La inesperada coincidencia entre Karina Milei y Santiago Caputo en el Palacio Libertad durante la noche del 28 de abril alteró el tablero político interno de La Libertad Avanza. Ambos participaron de la exposición encabezada por el presidente Javier Milei sobre el legado de John Maynard Keynes y su influencia en la teoría económica contemporánea, en una escena que rápidamente fue interpretada como una señal de tregua dentro del círculo más íntimo del poder libertario.
El evento reunió además al economista Juan Carlos De Pablo, al diputado Adrián Ravier, funcionarios, legisladores y referentes del oficialismo. Sin embargo, lo que terminó dominando la conversación política no fue el contenido económico del encuentro sino el fuerte abrazo entre el Presidente y el asesor presidencial conocido como el “Mago del Kremlin”.
Señores de @lemoncashapp gracias por confirmar la información que adelanté ayer en medios de comunicacion: el Jefe de Gabinete @madorni cuenta con una billetera en su plataforma. No se hagan los rulos y no se atajen que los 3 palos están en otra. Saluda Atte. PD: hicieron los…
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) May 6, 2026
El gesto ocurrió frente a dirigentes alineados con Karina Milei, entre ellos Eduardo Menem y Lilia Lemoine, quienes acompañaron con aplausos una escena impensada meses atrás, en medio de una disputa interna que llevaba tiempo escalando silenciosamente dentro del Gobierno nacional.
Detrás del acercamiento entre los sectores que responden a Karina Milei y Santiago Caputo aparece un nombre central: Manuel Adorni.
El actual jefe de Gabinete atraviesa semanas complejas, en medio de cuestionamientos políticos y denuncias públicas impulsadas por la diputada Marcela Pagano, quien lanzó fuertes acusaciones sobre presuntos mecanismos de recaudación política dentro del oficialismo.
Pagano definió a Adorni como “el cajero de Karina Milei” y sostuvo públicamente que existían cobros para acceder a reuniones con funcionarios nacionales. También mencionó al secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari, como parte de esa estructura.
Aunque no existen presentaciones judiciales confirmadas ni pruebas públicas que respalden esas acusaciones, las declaraciones generaron un fuerte impacto dentro del ecosistema libertario y alimentaron las tensiones internas.
Dentro del Gobierno admiten que la situación de Adorni genera desgaste político, pero también reconocen la dificultad para encontrar un reemplazo confiable.
En ese contexto comenzaron a circular nombres como Martín Menem y Pablo Quirno, aunque ninguno parece reunir consenso pleno dentro del oficialismo. La posibilidad de que Karina Milei concentre aún más poder en la estructura de Gobierno también genera resistencia en distintos sectores libertarios.
Para Santiago Caputo, una eventual salida de Adorni podría acelerar todavía más su pérdida de influencia dentro del esquema presidencial. Por eso, distintos sectores interpretan que el acercamiento entre ambos espacios responde más a una necesidad política coyuntural que a una reconciliación definitiva.
El gesto público de Milei hacia Caputo buscó mostrar cohesión interna en un momento de desgaste político y económico para el Gobierno nacional, mientras sectores del denominado “Círculo Rojo” comienzan a cuestionar el rumbo de la administración libertaria.
Más allá de la tensión política, el Presidente aprovechó la actividad para profundizar sus críticas contra el economista británico John Maynard Keynes, uno de los principales blancos intelectuales del discurso libertario.
“Keynes hizo muchísimo daño, quiso ser un remedio pero fue peor que la enfermedad”, afirmó Milei durante la exposición. También lo calificó como “un genio, pero del mal”, en una de las frases más comentadas de la noche.
Durante su presentación, el mandatario habló sobre política monetaria, tasa de interés y demanda de dinero, vinculando esos conceptos con la situación económica argentina y defendiendo nuevamente su postura contra el intervencionismo estatal.
La actividad en el Palacio Libertad volvió a combinar contenido económico con mensajes políticos hacia la base libertaria, en un formato que el Presidente viene utilizando con frecuencia para reforzar su identidad ideológica y ordenar internamente a su espacio político.