El tablero del AMBA volvió a encenderse con la rosca legislativa de fondo. Axel Kicillof salió a cuestionar con fuerza el acercamiento que encaró la Casa Rosada con los gobernadores para conseguir los votos en el Congreso para aprobar leyes clave como la anulación de las PASO y la Ley de Tierras. En el territorio bonaerense el diagnóstico es unánime: la billetera oficial se abrió de forma selectiva para doblegar voluntades rebeldes.
Durante una recorrida de gestión, el mandatario le puso nombre y apellido al método del oficialismo. "Ahora buscan que los gobernadores voten por extorsión. Los funden y después les prestan para que voten. Eso no es parlamentarismo, es extorsión", dijo el bonaerense en Morón. La frase retumbó con fuerza en los pasillos de las gobernaciones del interior del país.
La postura de La Plata busca marcar la cancha frente al avance de los operadores libertarios en la trastienda parlamentaria. "Nosotros estamos en la vereda contraria. Aunque nos persigan, aunque nos quieran asfixiar, no vamos a arrodillarnos", dijo Kicillof en una actividad junto al intendente Lucas Ghi. El mensaje interno apuntó a contener las fisuras dentro del peronismo.
El tablero nacional tuvo un giro táctico a partir del nuevo inquilino del gabinete. Tras la llegada de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete el gobierno nacional reactivó un operativo para poder seducir a los gobernadores y contar con sus votos en el Congreso. El objetivo es sacar en el segundo tramo del año la anulación de las PASO y la Ley de Tierras.
Las concesiones empezaron a fluir hacia la zona del litoral para ablandar las bancadas aliadas. Este miércoles, Karina Milei formalizó la transferencia a Santa Fe del mantenimiento de la llamada "Ruta de los Puertos". Se trata de una traza fundamental para el área metropolitana de Rosario y que conecta el ingreso de los puertos y evita que en época de cosecha los miles y miles de camiones que transitan la zona ingresen en la ciudad.
El guiño a la gestión santafesina forma parte de una estrategia deliberada para recomponer la relación institucional. En Santa Fe creen que la Casa Rosada busca "recuperar el diálogo y cumplir lo que promete" antes de abrir la negociación por las reformas que necesita en el Congreso. Las promesas de desembolsos destrabaron risas donde antes había recriminaciones.
El exdiputado del PRO se puso el traje de negociador federal para garantizar los consensos que exige la presidencia. Quien trabaja para recuperar la confianza de los gobernadores es Santilli. El viernes, el Jefe de Gabinete se reunió con el gobernador de La Pampa, el peronista Sergio Ziliotto, con quien definedió avances en materia de Caja Previsional y el traspaso de las obras del PROCREAR.
Las reuniones se multiplicaron en el despacho principal de Balcarce 50 con mandatarios de diverso signo político. En tanto, el martes estuvo con el correntino Juan Pablo Valdés, con quien repasó la agenda de trabajo entre ambas administraciones y conversó sobre las obras para el puente Alvear-Itaquí y el proyecto Puente Monte Caseros-Bella Unión. Las fotos del entendimiento sirvieron para inflar el musculo político del ministro.
Sin embargo, el trato cambia radicalmente cuando la ventanilla atiende los reclamos del principal distrito del país. Mientras tanto, las conversaciones entre Casa Rosada y La Plata siguen cortadas. La orden de Karina a Santilli es no abrir con el gobierno de Kicillof ningún canal de diálogo.
Los intentos de destrabar el teléfono no prosperaron a pesar de las formalidades de protocolo. Al día siguiente del anuncio de la llegada del Colo a la Jefatura de Ministros, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, contó que le envió una carta vía WhatsApp en la que le pidió retomar el diálogo entre Gobierno Nacional y Provincia. La respuesta del funcionario nacional fue el silencio absoluto.
El reclamo bonaerense no se quedó en un simple saludo administrativo. "Lo felicité y le pedí que reciba una delegación de funcionarios para establecer un plan de trabajo conjunto", describió Bianco. "Le conté sobre los fondos recortados y el abandono de las obras públicas en territorio bonaerense", agregó.
El nudo de la discusión infraestructura se centra en una arteria vital para millones de habitantes del conurbano. Kicillof quiere que Milei le transfiera la autopista Presidente Perón, una obra a la que le faltan apenas 5 kilómetros para concluirse y que quedó paralizada. El freno sobre el asfalto transformó la zona en un foco de inseguridad y abandono.
La dimensión técnica de la traza demuestra su impacto en la movilidad cotidiana de la masa de trabajadores. La autopista Perón es el tercer anillo de circunvalación del AMBA (el primero es la General Paz, el segundo es la ruta 4) y atraviesa 12 municipios. Las comunas afectadas vienen reclamando respuestas sin encontrar interlocutores en la administración central.
Las tratativas para traspasar la jurisdicción arrancaron temprano durante la gestión libertaria, pero fueron congeladas de cuajo. En 2024, los ministros Gabriel Katopodis (Infraestructura) y Javier Alonso (Seguridad) se reunieron con Patricia Bullrich (entonces al frente del ministerio de Seguridad) para iniciar las gestiones por el traspaso de la obra a la órbita de la provincia. La seguridad en la traza era la urgencia principal expuesta en la mesa de trabajo.
El cierre de los despachos nacionales paralizó cualquier avance técnico o administrativo. Sin embargo, tras ese encuentro, no hubo ningún tipo de avance. La estrategia del Poder Ejecutivo pasa por apretar los giros de capital para debilitar el margen de maniobra de la gobernación.
Lo que tenés que saber sobre la pulseada por las obras
- Acusaciones de extorsión: Axel Kicillof denunció que el Gobierno ahoga financieramente a los gobernadores para exigirles el voto de la anulación de las PASO y la Ley de Tierras.
- El roscodromo libertario: Diego Santilli lidera las negociaciones con provincias como Santa Fe, La Pampa y Corrientes entregando obras y convenios para sumar voluntades en el Congreso.
- Bloqueo a la Provincia: Por orden directa de Karina Milei, la Casa Rosada mantiene suspendido cualquier canal de diálogo con la gestión bonaerense.
- Conflicto en el AMBA: La provincia exige la cesión de la autopista Presidente Perón, una obra con 5 kilómetros pendientes que cruza 12 municipios y permanece frenada por decisión nacional.