El escenario político argentino comenzó a mostrar un cambio de clima acelerado alrededor del gobierno de Javier Milei. La caída en la imagen presidencial, los escándalos políticos que impactan sobre el oficialismo y el empeoramiento de la situación económica alimentan un proceso de desgaste que ya abrió discusiones sobre el futuro de La Libertad Avanza y el mapa político hacia las elecciones de 2027.
En las últimas semanas, distintos sectores políticos, empresariales y sindicales empezaron a debatir escenarios alternativos frente a un oficialismo que perdió centralidad en la agenda pública y enfrenta crecientes niveles de rechazo social.
El foco principal de la crisis política se concentra en las denuncias y cuestionamientos que rodean al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aunque el impacto ya alcanza a toda la estructura del Gobierno nacional.
A eso se suman nuevos recortes presupuestarios publicados en el Boletín Oficial, que afectan áreas sensibles como educación, salud, ciencia y técnica, además de nuevos aumentos en el transporte público.
El malestar social quedó reflejado también en la reciente Marcha Federal Universitaria, que volvió a reunir movilizaciones masivas en distintos puntos del país contra el ajuste impulsado por la administración libertaria.
El documento político que analiza el escenario actual sostiene que el oficialismo atraviesa una etapa de deterioro acelerado luego del impulso político que había logrado tras las elecciones legislativas de 2025 y la aprobación de la reforma laboral.
Según distintas encuestas mencionadas en el análisis, entre un 60% y un 66% de la población mantiene actualmente una imagen negativa del Gobierno, mientras que el respaldo firme a Milei oscilaría entre el 25% y el 35%.
Uno de los datos que más preocupa dentro del oficialismo es el desgaste del discurso “anticasta”, eje central de la construcción política libertaria.
La consultora Zentrix, citada en el texto, señaló que un 66,6% de los consultados considera que el Gobierno “ya es parte de la casta”, lo que representa un fuerte golpe para la narrativa original de La Libertad Avanza.
El análisis también pone el foco sobre el deterioro económico y social que atraviesan amplios sectores de la población.
Aunque el Gobierno logró mantener cierta desaceleración inflacionaria, el impacto acumulado de los aumentos de precios sobre salarios y jubilaciones generó un fuerte deterioro en el poder adquisitivo.
A eso se suman despidos, cierres de empresas, caída del consumo y conflictos laborales en distintos puntos del país.
El documento menciona protestas docentes, reclamos estatales y conflictos sindicales en provincias como Chubut, Santa Cruz, Córdoba, Misiones, Catamarca y Tierra del Fuego, además de protestas en organismos nacionales como INTI, Vialidad y el Correo Argentino.
También se destaca el crecimiento del problema habitacional, el aumento de desalojos y las dificultades crecientes para afrontar alquileres y servicios públicos.
En paralelo, el oficialismo enfrenta tensiones internas cada vez más visibles.
La situación de Manuel Adorni provocó cuestionamientos incluso dentro de sectores aliados al Gobierno. El texto menciona además movimientos políticos de figuras como Patricia Bullrich, quien comenzó a tomar distancia en algunos temas sensibles.
El desgaste oficialista también comenzó a generar movimientos dentro del empresariado y de sectores políticos tradicionales que evalúan alternativas de poder para el próximo turno presidencial.
El documento sostiene que parte del establishment económico ya analiza escenarios de “mileísmo sin Milei”, es decir, la continuidad del programa económico libertario con otro liderazgo político.
En ese marco aparecen nombres como Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Jorge Brito y empresarios como Paolo Rocca o Javier Madanes Quintanilla, mencionados como actores que siguen de cerca la evolución del oficialismo.
Del lado opositor, el peronismo también empezó a acelerar conversaciones internas para reorganizarse de cara a 2027.
Allí aparecen figuras como Axel Kicillof, Cristina Kirchner, Sergio Massa y Juan Grabois, aunque el espacio todavía enfrenta dificultades para consolidar una propuesta política unificada.
Uno de los fenómenos políticos señalados en el análisis es el crecimiento de la figura de Myriam Bregman, dirigente del PTS y referente del Frente de Izquierda.
El texto sostiene que distintas encuestas la ubican entre las dirigentes con mejor imagen positiva del país y vincula ese crecimiento con el posicionamiento opositor frente al Gobierno y el rechazo a las reformas impulsadas por Milei.
También se menciona el crecimiento político de Nicolás del Caño y el intento del espacio de izquierda de capitalizar el malestar social y político frente al oficialismo y los partidos tradicionales.
Mientras tanto, el escenario político argentino ingresa en una etapa de mayor incertidumbre, atravesada por el ajuste económico, las tensiones sociales y el debate cada vez más visible sobre el futuro del proyecto libertario.