jueves 16 de julio de 2026 - Edición Nº5138

Nacionales | 16 jul 2026

Guerra de percepciones en el conurbano

La ilusión del rebote macro choca contra el bolsillo del AMBA

09:00 |Mientras los despachos oficiales en Balcarce 50 celebran las planillas de excel con números verdes atados a la exportación, la realidad de la calle en el mayor conglomerado urbano del país dibuja un escenario de resistencia al límite. En este informe de VisionPolitica.com.ar desnudamos la brecha entre el optimismo del Gobierno nacional de Javier Milei y el humor social medido por encuestadores de primera línea, donde el temor al regreso del pasado inmediato actúa como el único amortiguador de una crisis que no da tregua en los comercios de barrio.


La pax social en el AMBA pende de un hilo sostenido por la paciencia y el espanto al retorno del peronismo. A comienzos de mes, el consultor Jorge Giacobbe realizó una encuesta en todo el país, relevando 2.500 casos, con una pregunta central: “¿Cómo sentís la economía?” El veredicto de los encuestados en las barriadas del primer y segundo cordón bonaerense destila un pesimismo indisimulable.

El humor de la clase media trabajadora y de los cuentapropistas refleja que las promesas de la luz al final del túnel empiezan a perder crédito. Algo más del 63% de los encuestados opinó que estaba “estancada” o, directamente, que “está peor” que antes, aunque sin precisar la fecha de partida de la comparación. La malaria cotidiana le gana la pulseada a los discursos encendidos de la cadena nacional.

La calle habla y los analistas que antes daban el beneficio de la duda ahora encienden las luces de alerta. La difusión del estudio movilizó la reflexión del economista y consultor Roberto Cachanosky, quien aseguró que al comienzo de la presidencia de Javier Milei “la gente me decía que había que apoyar al gobierno”. Los mismos comerciantes que votaron el cambio hoy arrastran deudas de tarifas.

El termómetro de las redes sociales expone que la tolerancia de la opinión pública se sostiene por descarte y no por bienestar real. “Ahora me preguntan cómo termina esto y manifiestan su malestar, pero dicen que no quieren que vuelva el kirchnerismo”, dijo Cachanosky a través de la red social X. El miedo a repetir fórmulas fracasadas opera como el principal sostén político de la actual gestión económica.

La brecha entre las finanzas personales y el relato oficial del superávit fiscal se ensancha de manera dramática. Por el mismo medio, el consultor financiero Gabriel Caamaño destacó que “algo menos de 2/3 cree que la economía está estancada/empeora y más de 80% manifiesta que la suya personal, al menos, no mejora”. Para el vecino de a pie, la macroeconomía es una abstracción ajena.


Realidad fracturada en el asfalto


La recesión golpea con saña en las paradas de colectivo y en los centros comerciales que sufren el desplome del consumo. En ese sentido, se preguntó si esto no era un “reflejo de un complicado primer semestre para los grandes centros urbanos”. La falta de changas y la pérdida del poder adquisitivo en las barriadas calientes agudiza el conflicto latente.

La supuesta reactivación económica no se derrama sobre los sectores que generan empleo genuino en las provincias. Además, advirtió que en el desarrollo económico existe “mucho serrucho” y un crecimiento “muy heterogéneo entre sectores”. Se trata de un escenario fragmentado que beneficia a unos pocos mientras hunde a las mayorías.

Las planillas oficiales confirman la existencia de dos realidades paralelas que conviven bajo el mismo territorio. Las palabras de Caamaño se corroboran con los propios datos del Indec, que para el primer cuatrimestre del año arrojaban un crecimiento del 3,1%, pero con una marcada diferencia según sectores. Los números fríos de la estadística oficial no logran llenar la heladera de los bonaerenses.

La bonanza de las actividades primarias es un oasis que no impacta en el entramado social del conurbano profundo. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) mostró durante abril un dinamismo de los rubros vinculados al comercio exterior, como el sector agrícola, que subió 10,9%; explotación de minas 17,1%; sumados al 4,5% de intermediación financiera, 2% en transporte y un “rebote” del 6,4% en electricidad, distribución de agua y gas. La riqueza viaja en barco mientras el consumo local languidece.


Derrumbe del motor productivo diario


La contracara del boom exportador es la parálisis de las pymes industriales bonaerenses, asfixiadas por costos fijos imposibles de sostener. Por contrapartida, la industria bajó 2,9%, la construcción el 1,8% y el consumo, tanto mayorista como minorista, el 3,2%. Las persianas bajas en los centros comerciales del conurbano son el testimonio mudo de esta recesión selectiva.

La recesión se siente en el almacén de barrio donde la tarjeta de crédito se usa para comprar segundas marcas de leche. Mientras tanto, el Gobierno nacional ensaya explicaciones teóricas y confía en que el ordenamiento macroeconómico acabe con la inflación crónica de la Argentina. El problema radica en saber si el tejido social resistirá el tiempo que demandan las reformas estructurales del oficialismo.

Lo que tenés que saber sobre el humor social y la economía

  • Percepción de estancamiento: Una encuesta nacional de Jorge Giacobbe reveló que el 63% de los ciudadanos siente que la economía está estancada o peor
  • La trampa del bolsillo: El analista Gabriel Caamaño remarcó que más del 80% de los encuestados afirma que su economía personal no experimenta mejoras
  • La paradoja de los datos: Aunque el Indec registró una suba del 3,1% en el cuatrimestre, el repunte es puramente agroexportador y financiero
  • Derrumbe del consumo: Los rubros clave del consumo masivo e industrial cayeron hasta un 3,2%, golpeando con dureza a los centros urbanos del país 
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