El Gobierno nacional avanzó con un recorte superior a los $2.500 millones sobre el presupuesto destinado a la Administración de Parques Nacionales, una decisión que impacta directamente sobre 46 áreas protegidas de todo el país y genera alarma entre trabajadores, especialistas ambientales y sectores vinculados al turismo.
La reducción presupuestaria alcanza a algunos de los parques más emblemáticos de la Argentina, entre ellos Nahuel Huapi, Los Glaciares, Iguazú, Lanín y Los Alerces, este último afectado recientemente por incendios forestales en la provincia de Chubut.
El ajuste quedó formalizado mediante un decreto firmado por el vocero presidencial Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo, en el marco de la política de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
Según trascendió, el recorte compromete tareas vinculadas a prevención de incendios, monitoreo ambiental, control de fauna y servicios de atención turística en distintas regiones del país.
El mayor impacto presupuestario recayó sobre el Parque Nacional Nahuel Huapi, el segundo más grande de la Argentina, que perderá más de $190 millones de los fondos originalmente asignados para el ejercicio 2025.
Detrás aparece el Parque Nacional Lanín, que sufrirá una reducción superior a los $156 millones respecto del presupuesto previsto inicialmente.
En tanto, el Parque Nacional Los Glaciares, el de mayor superficie del país y uno de los principales destinos turísticos de la Patagonia, dejará de percibir alrededor de $77 millones.
Uno de los casos que más preocupación genera es el del Parque Nacional Los Alerces, ubicado en Chubut y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El área protegida fue una de las más golpeadas por los incendios forestales registrados en la zona de Chushamén, donde brigadistas y personal ambiental trabajaron durante semanas para contener el fuego.
Pese a ese antecedente reciente, el parque sufrirá una reducción de aproximadamente $70 millones sobre su presupuesto original.
Los Alerces es además uno de los principales atractivos naturales de la Patagonia, reconocido por sus bosques milenarios, lagos y cascadas sobre el río Manso, además de su valor ambiental y turístico internacional.
Trabajadores del sector advirtieron que el ajuste podría limitar seriamente la capacidad operativa frente a nuevos focos ígneos durante la próxima temporada de incendios.
Fuentes vinculadas a Parques Nacionales señalaron que el recorte no solo afectará la prevención de incendios forestales, sino también otras tareas esenciales para el funcionamiento cotidiano de las áreas protegidas.
Según explicó un trabajador del organismo, la reducción presupuestaria impactará en:
La situación genera preocupación en provincias donde el turismo de naturaleza representa una fuente clave de ingresos económicos y empleo local, especialmente en regiones patagónicas y del norte argentino.
Hasta el momento, el Gobierno nacional no difundió detalles oficiales sobre cómo se compensarán las partidas recortadas ni cuál será el esquema operativo para sostener las tareas críticas dentro de las áreas protegidas.
Mientras tanto, el ajuste vuelve a poner en debate el financiamiento de los organismos ambientales y el impacto de las políticas de reducción del gasto sobre sectores estratégicos vinculados al patrimonio natural argentino.