, quien debía reasumir su banca tras su fallido pase al Gobierno nacional, luego de haber sido designado en comisiones mientras estaba de licencia.
Pero el trasfondo es más profundo. El oficialismo no logra acordar quién controlará la comisión que debatirá reformas clave del sistema electoral.
La comisión pendiente es central porque este año se discutirán cambios que pueden redefinir el mapa político bonaerense.
Entre los temas que impulsa la oposición, especialmente La Libertad Avanza, se destacan:
Sin embargo, dentro del oficialismo hay posiciones divididas:
El punto más conflictivo es, justamente, la posibilidad de que vuelvan las reelecciones sin límite, algo que impacta directamente en intendentes del conurbano.
La disputa no es solo por las reglas electorales, sino por quién conduce el debate.
Los nombres en danza reflejan la interna:
Sin acuerdo, la comisión no se constituye y el Senado sigue sin poder sesionar.
Mientras tanto, la Legislatura bonaerense permanece virtualmente paralizada, en un año clave donde deberían definirse las reglas del juego electoral rumbo a 2027.