jueves 13 de agosto de 2026 - Edición Nº5166

Nacionales | 13 ago 2026

Giro interno en PBA

La rosca del comité: la fractura radical que amenaza con incendiar el mapa bonaerense

20:00 |El radicalismo bonaerense volvió a dejar en evidencia en las últimas horas que, pese a un intento de unidad expresado en la lista conjunta con la que se esquivaron los comicios partidarios, no todo lo viejo funciona. En las instalaciones del histórico Club Atenas de La Plata, la dirigencia del partido centenario protagonizó otro capítulo de sospechas cruzadas y facturas impagas. La rosca partidaria de la Provincia de Buenos Aires estalló por el control de la junta electoral y expuso que la paz lograda con fórceps entre Maximiliano Abad y Martín Lousteau camina sobre una cornisa demasiado estrecha.


El plenario que debía funcionar como una vidriera de cohesión institucional terminó convirtiéndose en el escenario de un portazo escandaloso. El partido centenario atraviesa, una vez más, una crisis de representación que parece estar lejos de encontrar una solución que deje satisfechas a todas las partes involucradas. Y la situación es compleja.

Las roscas de pasillo en el club platense dejaron expuesto que la grieta no es solo de nombres, sino de negocios políticos futuros. El reciente encuentro del sábado pasado en el Club Atenas de La Plata dejó a la vista una nueva fractura que, en los hechos, complicará la toma de decisiones del comité provincial de cara a lo que serán los comicios nacionales del próximo año. Entre el humo del café y los barullos de la militancia, la conducción formal sintió el impacto de una rebelión interna.

El recambio formal de sillones no sirvió para apaciguar los ánimos de los caciques del interior provincia. La renovación de sus autoridades, con Emiliano Balbín como titular del Comité Provincial, y de Pablo Nicoletti como presidente de la Convención Provincia, no trajo calma hacia adentro del partido. Todo lo contrario.

El clímax de la tensión se vivió cuando la dirigencia díscola pidió el micrófono para dinamitar la escenografía del escenario principal. Sucede que, durante la presentación de las nuevas autoridades, el convencional Martín Borrazas tomó la palabra para expresar su disconformidad. “Nosotros no vamos a legitimar esta nueva Convención y no vamos a participar”, expresó.

El referente territorial avisó ante los presentes que saldrán a caminar las avenidas del conurbano y las rutas de las secciones electorales sin el sello oficial. “Le vamos a ir a decir a los afiliados del partido que hay un espacio que se propone ser la columna vertebral de una alternativa política que ponga de pie a la provincia de Buenos Aires”, manifestó. Y fue más allá cuando afirmó que “no vamos a dejar que le pongan el punto final a nuestro partido. No se lo vamos a permitir”.

El movimiento desplegado en la capital provincial no fue un exabrupto individual, sino la partida de nacimiento de una corriente interna estructurada. El mensaje de Borrazas se convirtió en la presentación oficial de Construir, un espacio interno del radicalismo que tiene la firme intención de trabajar en favor de generar una propuesta de gobierno clara para la PBA con participación activa en los municipios. Los jefes comunales buscan despegarse de la rosca porteña para cuidar sus propios territorios.

Detrás de las huestes rebeldes aparece la mano de un histórico intendente que conoce el pulso de la tercera y cuarta sección. Cabe mencionar que el dirigente es secretario de Gobierno de Trenque Lauquen, donde manda Miguel Fernández, el principal representante de Construir, el espacio interno que dejó en claro su postura ante quienes hoy ofician, por medio de una alianza interna, como los referentes del partido a nivel provincial: el senador nacional Maximiliano Abad y el diputado nacional, Martín Lousteau.


Atracción de opuestos


La desconfianza por el reparto de los resortes de control electoral destrozó el acuerdo firmado en la previa. Pese a que los espacios internos habían logrado dar con una lista de unidad, desde Construir dejaron en claro que no se respetó la palabra por la cual se acordó una nómina conjunta. El principal problema se dio en la designación de representantes de la Junta Electoral.

Para los jefes territoriales del AMBA y del interior, resignar el organismo fiscalizador equivale a entregar las candidaturas a libro cerrado. Construir pidió tener un representante contra los dos del espacio de Abad y dos de Evolución. Sin embargo, esto no se respetó. “Si no tenés representantes en la Junta Electoral, cuando tenés que poner al partido a participar en los comicios, te acuestan”, le dijo a este medio un dirigente boina blanca.

El impacto del desplante alteró los planes originales de la conducción tradicional y reconfiguró el armado territorial. El espacio Construir cumplió también con parte de un objetivo que, según le confiaron a este medio, no fue preparado: presentar una corriente radical que busca cambiar la realidad de la PBA y que quiere defender los gobiernos locales. La liga de intendentes no quiere someterse a las órdenes firmadas en la Capital Federal.

Las trampas de la ingeniería partidaria podrían derivar en una presentación ante el Poder Judicial para frenar el funcionamiento del organismo de fiscalización. “Es tal la desconfianza entre unos y otros que sumaron un nuevo integrante a la Junta Electoral cuando lo established era que sean cinco con la simple intención de tener tres por lado porque no confían uno del otro”, agregó la fuente consultada. La jugada podría, incluso, ser judicializada.

El matrimonio de conveniencia entre el marplatense y el exministro de Economía responde a especulaciones de supervivencia táctica. Lo cierto es que hoy lo que une a Abad con Lousteau son las propias sospechas de traición. Como es sabido, ambos dirigentes no tienen una relación cercana. Todo lo contrario. Sin embargo, comprenden que si uno de los dos espacios corta vínculo con el otro y se une a Fernández, como ya pasó en algún otro momento de esta década, alguno de los dos terminará perjudicado.


Alianzas y roscas


El tablero de alianzas expone dos visiones contrapuestas sobre cómo sobrevivir a las presiones del escenario nacional. Lo que está claro es que en el camino hacia el 2027, los diferentes espacios del radicalismo exponen formas de construcción diversas y que unos a otros se acusan de buscar anexarse a una estrategia de La Libertad Avanza o a otra del peronismo. En la Gobernación bonaerense miran los movimientos con atención quirúrgica.

Las posturas legislativas en el Congreso de la Nación marcaron el pulso de las desconfianzas mutuas dentro del recinto. Sucede que, como es sabido, el senador Abad utilizó muchas veces su voto legislativo para mostrar una corriente de cercanía con el oficialismo nacional, mientras que la dirigencia que forma parte de Construir siempre se mostró abierta a una agenda de diálogo con el oficialismo provincial.

La meta del radicalismo con territorialidad real es no quedar reducidos a una simple nómina de adhesión vacía. El nuevo espacio radical busca ser una fuente de conexión para los gobiernos locales y persigue la clara intención de generar una propuesta provincial para también llevarla a los municipios, donde todavía conserva varios distritos.

Los armadores del interior sostienen que sin programa propio el partido terminará digerido por otras escuderías. “Si vos no construís un plan de gobierno, no tenés nada para sentarte a dialogar o a negociar con alguien. Y desde el otro lado buscan eso. Pero de esa manera volvés a quedar al fondo”, le dijo a este medio una fuente autorizada. Y agregó: “Y la intención es concreta: vos no participás, te licuás y yo busco llevarme ese electorado. El radicalismo tiene mucha historia para que se lo coman dos improvisados”.

Del lado de la conducción oficial, la acusación apunta a un acuerdo secreto para fracturar la oposición bonaerense. Del otro lado, la mirada también es aguda. Consideran que el rompimiento es parte de un acuerdo sotto voce con el kicillofismo. “Ellos necesitaban una puesta en escena para enviar un mensaje. Ya lo hicieron. El tema es que después van a quedar expuestos y arrastran al partido”, le dijo a este medio un dirigente radical del interior.

La sospecha de los leales a la cúpula apunta directamente al sillón principal de La Plata. Según la misma fuente, el pacto es con Axel Kicillof que “aunque le quieran lavar la cara es el kirchnerismo”. Lo que queda detrás de la compulsa interna es la seguridad de que, una vez más, el partido quedó atado a una fuerte desconfianza que no hace más que relegarlo como viene ocurriendo durante los últimos años.

Lo que tenés que saber sobre la interna radical

  • Fractura en La Plata: El plenario en el Club Atenas expuso la ruptura formal del radicalismo bonaerense tras la asunción de Emiliano Balbín y Pablo Nicoletti.
  • Nacimiento de Construir: El espacio liderado por Miguel Fernández y Martín Borrazas pegó el portazo y lanzó una línea propia en defensa de los gobiernos locales de la Provincia de Buenos Aires.
  • Conflicto en la Junta Electoral: La disputa por los sillones del organismo fiscalizador derivó en acusaciones de trampa y la posibilidad concreta de judicializar la convención partidaria.
  • Estrategias cruzadas: Mientras acusan a Maximiliano Abad de alinearse con La Libertad Avanza, la cúpula atribuye la fractura a un entendimiento secreto de los rebeldes con Axel Kicillof.
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