El barro judicial sigue sumando capítulos oscuros y ahora el mediático letrado decidió salir con los tapones de punta. Fernando Burlando rechazó furiosamente las versiones de pasillo que lo ubicaban impulsando un cierre exprés de la causa $LIBRA. Nadie quiere quedar pegado como el salvavidas de plomo de un fraude que arruinó a miles de argentinos.
Quienes caminan cerca del penalista aseguran que no hay margen para la tibieza en este escándalo digital. El abogado está convencido de que existió una maniobra nefasta que perjudicó a muchísimos inversores. Por eso, exige que la investigación avance caiga quien caiga para determinar el grado de responsabilidad de cada lúmpen.
La guillotina legal no hace distinciones entre estafadores comunes y burócratas con traje a medida. El objetivo principal apunta a meter tras las rejas a todos los funcionarios públicos que pudieran estar manchados con este curro cripto. Se terminó el tiempo de fingir demencia mientras los ahorristas lloran sus pérdidas.
Para no dejar dudas, la querella dejó clarísimo cuál es la verdadera estrategia sobre el paño verde. La propuesta que viene explorando apunta a una eventual reparación económica para las víctimas, pero sin ningún tipo de "indulto". Quieren recuperar los dólares evaporados pero garantizando que los responsables terminen con el traje a rayas.
La plata tiene que aparecer, pero el expediente no se negocia por un par de billetes sucios bajo la mesa. En la visión de los letrados, una compensación patrimonial puede convivir perfectamente con el avance implacable del proceso penal. Básicamente, que devuelvan la guita robada y después se sienten a dar explicaciones ante el juez de turno.
La calentura no se limita solamente a los delincuentes, sino que también atiende a los que deben investigar. El mediático mantiene una postura recontra crítica respecto del insólito accionar del fiscal Eduardo Taiano. Parece que el empleado judicial tiene alergia a darle la cara a la gente estafada.
El malestar radica en que el representante del Ministerio Público cerró las puertas de su despacho con triple candado. Cuestionan que, desde el inicio, el magistrado se haya mostrado completamente reacio a recibir y escuchar a quienes afirman haber sido perjudicados. Semejante ninguneo institucional es considerado como una falencia gravísima en medio del desastre financiero.
El planteo final es clarísimo y no deja lugar a los tradicionales aprietes de Comodoro Py. El foco debe estar puesto tanto en la recuperación del dinero perdido como en el esclarecimiento integral de los turbios hechos. Reparación total para las víctimas de carne y hueso, pero sin cerrar ni condicionar la cacería judicial.
Lo que tenés que saber sobre la causa $LIBRA
El penalista desmintió categóricamente que busque cerrar la pesquisa que investiga el millonario desfalco digital.
La querella exige una reparación económica para los estafados, pero sin perdonar a los políticos implicados.
Le pegó durísimo a la fiscalía de turno por negarse a recibir personalmente a las víctimas arruinadas.