La votación en el Senado por la continuidad de Carlos “Coco” Mahiques como vocal de la Cámara Federal de Casación Penal después de cumplir 75 años terminó dejando mucho más que una definición judicial. El resultado, con 58 votos afirmativos, 11 negativos y tres ausencias, expuso una fractura política profunda dentro del interbloque peronista conducido por José Mayans.
La sesión dejó al descubierto el creciente distanciamiento entre el núcleo más cercano a Cristina Kirchner y un grupo de senadores vinculados a gobernadores provinciales que optaron por acompañar la continuidad del magistrado.
La prórroga permitirá que Mahiques siga integrando el máximo tribunal penal del país más allá de noviembre próximo, cuando alcanzará la edad límite establecida para ejercer funciones judiciales.
Dentro de la bancada peronista, la división fue contundente. Mientras los sectores identificados con La Cámpora y el kirchnerismo duro rechazaron la continuidad del juez, un grupo importante de senadores decidió respaldarlo.
Entre quienes votaron a favor estuvieron el santafesino Marcelo Lewandowski, el entrerriano Adán Bahl, el chubutense Carlos Linares, el pampeano Pablo Bensusán, el tucumano Juan Manzur, el sanjuanino Sergio Uñac y legisladores alineados con los gobernadores Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz.
La ruptura generó incomodidad en el kirchnerismo. El propio José Mayans admitió durante su discurso de cierre que existían diferencias internas sobre la postura frente al oficialismo.
“Nosotros no vamos a acompañar, hay gente que quiere acompañar, que lo acompañe”, lanzó el senador formoseño con evidente fastidio.
El trasfondo político del debate estuvo atravesado por las discusiones históricas sobre el funcionamiento del Poder Judicial y el rol que tuvo Mahiques durante el gobierno de Mauricio Macri.
Una de las intervenciones más resonantes fue la de la senadora jujeña Carolina Moisés, quien se alejó del interbloque kirchnerista en febrero y defendió públicamente su apoyo a Mahiques.
La legisladora sostuvo que volver a discutir el traslado del juez realizado en 2018 durante la gestión de Macri resultaba “extemporáneo”.
“Reeditar los cuestionamientos es improcedente”, afirmó.
Moisés también aprovechó para cuestionar el funcionamiento interno del peronismo durante el gobierno anterior y habló de “bloqueos de internas” que impidieron avanzar en reformas judiciales y designaciones de magistrados.
“Loco, los peronistas también teníamos problemas, no era tan difícil”, expresó en una de las frases más comentadas de la sesión.
Sus declaraciones parecieron responder indirectamente al exgobernador chaqueño Jorge Capitanich, quien había denunciado supuestos “vicios de legalidad” en procesos de designación judicial impulsados durante el macrismo.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también tomó protagonismo durante el cierre del debate y realizó una férrea defensa del camarista.
Bullrich elogió el trabajo de Mahiques en causas vinculadas a corrupción y mencionó específicamente la investigación de los cuadernos de Oscar Centeno.
“Hace más de 45 años que está en la Justicia”, sostuvo la funcionaria.
Además, vinculó las críticas del kirchnerismo al magistrado con las investigaciones judiciales que involucraron a exfuncionarios y dirigentes cercanos a Cristina Kirchner.
La sesión también dejó un mensaje político para el Gobierno nacional. Desde sectores libertarios celebraron el resultado no solo por la contundencia de la votación, sino porque interpretan que el oficialismo logró recuperar algo de iniciativa política en medio del clima de tensión que atraviesa la administración de Javier Milei tras las polémicas vinculadas a Manuel Adorni.
“Esto es un triunfo de Juan Bautista (Mahiques)”, deslizaron fuentes judiciales tras la votación.
La discusión en el Senado volvió a mostrar un escenario político fragmentado, con un peronismo dividido entre la estrategia de confrontación impulsada por el kirchnerismo y posiciones más dialoguistas ligadas a gobernadores y sectores provinciales.