martes 30 de junio de 2026 - Edición Nº5122

Nacionales | 30 jun 2026

La trampa laboral en el territorio de Kicillof

La bomba del desempleo explota en el conurbano y Kicillof solo tiene parches para apagar el fuego

20:00 |El índice de desocupación roza los dos dígitos en el Gran Buenos Aires y el interior bonaerense sufre el cierre de industrias clave. En esta nota analizamos la falta de presupuesto de una administración provincial asfixiada por el ajuste de Javier Milei, que intenta maquillar la crisis laboral con talleres textiles municipales y frigoríficos de doce empleados.


El empleo formal en la Provincia de Buenos Aires pasó de ser un derecho a un milagro para pocos. Clavado en algo menos del 8%, pero acercándose al 10% en el conurbano, el índice de desocupación no cede. Mientras la recesión económica congela el consumo, la gestión de Axel Kicillof deambula entre la queja discursiva contra la Casa Rosada y la alarmante escasez de recursos propios para contener la catarata de despidos.

La dinámica del empleo del GBA se ve particularmente afectada por tener mayor preponderancia de los sectores a los que peor les va. El conurbano es la región más castigada, registrando un dramático 9,7% de desocupación. Los datos oficiales registran que en Bahía Blanca el panorama es aun peor, con un nivel de desempleo del 10,1%. En las diagonales platenses y en las barriadas profundas del AMBA, los analistas del Palacio de Hacienda provincial admiten, detrás de escena, que no hay espaldas financieras para revertir la tendencia.

¿Se puede hacer política industrial cuando el presupuesto del Ministerio de Producción es menos del 1%, pero la industria de la provincia representa el 45% de la del país? La pregunta, filosa, circula entre los economistas que observan las estanterías vacías del ministro Agustín Costa. El incremento del desempleo en la provincia de Buenos Aires tiene que ver con el impacto del programa macroeconómico en curso. El modelo libertario de Javier Milei privilegia las actividades extractivas primarias y fulmina a la industria y la construcción bonaerense.

Las herramientas con las que la Provincia cuenta en este contexto son bastante limitadas. El titular del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, Andrés Asiain, desarma cualquier épica bonaerense al recordar que el distrito padece un presupuesto por habitante bajísimo. Va a quedar algún estímulo fiscal, alguna cuestión para tratar de salvar a algún sector, pero la generación de empleo genuino desde el Estado provincial es hoy una utopía técnica.


Oficios e hilados contra la recesión


El mercado laboral actual tiene un amortiguador para el desempleo que es el alto nivel de informalidad. El consultor Bautista Santamarina advierte que las tasas no escalaron a los niveles de los noventa gracias a las changas y el subempleo. La Provincia de Buenos Aires tiene déficit primario y financiero, razón por la cual no tiene holgura. Sin caja disponible, el Ministerio de Trabajo, comandado por Walter Correa, corre detrás de las crisis de cada fábrica textil o alimenticia que baja la persiana en el cordón industrial bonaerense.

Cada conflicto laboral que estalla en una fábrica del interior o el conurbano bonaerense dispara la intervención del Ministerio de Trabajo. La cartera laboral activa el programa Preba para subsidiar parte de los salarios, salvando temporalmente firmas como la histórica Dánica en Llavallol, que reabrió tras echar a 150 operarios. Los despidos masivos suelen obedecer a que el negocio de la empresa se hizo inviable por la caída del consumo. En los municipios, los intendentes abren talleres textiles comunitarios como el de Coronel Suárez, montado tras el colapso de la fábrica de zapatillas Dass, intentando amortiguar el impacto con apenas 25 máquinas de coser distribuidas por la Provincia.


Mini plantas de faena en el interior


Quizás la iniciativa provincial que más directamente se aboca a la creación de empleo es la que depende del Ministerio de Desarrollo Agrario. El plan Frigoríficos en Marcha, de Javier Rodríguez, inauguró hace días una planta en Laprida que apenas emplea a 12 trabajadores. La inauguración de esta planta redondea la decena de frigoríficos municipales que fueron creados o reabiertos. Desde Alberti hasta Guaminí, el programa provincial suma cerca de un centenar de puestos estatales directos en el interior, una cifra insignificante frente al desborde del desempleo estructural en las zonas urbanas del territorio bonaerense.

Lo que tenés que saber sobre el desempleo bonaerense

  • El índice de desocupación en el conurbano roza el 9,7%, mientras que en Bahía Blanca trepó al 10,1%.

  • El presupuesto del Ministerio de Producción bonaerense equivale a menos del 1% del total provincial.

  • El programa estatal Preba subsidió salarios para evitar el cierre definitivo de plantas industriales como Dánica.

  • Municipios del interior activan talleres textiles locales para absorber despedidos de grandes firmas privadas.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias