La disputa por el control del servicio de recolección de residuos volvió a encender una fuerte interna sindical y política en la provincia de Buenos Aires. Luego del conflicto registrado en Villa Gesell, que amenazó con extenderse a otros municipios, la conducción de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo) impulsó públicamente la idea de municipalizar el servicio de recolección para reducir costos en las comunas.
La propuesta generó una inmediata y dura reacción de Pablo Moyano, referente del gremio de Camioneros, que históricamente mantiene influencia sobre el sistema de recolección mediante empresas tercerizadas que operan en gran parte de los municipios bonaerenses.
El eje del conflicto pasa por la crisis económica que atraviesan las administraciones locales, golpeadas por la caída de la recaudación y el deterioro de la coparticipación. En ese escenario, algunos intendentes comenzaron a evaluar la posibilidad de asumir directamente la prestación del servicio para reducir gastos.
El planteo fue realizado por el titular de Fesimubo, Hernán Doval, durante una reunión de municipales realizada en Balcarce.
“Hay que remunicipalizar la recolección de residuos sólidos, porque el servicio de las empresas privadas se lleva gran parte de los presupuestos”, sostuvo.
El dirigente afirmó además que los municipios podrían prestar el servicio “pagando un tercio” de lo que actualmente desembolsan mediante contratos con empresas privadas.
Las declaraciones impactaron de lleno sobre uno de los principales bastiones de poder sindical de Camioneros, que sostiene desde hace décadas el esquema de tercerización bajo convenio gremial propio.
La tensión se profundizó especialmente después del conflicto en Villa Gesell, donde el sindicato camionero realizó protestas frente al municipio encabezado por el intendente Gustavo Barrera, dirigente alineado con el gobernador Axel Kicillof.
La respuesta de Pablo Moyano no tardó en llegar y elevó la tensión entre ambos sindicatos.
“Doval actúa como jefe de prensa de sus patrones, de los intendentes”, lanzó el dirigente camionero.
Además, acusó al titular de Fesimubo de intentar avanzar sobre los salarios de los trabajadores de recolección. “Este personaje quiere achicarles el salario a casi el 50%, como cobran los municipales. No lo vamos a permitir”, afirmó.
Moyano también comparó el planteo de Doval con las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y apuntó contra funcionarios libertarios y dirigentes políticos.
“¿Qué diferencia hay entre Caputo, Sturzenegger, Adorni, Jorge Macri y este señor Doval?”, disparó.
Desde el entorno del dirigente camionero señalaron además que el planteo “lo puso como loco” y consideraron que Doval busca posicionarse públicamente en medio de la crisis económica que golpea a numerosos municipios bonaerenses.
El antecedente inmediato de la disputa fue el conflicto desatado en Villa Gesell, donde Camioneros enfrentó la posibilidad de que el municipio avanzara sobre cambios en el esquema de recolección.
Según indicaron desde el sindicato, la situación se destrabó con la reincorporación de 45 trabajadores afectados.
En paralelo, también se registraron tensiones en La Plata, aunque allí se abrió una mesa de diálogo para evitar una escalada del conflicto.
Dentro de Camioneros admiten que existía preocupación por un posible “efecto dominó” si Gesell avanzaba hacia un modelo de municipalización. “Muchos esperaban que Barrera gane la batalla”, reconocieron fuentes sindicales.
El enfrentamiento actual entre Camioneros y Fesimubo contrasta con la relación histórica que durante años mantuvieron Hugo Moyano y el exlíder municipal Rubén “Cholo” García, antecesor de Doval al frente de la federación bonaerense.
“Nunca hubo reuniones con Pablo, no hay feeling”, sintetizaron desde Camioneros sobre el vínculo actual entre ambas conducciones sindicales.