martes 14 de julio de 2026 - Edición Nº5136

Nacionales | 14 jul 2026

Discusión por las primarias

El canje de las PASO: Milei ofrece colectoras y los gobernadores huelen la trampa

09:00 |La obsesión de la Casa Rosada por sepultar las elecciones primarias abrió un mercado de pases frenético en el Congreso de la Nación, donde el oficialismo rasca el fondo de la olla para conseguir los preciados 37 votos en el Senado. En esta trastienda te contamos cómo el ministro Diego Santilli intenta disciplinar a los bloques dialoguistas mediante un polémico sistema de boletas acopladas que promete transformarse en una carnicería electoral para el PRO y la UCR. Mientras los mandatarios provinciales simulan resistencia para encarecer su cotización política, el peronismo abroquela sus filas ante una reforma que amenaza con dinamitar las reglas del juego democrático en las provincias.


El Senado es un mercado persa donde la pureza ideológica se rinde ante la primera necesidad de caja o supervivencia territorial. Los senadores aliados de la Casa Rosada observan con atención la perspectiva de los gobernadores de la UCR, el PRO y las provincias que colaboran con Javier Milei para entender cómo puede terminar la discusión sobre la eliminación de las PASO. Para los caudillos del interior, defender o sepultar las primarias no es una cuestión de principios republicanos, sino de pura conveniencia contable. "A los gobernadores no les importan las PASO, están esperando una compensación política y después las entregan a doscientas manos", confió un legislador de aceitado diálogo con el oficialismo en los pasillos de Balcarce 50.

El dispositivo de seducción libertaria se topó con un freno provisorio en el bloque amarillo, cuyos integrantes temen quedar licuados bajo la ola violeta. Aún cuando el jefe de la bancada macrista, Martín Göerling, aseguró que su bloque no votará la derogación de las primarias, el ministro del Interior, Diego Santilli, busca la forma de sacar adelante la reforma política que pretenden el Presidente y su hermana, Karina Milei. El "Colo", viejo conocedor de las mañas de la rosca del AMBA, sabe que las lealtades en el parlamento tienen precio de liquidación estacional. "Van a buscar la forma de que se la votemos, pero hay dudas y el mejor argumento lo dijo Patricia", deslizó el mismo senador.

La reaparición discursiva de la ministra de Seguridad echó nafta al fuego de una desconfianza que anida en los sectores más duros del macrismo bonaerense. En efecto, Patricia Bullrich declaró que las colectoras "deforman el sistema político". La funcionaria, que necesita la vigencia de las primarias para competir pero sabe que un presidente que va por su reelección no le daría internas a nadie, entiende perfectamente los riesgos del laboratorio oficial. Para la funcionaria, la trampa es evidente: "la colectora traslada la primaria a la elección general".

El nudo del conflicto radica en las asimetrías que provocaría este nuevo esquema de acoples en la oferta electoral definitiva. Lo que señala la líder de los senadores libertarios es que, de aprobarse la reforma con la incorporación del mecanismo de las colectoras, el día de la elección general habrá dos listas distintas colgadas del binomio que dispute la presidencia. El diseño genera un fuerte dolor de cabeza en las segundas líneas que deben renovar bancas en el Congreso. "El sistema genera dudas, no está claro el planteo. ¿Cuál va a ser la lista de uno y otro?", interroga un radical con despacho en el Palacio Legislativo.

La ingeniería de la Casa Rosada estipula un embudo donde sólo los más dóciles sobrevivirán colgados de la boleta del Ejecutivo nacional. Para colmo, ese sistema habilitaría solo dos listas por cada candidato en el vértice. Semejante embudo normativo desataría una guerra de guerrillas en el universo de las fuerzas dialoguistas que hoy sostienen las leyes de la presidencia. Un esquema así abriría una pelea peligrosa de los aliados de Milei entre sí por quedarse con los lugares de la colectora, en caso que LLA se quede con la nómina violeta completa.

El núcleo duro de la discusión se trasladó a las contraprestaciones concretas que el Poder Ejecutivo está dispuesto a ceder para aceitar las voluntades dudosas. Por eso, un senador que debe renovar su banca desliza que la clave es detectar "cómo compensan" a los aliados. Las promesas de obras públicas o giros discrecionales a las provincias vuelven a ser el combustible de la alta política. "Van a trabajar sobre el poder. ¿Cuál es el poder? El de los que tienen los votos para sacar la reforma y, a su vez, no tienen candidato a presidente", detalla un operador del centenario partido.

En esa nómina de necesitados de auxilio central se ubica un pelotón heterogéneo de jefes provinciales que miran con recelo las planillas del Ministerio del Interior. En ese grupo, ubica a los radicales Alfredo Cornejo, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Juan Pablo Valdés y Maximiliano Pullaro, pero también a Rogelio Frigerio e Ignacio Torres por el PRO. Ninguno de ellos cuenta hoy con una figura competitiva para disputar el sillón de Rivadavia, lo que los convierte en presas fáciles del canje legislativo.


Negociaciones con fórceps


El bloque amarillo prefiere mandar a la línea de fuego a sus cuadros intermedios mientras evalúa el costo de una capitulación o una rebelión abierta. Los macristas, por ahora, dejan que se lleve la marca Göerling, junto con la chubutense Andrea Cristina y la pampeana María Victoria Huala, el trío del bloque amarillo en el Senado. El pánico a quedar colgados del pincel electoral paraliza las decisiones de los despachos más importantes de la Ciudad de Buenos Aires. "Hay que ver qué sale de ahí pero el tema de las colectoras es complicado porque dependés del que te la da", razona un diputado que responde directamente a Cristian Ritondo.

El terror de los bonaerenses es perder la autonomía y tener que mendigar un lugar en la boleta violeta oficial. Su temor es que Milei se niegue a darles la colectora en la provincia de Buenos Aires, por caso, y tengan que salir a buscar un postulante a la presidencia y otro a la gobernación, porque una tira sin binomios para el Ejecutivo, a priori, cosecha menos votos. Los antecedentes de destratos políticos por parte de la mesa chica libertaria pesan más que las promesas actuales. "Quedás muy desprotegido. Es como si te invitaran a negociar las listas pero en la puerta te dicen: 'Entregame las armas y pasá'. Adentro están todos calzados y dependés de que no te caguen a tiros", sintetiza el legislador ritondista.

La memoria de las traiciones recientes en los nombramientos de los organismos de control traba cualquier entendimiento ciego entre las fuerzas. Los amarillos recuerdan perfectamente el vacío que les hicieron cuando intentaron colonizar los espacios institucionales que les correspondían por peso parlamentario. "No nos dieron el lugar en la AGN porque los libertarios pactaron con el peronismo, no le dieron a Cristian la Bicameral de Inteligencia y ahora tenemos que confiar en que no nos van a dejar sin colectora", protestan en los pasillos del Congreso.


El poroteo federal


La liga del norte exhibe fisuras tácticas que exponen las realidades internas de cada partido provincial frente al aparato justicialista. Al cierre de esta nota, otra de las incógnitas pasaba por determinar la postura de gobernadores como Osvaldo Jaldo, que rechaza la eliminación de las PASO, y Raúl Jalil, que está a favor de quitarlas. El cálculo de supervivencia de cada caudillo es estrictamente local. Acaso la diferencia entre ambos se deba a que el tucumano quizá deba afrontar tensiones con el sector de Juan Manzur, mientras que el catamarqueño parece tener más controlado el PJ local.

La paradoja matemática del Senado expone que dos gobernadores formalmente enfrentados en el tablero nacional terminan cruzando sus votos en las bancas clave. Lo paradójico es que Jaldo cuenta con el voto de la monobloquista Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, integrada a la bancada de Carolina Moisés y Guillermo Andrada, quien responde precisamente a Jalil. En una cámara alta donde el oficialismo camina por la cornisa, cada dedo alzado vale oro en polvo. Como cada voto puede ser fundamental para alcanzar los 37 de la mayoría absoluta, lo que definan es determinante.

El bloque de senadores peronistas de las provincias mineras y norteñas prefiere esperar el desenlace de las reuniones secretas en la Casa Rosada antes de mostrar las cartas. De hecho, ese bloque espera "conclusiones de Jalil, Jaldo y Gustavo Sáenz antes de emitir opinión". La especulación se estira hasta los límites del reglamento parlamentario. "Una vez que ellos avancen sus discusiones con el Gobierno Nacional respecto a este tema, seguramente consensuaremos una posición que contenga las expectativas de todas las partes", eludió la jujeña Moisés.

Existen otros distritos donde el oficialismo ya ejecutó un prolijo trabajo de poda de candidaturas propias para garantizar la felicidad de los gobernadores aliados. Hay otros mandatarios con los que el gobierno tal vez tenga el camino más allanado para conseguir el respaldo político, como es el caso del salteño Sáenz, con quien la Rosada venía conversando para no habilitar la candidatura de la libertaria María Emilia Orozco, o Rolando Figueroa, donde el oficialismo resignaría la postulación de Nadia Márquez para no estorbar la performance del neuquino.

La resistencia más dura se abroquela en el peronismo histórico, que olería una catástrofe organizativa si se mezclan los sistemas de votación. Los más firmes en el rechazo a la reforma son los 25 peronistas. El temor a un colapso en el cuarto oscuro unifica los discursos de la principal bancada opositora. "Van a hacer una galleta y puede ser un desastre porque, encima, pretenden mezclar la boleta única nacional con colectoras en elecciones concurrentes", sentenció el puntano Fernando Salino.

Lo que tenés que saber sobre la reforma política

  • Rosca de colectoras: El Gobierno nacional impulsa la eliminación de las PASO ofreciendo como moneda de cambio un sistema de listas colectoras en la elección general.

  • Pánico en el PRO: El bloque de senadores conducido por Martín Göerling resiste la medida por temor a que Javier Milei los deje sin acoples en distritos clave como Buenos Aires.

  • Caudillos en oferta: Gobernadores radicales y del PRO sin candidatos presidenciales propios evalúan entregar las PASO a cambio de compensaciones políticas y recursos para sus provincias.

  • El poroteo del norte: La definición de la reforma pende de un hilo en el Senado, donde el oficialismo necesita sumar de urgencia voluntades clave en los bloques de Jaldo, Jalil y Sáenz para llegar al número mágico de 37 votos.

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