lunes 03 de agosto de 2026 - Edición Nº5156

Nacionales | 3 ago 2026

Batalla por la sucesión bonaerense

Rosca, desplantes y sillas vacías: el peronismo se descuartiza por la gobernación

09:00 |A bordo de un PJ fragmentado, la conmemoración del aniversario del fallecimiento de Evita derivó en un show de pases de factura. En este informe te revelamos cómo el faltazo de Axel Kicillof y Máximo Kirchner al acto de Moreno encendió la interna del conurbano, mientras en La Plata el intendente Julio Alak acelera su carrera para la sucesión provincial sacrificando el control de la capital bonaerense a manos de La Cámpora.


La rosca del AMBA no conoce de lutos ni de fechas patrias cuando las cajas del Estado están en juego. El peronismo conmemoró un nuevo aniversario del fallecimiento de Evita con actos separados y faltazos importantes. En la pista política quedó en claro que la unidad del oficialismo provincial es una ficción sostenida por alfileres.

El epicentro de la tensión camporista se concentró en la zona oeste. El acto con mayor convocatoria fue en Moreno en una actividad impulsada por la la secretaría de Mujeres del PJ bonaerense. La conducción local de Mariel Fernández sirvió de escenografía para un desplante calculado desde la gobernación.

Los organizadores montaron un escenario donde la diplomacia se rompió antes del primer discurso. Había una silla con el nombre de Kicillof que durante los discursos estuvo vacía. El desplante ardió en los celulares de la militancia presente en el recinto.

Desde el entorno del mandatario salieron a atajarse rápidamente para amortiguar el impacto político del faltazo. Sin embargo, desde Casa de Gobierno habían dejado trascender que el gobernador sólo iba a participar del acto en La Plata. La maniobra aisló al kirchnerismo duro del conurbano.

El ala dura de la organización tampoco aportó su figura estelar a la cumbre territorial. La sorpresa fue la ausencia de Máximo, toda vez que algunos medios daban por hecho que participaría del acto. La distancia entre el hijo de la ex presidenta y el mandatario bonaerense ya resulta imposible de disimular.

El palco expuso una extraña mezcla de jefes territoriales, dirigentes del riachuelo y vieja guardia pejotista. Si se vio a los intendentes del Grupo AFA: Federico Otermin (Lomas) y Gastón Granados (Ezeiza). Ambos alcaldes se movieron con soltura entre la multitud camporista.

La tropa leal a La Cámpora dijo presente con segundas y terceras líneas para marcar terreno. También a referentes de La Cámpora como la intendenta Eva Mieri (Quilmes), la ministra de Cultura bonaerense, Florencia Saintout, y la diputada nacional Lucía Cámpora. La contención del aparato se hizo notar en las tribunas.

El gobernador mandó una sola emisaria para no romper del todo los puentes institucionales. Por el lado del axelismo, solo se vio a Cristina Álvarez Rodríguez. La funcionaria transitó el territorio comanche con extrema cautela.

Para completar el paisaje del PJ, reaparecieron viejos lobos del peronismo nacional. También estuvieron Guillermo Moreno y Felipe Solá. Ambos dirigentes conversaron en bambalinas sobre la crisis de conducción del movimiento.


Operación herencia en La Plata


A muchos kilómetros de la rosca del oeste, la capital provincial montó su propia postal de poder. En tanto, sobre el mediodía, Kicillof y Alak encabezaron el acto en Plaza Moreno, epicentro de la capital provincial. El jefe comunal platense utilizó el sol piamontés para mostrar sintonía con el gobernador.

El micrófono sirvió para enviar un dardo teledirigido a la interna y a la conducción nacional. "El mejor homenaje que le podemos hacer a Evita es organizarnos, no arrodillarnos ante las potencias foráneas", dijo el gobernador. La frase resonó frente a la catedral platense ante una militancia adiestrada.

En las diagonales, la foto tuvo una lectura estrictamente electoralista de cara al recambio institucional. En La Plata el acto se leyó además como un guiño de Kicillof a la candidatura de Alak, quien pretende sucederlo al frente del gobierno provincial. El experimentado jefe comunal busca anotar su nombre en la carrera por el sillón de Dardo Rocha.

Sin embargo, en los últimos días la hiperactividad del intendente sufrió un freno de mano estratégico. Tras varias fotos con intendentes y reuniones en el interior de la provincia, en las últimas semanas, el intendente de La Plata parece haber desacelerado en la carrera por la candidatura. Los movimientos del histórico dirigente responden a los tiempos de la diplomacia K.

La ingeniería del intendente requiere hacer equilibrios sobre una cuerda demasiado fina. Alak recuperó el vínculo que supo tener con Kicillof aunque mantiene diferencias con el entorno del gobernador. Las segundas líneas de Calle 6 miran con desconfianza al veterano de las diagonales.

El cacique platense sabe que sin el aval del Instituto Patria no hay pasaje posible a la gobernación. Mientras tanto, se ocupa de mantener viva la relación con Cristina Kirchner. Las llamadas cruzadas con el entorno de la ex mandataria son cotidianas.

La estrategia defensiva del jefe municipal incluye gestos de subordinación judicial explícitos. Incluso evalúa salir a cuestionar con fuerza su condena en un gesto de acercamiento. La lealtad tribunera es el peaje exigido en el universo K.


El botín de las diagonales


El plan del intendente necesita una bendición doble que hoy parece difícil de armonizar. El intendente busca contar con la aprobación tanto del gobernador como de la ex presidenta para quedarse con el control de la provincia. Sin embargo, en la política nada se entrega gratis.

El vaciado de poder municipal ya encendió la codicia de las distintas tribus de la capital. Mientras tanto, los distintos sectores del peronismo en La Plata se ilusionan con suceder al intendente. El peronismo local afila los dientes ante la posibilidad de un recambio anticipado.

El manejo de la administración comunal es la moneda de cambio en esta mesa de negociación. Se sabe que el gobierno de la capital provincial será un botín preciado. Ningún sector está dispuesto a ceder el control de la caja platense sin dar pelea.

Las exigencias de Cristina Kirchner para validar el salto provincial de su viejo aliado ya tienen destinatario. Sin embargo, en el peronismo dicen que si Cristina da el OK para que Alak sea candidato a gobernador entre las cosas que va a pedir a cambio está la ciudad de La Plata. El peaje para la gobernación se paga con territorio.

El camporismo ya puso sobre la mesa el nombre de su espada más radicalizada en el distrito. La candidata que asoma mejor posicionada en el kirchnerismo es Florencia Saintout, hoy ministra de Cultura en el gobierno de Kicillof. La funcionaria espera la orden para desembarcar en el municipio.

El desembarco de la ex decana de Periodismo genera sismos en la frágil coalición de gobierno local. Quizás el mayor desafío para Saintout y para el resto del peronismo será sostener la unidad que Alak construyó tras ganar la elección de 2023. La ingeniería electoral del actual intendente costó años de negociación.

Las cicatrices del pasado reciente en la capital bonaerense siguen abiertas y sangrando. Durante los ocho años del gobierno del PRO en la ciudad, el peronismo estuvo atomizado. La dispersión le regaló la gestión al macrismo durante dos mandatos consecutivos.

Las tribus territoriales de la capital provincial ya advierten sobre el riesgo de un colapso político si se impone una candidatura a dedo. Fuentes del peronismo en La Plata plantean dudas respecto de la posibilidad de un peronismo unificado alrededor de Saintout. La resistencia interna al dogmatismo camporista es un secreto a voces.

El diagnóstico de la militancia de base en las diagonales es tan categórico como sombrío para el futuro del PJ local. "Si Alak se va, esa unidad se pierde", dicen. La ambición provincial del intendente puede terminar entregando nuevamente la capital en manos de la oposición.

Lo que tenés que saber sobre la interna del PJ

  • Faltazo y silla vacía: Axel Kicillof congeló la relación con La Cámpora al faltar al acto principal por Evita en Moreno, donde le dejaron una silla vacía, optando por encabezar su propio evento en La Plata.
  • Ausencia de Máximo: Máximo Kirchner tampoco asistió al evento de Moreno, profundizando las grietas en la conducción del PJ bonaerense.
  • Alak rumbo a 2027: El intendente de La Plata busca la bendición de Kicillof y Cristina Kirchner para anotarse en la carrera por la gobernación provincial.
  • El costo platense: Si Alak salta a la provincia, La Cámpora exige la candidatura de Florencia Saintout en La Plata, una jugada que amenaza con romper la unidad del peronismo local.
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