Caminar las calles de Lomas de Zamora, masticar el barro en San Martín o cruzar los pasillos de Quilmes enseña una lección que los números fríos suelen maquillar en los despachos de La Plata. De acuerdo a la estadística, en dicho año se iniciaron 1.035.350 investigaciones penales en toda la provincia de Buenos Aires. El registro provincial marca una baja contable que los intendentes celebran en los grupos de WhatsApp corporativos, aunque la diaria del vecino común diga otra cosa.
El desglose institucional que conduce el procurador Julio Conte Grand separa las aguas de la marginalidad según el documento de identidad del acusado. 1.012.857 fueron en el Fuero Criminal y Correccional y 22.493 al Fuero de Responsabilidad Juvenil. Para quienes recorren los tribunales bonaerenses, las fiscalías descentralizadas muestran mostradores colapsados donde las denuncias acumulan polvo a pesar de la matemática oficial.
La retórica de los funcionarios de Ministerio de Seguridad suele abrazarse a los porcentajes cuando la tendencia les da una tregua mediática. En relación al año anterior, los números revelan una disminución en ambos fueros: del 6,4% y del 0,9% respectivamente. A pesar de este alivio burocrático, la geografía del miedo no cambió un solo metro en los distritos clave del cordón metropolitano.
El balance de la violencia letal expone una contradicción que se debate fuerte en las barriadas populares. Entre los datos más relevantes del informe se destacan una baja en los casos de homicidios dolosos consumados y un fuerte aumento en los casos de Grooming. Mientas las balas perdidas aflojan apenas su pulso en las esquinas, las pantallas de los celulares se transformaron en un territorio sin ley.
Las cifras de muertes violentas exigen una mirada quirúrgica para no caer en el humo de la propaganda oficial. En cuanto a homicidios, hubo 1.724 investigaciones iniciadas por homicidios dolosos, un 1,1% más que en 2024, como consecuencia del aumento de los homicidios tentados (6,5%). La diferencia entre el entierro y la guardia médica es, casi siempre, la puntería o la suerte en el traslado de la ambulancia.
El recuento de cadáveres en la morgue arroja un número que los estrategas políticos leen con pragmático alivio. Sin embargo, los homicidios dolosos consumados tienen una reducción del 6%, que corresponde a 44 homicidios menos que en 2024. En paralelo, la imprudencia vial y la selva del tránsito sumaron su propia cuota de tragedia: En el caso de los homicidios culposos se observa un alza del 3,3%.
El mapa del delito vuelve a confirmar que la suerte de la provincia se decide siempre en los mismos tribunales pesados. Con respecto a la distribución de causas iniciadas por departamento judicial, se destaca que Lomas de Zamora (12,4%), San Martín (11,3%) y Quilmes (9,1%) tienen un tercio del total de las causas iniciales. Un triángulo caliente de la Tercera Sección Electoral y el norte donde la policía bonaerense recauda y administra la pauta del delito.
El fenómeno de la baja no fue parejo y mostró caídas pronunciadas en reductos que solían liderar el ranking de la inseguridad. Los departamentos que tuvieron disminuciones en relación al promedio provincial (-6,4%), fueron La Matanza (-12%), Junín (-9,4%). La Plata (-9%), Bahía Blanca y Necochea (-8,2% en ambos casos). En el feudo de Fernando Espinoza, la caída de denuncias despierta sospechas entre los opositores sobre el subregistro real de las víctimas.
La ciberdelincuencia penetró los hogares del AMBA aprovechando la hiperconexión de la juventud bonaerense. Otro dato alarmante es el fuerte aumento en delitos Grooming. Los depredadores digitales coparon las plataformas de mensajería: De acuerdo a la estadística hubo una suba del 16.9% debido al fuerte uso de las redes sociales por parte de los jóvenes.
En la otra cara de la moneda física, las denuncias por agresiones contra la integridad sexual mostraron un repliegue en las fiscalías especializadas. Los delitos de abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal disminuyeron 6,9% y 5,6% respectivamente. Un indicador que las organizaciones sociales miran con cautela ante el freno en los abordajes territoriales.
El patrimonio privado sigue siendo el botín predilecto que alimenta el circuito ilegal del repuesto y la reventa en ferias populares. El 37.5% del total de las causas iniciadas corresponden a delitos contra la propiedad. La crisis económica moldea la modalidad de los asaltos: En dicho rubro hubo una baja del 12.3% interanual.
El desglose de los robos muestra que los automovilistas y transeúntes vivieron un año con menor presión sobre la chapa de sus autos. La mayor caída se produjo en hurto agravado de vehículo dejado en la vía pública (-21%), seguido de robo (-16,1%), hurto (-14,4%) y robo agravado por uso de arma (-12,4%). Las bandas dedicadas al corte de autopartes sintieron el golpe de la menor actividad en las cunas del desguace.
El Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil encendió todas las alarmas en el Poder Judicial bonaerense. Con respecto al Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, los departamentos judiciales con mayor participación fueron Lomas de Zamora (10,7%), La Plata (9,9%) y San Martín (9,8%) que corresponden al 30% de las causas iniciadas. Los pibes con armas en la cintura son el producto directo de décadas de contención estatal fallida en las barriadas del conurbano.
La descentralización del crimen adolescente impactó de lleno en distritos donde la tranquilidad solía ser la regla. Sin embargo, hubo un fuerte aumento en las causas iniciadas con respecto a 2024 en los departamentos de Moreno-Gral. Rodríguez (20%), Pergamino (13,2%), San Martín (10,5%) y Trenque Lauquen (8,9%). El arrastre de la violencia juvenil llegó hasta el corazón de la pampa húmeda.
La ferocidad de los menores armados se tradujo en una estadística criminal sangrienta y sin retorno. En relación al período anterior, los delitos contra las personas aumentan 7,7%. La escalada se vuelve trágica cuando se contabilizan las vidas tronchadas por gatillos precoces: En el caso de los homicidios dolosos también se observa un alza.
El dato de los crímenes cometidos por jóvenes hace temblar las estructuras de la Legislatura bonaerense en medio del debate por la baja de la edad de imputabilidad. Los consumados crecieron el 12,9% y en tentativa el 25,2%, dando como resultado la suba del 20,5% en el total de homicidios dolosos. Pibes tirándoles a otros pibes por un celular o una moto en cualquier banquina del conurbano.
En el plano de los robos tradicionales perpetrados por menores, la estadística ofreció un comportamiento inverso a la letalidad. A su vez, los delitos contra la propiedad (que abarcan el 28,8% de las causas iniciadas), en comparación con el año 2024, los delitos presentan una disminución del 12,1%. El menor prefiere ir directo al choque violento antes que al descuido sigiloso.
El cierre de los libros judiciales en La Plata confirma la retracción del arrebato menor en las calles. Se destacan las caídas de robo y de hurto, del 21% y 19,3% respectivamente. El informe del Ministerio Público Fiscal deja en claro que mientras el arrebato común afloja por la falta de efectivo en la calle, la violencia entre pibes y el acoso digital marcan la agenda sangrienta del 2026.
Lo que tenés que saber sobre la estadística penal bonaerense
- Radiografía global: La provincia de Buenos Aires registró 1.035.350 causas penales en el año 2025, mostrando una baja general del 6,4% en el fuero de adultos.
- Sideral suba del Grooming: El acoso digital a menores creció un 16,9% de la mano del uso intensivo de las redes sociales.
- Alarma en el Fuero Juvenil: Los homicidios dolosos cometidos por menores de edad aumentaron un preocupante 20,5%, empujados por las tentativas de asesinato.
- Triángulo del mapa del delito: Los departamentos judiciales de Lomas de Zamora, San Martín y Quilmes concentran un tercio de todos los delitos cometidos en territorio bonaerense.