El diputado nacional y secretario general del PRO, Fernando De Andreis, lanzó duras críticas contra Patricia Bullrich y volvió a marcar diferencias con sectores del oficialismo libertario, en medio de un escenario político atravesado por tensiones internas, reposicionamientos y disputas de liderazgo dentro de la oposición y el Gobierno nacional.
Durante una entrevista en el programa Empezando el Día, conducido por Mariana Contartessi en Radio La Red, el dirigente cercano a Mauricio Macri cuestionó los reiterados cambios partidarios de Bullrich y aseguró que esas decisiones afectan tanto su imagen personal como la credibilidad del sistema político argentino.
“Creo que hay que tener cierta tranquilidad y quedarse quieto un rato. Me parece que lo mejor que podría hacer Patricia por el país es dejar de pasar de un lugar al otro, de un partido a otro”, sostuvo De Andreis.
El legislador remarcó que ese tipo de movimientos generan un deterioro de la confianza pública y terminan impactando incluso sobre la estabilidad económica y las posibilidades de inversión.
“Se destruye la confianza, se destruye el valor de la palabra y algo que parece muy pequeño termina siendo muy grande, porque es una de las razones principales por las que ni los argentinos ni los extranjeros invierten y generan empleo en la Argentina”, afirmó.
Las declaraciones llegan en un momento de redefiniciones dentro del mapa político opositor y mientras el PRO intenta reordenar su estrategia frente al crecimiento de La Libertad Avanza y el liderazgo de Milei.
Además de sus críticas a Bullrich, De Andreis apuntó contra el manejo político del Gobierno nacional respecto a la situación de Manuel Adorni, vocero presidencial y una de las figuras más visibles de la administración libertaria.
Según el diputado, el oficialismo lleva demasiado tiempo concentrado en una discusión que desvía la atención de los problemas estructurales del país.
“Al gobierno lo afecta mucho. Básicamente, porque están hace un mes y medio o dos poniendo la energía en un lugar donde no la tienen que poner”, sostuvo.
Para el dirigente del PRO, esa situación genera desgaste político en un contexto económico delicado y contribuye a profundizar la incertidumbre.
Durante la entrevista, De Andreis confirmó que el PRO mantendrá una postura de acompañamiento parlamentario selectivo hacia el Gobierno de Milei, aunque aclaró que el respaldo no será automático.
“Existe una voluntad muy fuerte por parte del PRO desde el principio del gobierno de Milei de acompañar una agenda que sentimos bastante propia”, explicó.
Sin embargo, dejó en claro que el espacio buscará marcar diferencias con mayor firmeza frente a decisiones que considere equivocadas.
“También hay una decisión de empezar a ponerle cada vez más palabras a lo que falta, a lo que vemos que está mal, porque creemos que es la manera más leal de acompañar y también a la Argentina”, expresó.
Las declaraciones reflejan el delicado equilibrio que intenta sostener el PRO entre acompañar algunas políticas libertarias y conservar una identidad política propia frente al avance de La Libertad Avanza sobre el electorado de centroderecha.
Consultado sobre el futuro partidario y una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri, De Andreis aseguró que hoy el foco del PRO está puesto en la reorganización territorial y el fortalecimiento interno del espacio.
Según explicó, trabajan en la presentación de 150 candidatos a intendente en distintas ciudades del país, con eje en la gestión local y la renovación partidaria.
Respecto de una posible postulación presidencial de Macri en 2027, el dirigente aclaró que no es una discusión instalada actualmente dentro del partido.
“La figura de Mauricio es una figura que no necesita un trabajo de instalación. Hoy te diría que no, no estamos pensando en eso”, sostuvo.
También señaló que el expresidente se siente más cómodo en un rol de conducción política y partidaria que en una candidatura electoral.
Sobre el cierre, De Andreis volvió a cuestionar el recorrido político de Bullrich y consideró que sus cambios de espacio tuvieron consecuencias negativas para el sistema político argentino.
“Eso le ha hecho mucho daño a ella y a la política argentina”, concluyó.