Por: Desdoblamiento bonaerense: la jugada que puede devolverle aire al radicalismo y complicar los planes de Milei
Si el peronismo finalmente avanza con el desdoblamiento, el escenario político bonaerense cambiará de manera drástica. La elección dejará de girar exclusivamente alrededor de Javier Milei y volverá a poner el foco sobre los intendentes, los concejales, los armadores locales y las estructuras partidarias que todavía sobreviven en el interior.
Ese detalle no es menor.
Durante los últimos meses, gran parte de la dirigencia del PRO y de la UCR observó con preocupación cómo La Libertad Avanza absorbía dirigentes, concejales y referentes territoriales aprovechando la potencia electoral del Presidente.
La lógica era sencilla: donde aparecía Milei, el resto desaparecía.
Pero el desdoblamiento puede alterar esa ecuación.
La implementación de la Boleta Única Papel para los cargos nacionales y una elección provincial separada generarían dos campañas distintas.
Una cosa será discutir la marcha del gobierno nacional.
Otra muy diferente será convencer a un productor agropecuario de la Cuarta Sección, a un comerciante de la Quinta o a un vecino de la Séptima sobre quién debe administrar su municipio.
Sin el apellido Milei encabezando la boleta, la política vuelve a jugarse en el territorio.
Y allí aparecen las fortalezas históricas del radicalismo.
No es casualidad que varios dirigentes de la UCR observen con atención lo que ocurrió en Santa Fe. La experiencia que llevó al poder a Maximiliano Pullaro junto al PRO de Gisela Scaglia se transformó en un modelo de supervivencia para sectores que buscan evitar ser fagocitados por el fenómeno libertario.
Detrás de esa estrategia también se mueve Mauricio Macri.
El expresidente sabe que una integración total con La Libertad Avanza significaría, en los hechos, la desaparición política del PRO como fuerza autónoma.
Por eso impulsa una construcción que permita conservar identidad, estructura y volumen propio.
No se trata de romanticismo partidario.
Se trata de supervivencia.
En los despachos bonaerenses de La Libertad Avanza reconocen por lo bajo una dificultad que todavía no pudieron resolver.
El espacio tiene votos, pero no necesariamente tiene organización.
La fiscalización sigue siendo un problema.
La construcción de cuadros locales avanza más lento de lo esperado.
Y en muchos municipios del interior profundo todavía no existe una referencia política consolidada.
Los armadores de Karina Milei y Sebastián Pareja lograron sumar dirigentes, pero todavía no construyeron un entramado territorial comparable al que conservan radicales y vecinalistas.
En distritos agrícolas donde la política se sigue resolviendo cara a cara, la falta de volumen local puede transformarse en una dificultad seria.
Incluso en ciudades importantes como Bahía Blanca, algunos referentes libertarios reconocen que los nombres con conocimiento público siguen siendo escasos.
La situación de Oscar Liberman aparece como una excepción dentro de un esquema que todavía depende más de la marca Milei que de sus dirigentes.
La posibilidad de una alianza UCR-PRO genera expectativas en varios distritos.
En Tandil, la discusión ya comenzó a girar alrededor de la sucesión de Miguel Lunghi, uno de los intendentes más longevos de la Provincia.
Allí el oficialismo local buscará demostrar que puede sostener el poder aun cuando el histórico jefe comunal no pueda volver a competir.
En Olavarría y Azul, la fractura del PRO después del acercamiento de algunos sectores al oficialismo nacional abrió una oportunidad para el radicalismo.
La misma situación aparece en Tres Arroyos, donde una construcción conjunta intentará enfrentar al peronismo gobernante.
En Necochea, mientras tanto, el desafío será romper la lógica vecinalista que consolidó Arturo Rojas.
Y en Chivilcoy, la oposición busca construir una alternativa competitiva frente al esquema político que domina el peronismo local.
Cada municipio tiene su propia historia.
Cada distrito tiene liderazgos distintos.
Y justamente ahí radica la importancia del desdoblamiento.
Cuando desaparece el arrastre nacional, la política vuelve a depender de los nombres propios.
La pelea no es solamente electoral.
Lo que está en juego es quién conducirá el espacio opositor al peronismo en la Provincia durante los próximos años.
De un lado aparecen quienes impulsan un acuerdo pleno con Milei.
Del otro, quienes creen que todavía existe margen para preservar una identidad propia.
La tensión atraviesa al PRO, a la UCR y también a sectores del empresariado bonaerense que observan con atención el reordenamiento político.
Por ahora, la posibilidad de una gran PASO entre libertarios y una coalición radical-propuesta republicana parece lejana.
Sin embargo, el solo hecho de que se discuta demuestra que nadie tiene resuelto el tablero.
Y en política, cuando todos empiezan a mirar los municipios en lugar de la Casa Rosada, suele ser porque el poder real comenzó a moverse.
Lo que tenés que saber
• El desdoblamiento bonaerense reduciría el efecto arrastre de Javier Milei.
• La UCR y el PRO buscan replicar el modelo santafesino para defender municipios del interior.
• Mauricio Macri impulsa mantener autonomía política frente a La Libertad Avanza.
• Karina Milei y Sebastián Pareja enfrentan dificultades para consolidar estructuras territoriales.
• Tandil, Olavarría, Azul, Tres Arroyos, Necochea y Chivilcoy aparecen como distritos clave.
• La discusión de fondo es quién liderará el espacio opositor al peronismo en la Provincia después de 2027.