Con un mensaje cargado de definiciones políticas y señales hacia el futuro del PRO, el expresidente Mauricio Macri reapareció públicamente este viernes en Vicente López, en medio de crecientes tensiones entre el partido amarillo y el oficialismo libertario encabezado por Javier Milei.
El encuentro, organizado por el PRO bonaerense en el Centro Galicia de Olivos, tuvo un fuerte tono de relanzamiento político y reunió a intendentes, legisladores, dirigentes territoriales y referentes partidarios de toda la provincia de Buenos Aires.
La actividad estuvo encabezada por el titular del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, quien en las últimas horas había acusado al Gobierno nacional de “traicionar” al espacio tras perder la presidencia de la Comisión Bicameral de Seguimiento de Organismos de Inteligencia, que finalmente quedó en manos del armador libertario Sebastián Pareja, alineado con Karina Milei.
En ese contexto, Macri buscó ratificar el respaldo del PRO al rumbo económico del Gobierno, aunque dejó en claro que el partido mantendrá autonomía política y seguirá marcando diferencias cuando considere necesario.
“El PRO es un partido que dice lo que cree o dice lo que le conviene decir. Es un partido que, aunque convenga callar, dice y no traiciona lo que piensa”, afirmó el exmandatario ante militantes que corearon “Mauricio Presidente”.
Durante su discurso, Macri insistió en que el PRO acompañó al oficialismo en los momentos más críticos y reivindicó el respaldo parlamentario brindado desde el inicio de la gestión libertaria.
“Cuando muchos decían ‘vuelve el helicóptero’, el PRO estuvo ahí y dijo: ‘vamos a bancar’”, sostuvo.
El expresidente también hizo referencia al documento político difundido recientemente por dirigentes del PRO, al que definió como una manera de “pensar en voz alta” y fijar posición frente al escenario político actual.
“No dudamos. Apoyamos las leyes más difíciles al servicio del cambio sin pedir nada a cambio”, agregó.
Sin embargo, el exjefe de Estado aclaró que las críticas del partido no buscan desestabilizar al Gobierno sino señalar errores de gestión y evitar el avance del populismo.
“La crítica honesta no es la que perjudica el cambio, es el silencio”, afirmó.
Las declaraciones llegan en un contexto de creciente malestar dentro del PRO por la pérdida de espacios políticos dentro del armado libertario y por la continuidad de funcionarios cuestionados, entre ellos Manuel Adorni, señalado desde sectores del macrismo por denuncias de corrupción que todavía no tuvieron respuesta oficial.
La jornada comenzó con la presentación formal de Radar PBA, una herramienta impulsada por el PRO bonaerense para relevar reclamos vecinales y construir información territorial propia en la provincia de Buenos Aires.
La exposición estuvo a cargo de Aldana Ahumada y Martín Yeza, quienes mostraron estadísticas, diagnósticos distritales y una demostración en vivo del sistema.
“El objetivo puntual de la actividad es construir un sistema de información territorial propio ante el abandono y la falta de datos de la gestión de Axel Kicillof”, explicaron desde la organización.
El proyecto busca fortalecer la estrategia política y territorial del PRO de cara a los próximos años, especialmente en el principal distrito electoral del país.
Tras la presentación técnica, se desarrolló un panel político encabezado por Fernando De Andreis, junto a la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, y el titular del PRO bonaerense, Cristian Ritondo.
Durante el encuentro se debatieron escenarios electorales, desafíos de gestión y el futuro político del espacio rumbo a las elecciones de 2027.
Entre los asistentes estuvieron dirigentes nacionales, provinciales y municipales del PRO, incluidos los intendentes Fernando Bouvier de Arrecifes, Javier Martínez de Pergamino y Marcelo Matzkin de Zárate.
También participaron referentes como Julio Garro, Santiago López Medrano, legisladores porteños y representantes de la juventud partidaria.
La foto política en Olivos dejó un mensaje claro: el PRO busca recuperar centralidad en la provincia de Buenos Aires y empieza a reorganizarse frente a una relación cada vez más compleja con el oficialismo libertario.