El conflicto entre el Sindicato de Trabajadores Municipales y el gobierno de Villa Gesell sumó este viernes un nuevo capítulo de tensión. El gremio confirmó que continuará con el paro iniciado el lunes debido a la falta de respuestas del Ejecutivo encabezado por el intendente Gustavo Barrera, mientras el municipio atraviesa una profunda crisis financiera y política.
La protesta mantiene paralizados distintos sectores de la administración comunal y, hasta el momento, no existen señales concretas de una resolución inmediata. Desde el sindicato exigen el cumplimiento del acuerdo paritario firmado en marzo, además del pago de deudas vinculadas a horas extra y errores detectados en las liquidaciones salariales.
“Ante la falta de respuestas concretas del Ejecutivo municipal” se resolvió continuar con la medida de fuerza, informó oficialmente el gremio este viernes.
En paralelo, los trabajadores esperan que el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dicte la conciliación obligatoria para intentar destrabar el conflicto.
En medio del conflicto, el intendente Gustavo Barrera apuntó tanto contra el contexto económico nacional como contra la oposición local por el rechazo reiterado al proyecto de presupuesto 2026 en el Concejo Deliberante.
El jefe comunal habló de un “brutal desfinanciamiento” de los municipios producto del “abandono del Estado nacional”, aunque también responsabilizó directamente a sectores opositores por agravar la crisis institucional y financiera de la comuna.
“Una cosa son las tormentas económicas que vive toda la Argentina y otra muy distinta son los incendios políticos provocados por quienes creen que cuanto peor le vaya a Villa Gesell, mejor les va a ir electoralmente”, expresó Barrera durante la semana.
Según cifras oficiales difundidas por el municipio, el déficit actual ronda los 7.500 millones de pesos, una situación que ya comenzó a impactar en el funcionamiento administrativo y en el pago de haberes.
Las dificultades económicas del municipio comenzaron a reflejarse en el pago de salarios de mayo. Según trascendió oficialmente, los empleados cobraron sus haberes sin incluir horas extra, mientras que funcionarios y concejales percibieron solo pagos parciales.
La situación genera preocupación adicional de cara a los próximos meses, cuando el municipio deba afrontar el pago del aguinaldo, en un escenario donde todavía no se aprobó el presupuesto del próximo ejercicio.
La crisis política y financiera de Villa Gesell lleva varios meses y ya provocó episodios de fuerte tensión institucional. Uno de los más relevantes ocurrió con la intervención del sindicato de Camioneros, que se movilizó para evitar el despido de 45 trabajadores vinculados al servicio de recolección de residuos.
En ese contexto, el gremio liderado por Pablo Moyano también reclamó la aprobación del presupuesto 2026, aunque finalmente el proyecto volvió a ser rechazado en el Concejo Deliberante.
La última sesión legislativa realizada el pasado 4 de mayo terminó en medio de un fuerte escándalo político luego de que la oposición rechazara nuevamente la ordenanza de gastos y recursos impulsada por el Ejecutivo.
Ahora, el próximo 18 de mayo, los concejales volverán a sesionar y el presupuesto municipal regresará al centro del debate político local.
La definición será clave para intentar descomprimir una crisis que combina conflicto sindical, tensión institucional y un complejo escenario financiero para la administración de Gustavo Barrera.
Mientras tanto, el paro municipal continúa y la incertidumbre crece tanto entre los trabajadores como entre los vecinos de Villa Gesell, que ya comienzan a sentir el impacto de la paralización de servicios y la disputa política abierta dentro del municipio.