El relato de la pureza anticasta no resiste el menor análisis en el barro de la calle y el encubrimiento a Manuel Adorni se está transformando en una mochila de plomo insostenible para el Gobierno. Lo que empezó como un simple carpetazo de Comodoro Py, ahora mutó en una verdadera rebelión institucional en los concejos deliberantes bonaerenses. La paciencia de la dirigencia se agotó y las declaraciones de repudio contra el ministro se multiplican como un virus letal, demostrando que la indignación cruzó la frontera de los partidos tradicionales y ya está dinamitando las bases del propio armado oficialista. A la gente de a pie no le da la nafta para pagar el boleto, mientras los burócratas esconden fortunas en negro.
El primer cachetazo formal vino desde el interior profundo. En Bolívar, el cuerpo legislativo no anduvo con eufemismos y, con los votos alineados de la UCR, el peronismo y los laderos de la familia Passaglia, le bajaron el pulgar al funcionario. El concejal radical Pablo Fabris lo atendió de parado, repudiando públicamente su descarada confesión televisiva de mantener ahorros espurios fuera del radar de la AFIP. La ola de asco y hartazgo se replicó en Luján, donde el centenario partido exigió "responsabilidad política" para no defender lo indefendible, y en Olavarría, donde destrozaron su impresentable declaración jurada tildándola lisa y llanamente como el "cuento de la cripto".
Pero la verdadera sangre llegó de la mano del temido fuego amigo. Resulta que los ediles libertarios, esos que tienen que caminar los barrios y poner la jeta ante los vecinos asfixiados, se cansaron de comerse los sapos podridos del gabinete nacional. Andrés Persuh, concejal violeta de Vicente López, sacó el lanzallamas y destrozó la coartada del ministro: "La gente no es tonta, lo que presentó es un dibujo", disparó sin anestesia. Para colmo, lo chicaneó con sorna asegurando que la historia de las 200 lucas verdes en un USB suena a burla barata para el laburante que apenas llega a fin de mes.
La sentencia de muerte política ya está firmada y no hay vuelta atrás. El mismo referente de La Libertad Avanza sentenció que, al confesar en vivo y en directo una evasión de 300 mil dólares, Adorni cometió un delito flagrante y debería rajar por la ventana. "Políticamente está muerto. Se enterró solo", remató el dirigente territorial, blanqueando que hasta los jerarcas de la cúpula no entienden por qué los hermanos Milei siguen atrincherados abrazando a un cadáver político. Vinieron a barrer la mugre y terminaron embarrando la cancha de la peor manera.
Lo que tenés que saber sobre el ocaso del ministro del pendrive:
- Cachetazo legislativo: En municipios como Bolívar, Luján y Olavarría, oficialistas y opositores se amontonaron para votar declaraciones institucionales repudiando el obsceno ocultamiento patrimonial de Adorni.
- El "cuento de la cripto": Los radicales fulminaron la insólita excusa del funcionario, dejando en claro que su fenomenal salto económico huele a corrupción y no resiste ninguna auditoría seria.
- Balazos de los propios: Los concejales libertarios le picaron el boleto. Denuncian que la declaración es un "dibujo" que subestima a la sociedad y piden que renuncie ya mismo.
- El sepulturero de sí mismo: En el armado violeta ya lo dan por liquidado. Afirman que confesar semejante evasión en televisión abierta lo mató políticamente.