La política de la Provincia de Buenos Aires vive de pescar desprevenidos en el río revuelto del espectáculo y el deporte. El exbasquetbolista argentino, José Ignacio "Pepe" Sánchez, debió salir a aclarar en las últimas horas que no tiene intenciones de ingresar en el universo de la política pública, ni tampoco de postularse para ningún tipo de cargo. En las oficinas de Calle 6 en La Plata ya se reían del fallido intento de reclutar una cara bonita para tapar agujeros organizativos.
El armado libertario en el interior bonaerense acumula prolijos tropezones mediáticos que desnudan su falta de territorio. El exbase del seleccionado argentino y actual dirigente de Bahía Básket utilizó su cuenta de Instagram para salir a desmentir una nota publicada en Infobae en la que se lo perfilaba, siempre según fuentes de La Libertad Avanza, como principal aspirante a dar la pelea por la intendencia de Bahía Blanca. Las operaciones de prensa en la Capital Federal suelen chocar de frente contra la realidad de los distritos.
El desmentido oficial del generador de juego de la Generación Dorada fue categórico y dejó en evidencia a los operadores del oficialismo nacional. "No tengo intención de participar como candidato ni de asumir ningún cargo político", comunicó el exjugador, quien debió expresarse debido a que "desde ayer me están llegando muchos mensajes a mi teléfono a raíz de algunas publicaciones que me vinculan con una posible candidatura política en Bahía Blanca". El pánico entre los socios del club bahiense duró lo que tardó en subir la historia a sus redes sociales.
La trayectoria del deportista está lejos del barro de los concejos deliberantes del AMBA o las intendencias del sur. Sánchez, campeón olímpico en Atenas 2004, se encuentra dedicado en exclusiva al club que creó en 2010 y que logró tomar la plaza de Estudiantes de Bahía Blanca en la Liga Nacional de Básquetbol, donde ya no participa para enfocarse de lleno en la formación de jugadores. El empresario deportivo no tiene ganas de regalar su prestigio en una boleta electoral.
El mapa del voto conservador en el principal puerto cerealero del país muestra fisuras dramáticas que encandilan a la Casa Rosada. Bahía Blanca fue uno de los pocos distritos bonaerenses donde Javier Milei sumó más votos que el peronismo y Juntos por el Cambio en las elecciones nacionales de 2023. Sin embargo, la dispersión opositora le regaló el sillón municipal al peronismo local.
Las urnas bahienses dejaron un sabor amargo para el electorado no peronista que todavía busca un liderazgo claro. Sin embargo, en el voto provincial se impuso la alianza entre el PRO y la UCR y, a nivel local, ganó Federico Susbielles, actual jefe comunal. El sillón de intendencia quedó en manos del puerto mientras la derecha se trenza en peleas de comité.
Los estrategas del oficialismo nacional pretenden colonizar el conurbano sur sin entender la lógica de los caciques locales. Desde LLA entienden que hay una oportunidad de poder dar la pelea en territorio. Los llamados desesperados desde Balcarce 50 buscan tapar las grietas de una estructura fragmentada.
La cúpula del espacio libertario busca jubilar rápido a quienes caminaron las calles durante la campaña anterior. Y la pesca de nombres ya comenzó, pese a que el actual diputado bonaerense, Oscar Liberman, quedó a poco de ganarle la contienda a Susbielles. El economista local descubrió que en su propio espacio le buscan reemplazo a sus espaldas.
La interna de la Sexta Sección Electoral tiene como protagonista a la rosca legislativa que maneja los avales bonaerenses. Sin embargo, no todos están contentos con el legislador. La falta de caja y territoriedad dinamitó la convivencia entre los bloques libertarios de la Poder Legislativo.
El nudo gordiano del conflicto responde al control absoluto de la lapicera electoral en la provincia. Sucede que Liberman no tiene buena relación con el principal armador de LLA en la provincia de Buenos Aires: el diputado nacional, Sebastián Pareja. El funcionario de armados territoriales prefiere imponer nombres propios antes que validar referentes con peso previo.
La desesperación por encontrar caras famosas expone la falta de cuadros políticos en el espacio del presidente. Con este marco de fondo, el nombre de Sánchez se asemeja más a un lance de parte de algunos dirigentes del sur bonaerense que pretenden salir a buscar a los famosos outsiders para subirlos al ring electoral. La estrategia de pescar figuras del deporte o la farándula vuelve a mostrar sus límites estructurales.
El peronismo bahiense mira desde el sillón municipal cómo la oposición dilapida su caudal electoral en intrigas de palacio. Mientras tanto, el armado bonaerense de Milei suma un nuevo rechazo de alto perfil que deja expuestos a sus armadores ante los ojos de la junta electoral.
Lo que tenés que saber sobre la interna libertaria
- Rechazo tajante: El exfutbolista de las tablas Pepe Sánchez desmintió en redes cualquier candidatura a intendente de Bahía Blanca por La Libertad Avanza.
- Operación fallida: La versión sobre su desembarco político surgió de la mesa de armados de la Provincia de Buenos Aires para buscar un outsider.
- Guerra de referentes: El movimiento busca desgastar al diputado bonaerense Oscar Liberman por su enfrentamiento directo con el armador provincial Sebastián Pareja.
- Escenario local: El peronismo gobierna el municipio de Bahía Blanca con Federico Susbielles beneficiado por la dispersión del voto libertario y del PRO.