viernes 07 de agosto de 2026 - Edición Nº5160

Nacionales | 7 ago 2026

Giro pragmático en Balcarce 50

Papelón en el Senado: la falsa mayoría de Bullrich provocó la furia de Karina y Milei

09:00 |En esta rosca te revelamos el detrás de escena de una jornada negra para el Gobierno nacional en la Cámara Alta de la Nación. Patricia Bullrich le ocultó a la Casa Rosada la caída de la ley de extranjerización de tierras de Federico Sturzenegger, inventó 37 apoyos inexistentes y desató la bronca directa de Karina Milei y el Presidente. Con llamados cruzados desde el AMBA a las provincias, Diego Santilli descubrió el engaño oficialista que obligó a adelantar un viaje al exterior para neutralizar a Victoria Villarruel.


La rosca política no perdona a los temerarios que dibujan voluntades en un cuaderno de borrador. Patricia Bullrich le ocultó a la Casa Rosada hasta bien avanzado este miércoles que no tenía los votos para aprobar el capítulo de extranjerización de la tierra del proyecto de Federico Sturzenegger. La senadora libertaria tejió una ingeniería legislativa ficticia que terminó chocando de frente contra la realidad de los bloques aliados.

El invento de las bancas a favor comenzó a desmoronarse desde el despacho de la Jefatura de Gabinete. La verdad sobre los votos que realmente tenía la ley saltó a la luz cuando Diego Santilli se comunicó con la salteña Flavia Royón, quien le confirmó que iba a rechazar la ley, pese a que Bullrich la incorporaba en sus cuentas como un voto a favor. El llamado dejó al descubierto una maniobra desesperada que ponía en riesgo al oficialismo.

La rebelión de las provincias castigó de lleno el armado del oficialismo nacional. Royón acompañó así el giro de su gobernador Gustavo Sáenz, que junto a otros aliados del gobierno salió a anunciar su rechazo a una ley que se volvió muy impopular y amenazaba con despertar una protesta masiva y motorizada por los jóvenes, como ocurrió con el recorte a las universidades. El impacto social de la norma activó las alarmas en el norte argentino.

En el momento que la salteña le blanqueó su negativa al jefe de ministros, las excusas se terminaron en el Salón de las Provincias. Cuando cortó el contacto con Royón, Santilli llamó a Bullrich, que no supo qué decir. La falta de explicaciones confirmó que la titular de la bancada oficialista vendía humo legislativo a sus propios jefes de Balcarce 50.

Las irregularidades en el conteo no se limitaron a la provincia de Salta. Es que la ex ministra de Seguridad también ocultó a la Rosada que el mendocino Rodolfo Suárez, ex gobernador y miembro del bloque de la UCR, había avisado que pegaría el faltazo a la sesión porque no quería votar la ley. El legislador prefirió resguardarse en Mendoza antes que avalar el articulado técnico.


Fractura en los aliados


La falta de rigor político terminó de implosionar en los teléfonos del conurbano y las redes digitales. En simultáneo a las revelaciones a las que se iba asomando Santilli, aparecieron en las redes sociales el anuncio de Osvaldo Jaldo sobre el voto en contra de la senadora Beatriz Ávila, otra legisladora que Bullrich marcaba en la columna de los votos positivos, y el video del gobernador Rolando Figueroa rechazando la norma, que funcionó como una cobertura para que la neuquina Julieta Corroza pudiera anunciar su voto negativo.

El colapso de la estrategia oficialista dejó una certidumbre amarga en el Poder Ejecutivo. Cuando la salteña Flavia Royón confirmó a Santilli que iba a votar contra la ley, el jefe de Gabinete confirmó sus sospechas: Bullrich le estaba mintiendo a la Casa Rosada, ocultando que la norma no tenía los votos para su aprobación. La improvisación puso al descubierto la falta de conducción real en el cuerpo.

En los pasillos del Congreso de la Nación, los encargados de puntear las bancas contaban otra historia muy distinta a la versión oficial. Un senador al tanto de las negociaciones explicó a LPO que las dos legisladoras que detonaron el capítulo de tierras fueron Corroza, que en la previa hasta había ofrecido su abstención con tal de no pronunciarse por la afirmativa, y la salteña Royón, quien se fastidió cuando se le atribuía que votaría de acuerdo a una instrucción del gobernador Sáenz.

Las tensiones en el parlamento escalaron hasta cruces directos en medio de las reuniones de bloque. En efecto, Carlos "Camau" Espínola habría sufrido en carne propia el enojo de la ex secretaria de Energía, cuando tras la conferencia de Bullrich en el Salón de las Provincias del Senado, tuvo oportunidad de conversar con ella para "puntear" los votos y descontar que el de la salteña sería a favor. La respuesta no dejó lugar a especulaciones sobre la posición de la provincia.

La senadora no ocultó su fastidio ante la presión mediática armada desde el ala bullrichista. "Yo todavía no definí mi voto", contestó de forma tajante. El portazo verbal descolocó por completo al legislador correntino en plena negociación.

La mentira de la mayoría propia desató la furia de quienes ponían el cuerpo por el proyecto. Esa respuesta causó estupor en un sector de los aliados porque Patricia les había asegurado a Espínola, Vischi y Ávila que había 37 votos, suficientes para aprobar la ley. El blooper numérico dejó expuesta a toda la escudería gubernamental.

Los cuestionamientos internos no tardaron en llegar desde las bancadas socias. De hecho, la senadora tucumana habría llegado a plantarse ante Bullrich: "Si no tenés los 37, no nos expongas a los aliados para terminar empatando 35 a 35", se quejó. Temeraria, la ex ministra siguió adelante.

La obstinación terminó arrastrando a todo el dispositivo parlamentario libertario. Las dos legisladoras que detonaron el capítulo de tierras fueron la propia Corroza, que en la previa hasta había ofrecido su abstención con tal de no pronunciarse por la afirmativa, y la salteña Royón. Ambas se negaron a ser el furgón de cola del proyecto de Federico Sturzenegger.


La factura de Karina


El costo político de esta travesía errática se pagará caro en la caja chica del poder. La pregunta que surca los despachos del oficialismo por estas horas gira en torno sobre cómo será la factura que le pasarán Javier y Karina Milei a la presidenta del bloque de LLA en la Cámara Alta. La ira en el entorno presidencial es total.

Las aspiraciones electorales de la senadora sufrieron un golpe letal en las oficinas de Lule y Martín Menem. Fuentes del gobierno dijeron a LPO que tanto el Presidente como su hermana desconfían profundamente de su ex ministra y que ya no piensan en ella como posible candidata a la vicepresidencia para el 2027. La grieta interna en La Libertad Avanza se profundizó de manera irreversible.

La lealtad digital volvió a ser el detonante del malestar en el triángulo de hierro. Una de las causas que más agudizó el malestar de los Milei con Bullrich fue la filtración de la pelea por chat que tuvo con Victoria Villarruel, una figura a la que aborrecen todavía más. El escándalo privado tomó estado público en el peor momento legislativo.

Las capturas de pantalla expuestas en la prensa dinamitaron la convivencia interna. Sin embargo, las capturas de pantalla de la discusión que Patricia mantuvo con la Vicepresidenta en privado y que la senadora compartió con la prensa y con el grupo de Whatsapp de LLA cayó pésimo tanto en Karina como en Lule y Martín Menem. En el círculo íntimo del Poder Ejecutivo no perdonan la indiscreción.

El historial de desmarques terminó de colmar la paciencia en el edificio de la calle Balcarce. A la furia que ya había producido en Balcarce 50 que Patricia se desmarque de Milei cuando pedía que Manuel Adorni renuncie, se sumaron su indiscreción por chat y el ocultamiento de las dificultades políticas para juntar mayoría en el Senado. El acumulado de yerros arruinó la estrategia del Gobierno nacional.

La jugada imprudente terminó afectando la agenda internacional de la Jefatura de Estado. Porque esa actitud sinuosa forzó al Presidente a adelantar su viaje protocolar a Ecuador y Colombia, con el objetivo de sacar de la sesión a Villarruel e impedir que tuviera la chance de desempatar contra el gobierno, un error de cálculo político que dejó al Jefe de Estado en off-side. En la política del AMBA, el engaño se paga con el destierro del mapa del poder.

Lo que tenés que saber sobre la caída de la ley de tierras

  • Falsa mayoría: Patricia Bullrich le mintió a la Casa Rosada afirmando que contaba con 37 votos para aprobar la ley de extranjerización de tierras de Federico Sturzenegger.
  • Descubrimiento de Santilli: Diego Santilli destapó la maniobra al llamar a la senadora salteña Flavia Royón, quien le confirmó que votaría en contra junto al gobernador Gustavo Sáenz.
  • Giro diplomático forzado: Javier Milei tuvo que adelantar su viaje a Ecuador y Colombia para forzar la salida de Victoria Villarruel del Senado y evitar que desempatara contra el propio oficialismo.
  • Sanción interna: Karina Milei y el Presidente tacharon definitivamente a Bullrich de la carrera por la candidatura a la vicepresidencia para las elecciones de 2027.
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