El territorio bonaerense le queda chico a las ambiciones del gobernador cuando el calendario político aprieta. Axel Kicillof pisará Resistencia, capital de Chaco, la próxima semana con una serie de actividades político-partidarias. No es un viaje de cortesía, sino una necesidad de mostrar músculo fuera del barro del AMBA.
El puente hacia el litoral lo tiende un viejo conocido del tablero justicialista que busca resucitar políticamente. Su anfitrión será Jorge Capitanich, ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, ex gobernador y actual senador nacional. El exmandatario norteño sabe que asociarse a la principal figura de la oposición nacional es su única garantía de sobrevida.
El itinerario del economista fue diseñado quirúrgicamente para complacer a dos tribunas clave en el armado peronista. Dos actividades destacan en la agenda que el gobernador bonaerense tendrá en territorio chaqueño. Habrá liturgia cegetista por la mañana y tribuna universitaria por la tarde.
El gremialismo tradicional aportará el marco de masa necesario para cualquier intento de proyección electoral. A las 9 de la mañana, participará del acto de puesta en funcionamiento de las nuevas autoridades de la CGT local. La dirigencia de la calle Azopardo viajará exclusivamente para convalidar el acuerdo territorial.
El armado sindical porteño envió a una de sus figuras de mayor peso específico en la estructura gremial. Héctor Daer, secretario de Interior de la CGT nacional, también estará presente. La foto funcionará como un mensaje cifrado hacia los intendentes del conurbano que miran de reojo las ambiciones del gobernador.
La conducción de la central obrera provincial no renovará nombres, sino que ratificará un pacto de lealtades preexistente. El acto se tratará, en rigor, de la reasunción del binomio conformado por Adrián Bellomi (ATSA - Sanidad) e Isaías Alegre (Camioneros). El acuerdo entre el sector asistencial y los choferes selló la pax interna local.
El gremialismo sanitario no anduvo con rodeos para explicitar el verdadero motivo del convite metropolitano. Al anunciar el arribo de Kicillof a Chaco, Bellomi se entusiasmó: “Es el futuro presidente de la Argentina”. La frase retumbó con fuerza en los despachos porteños de la calle Matheu.
El telón de fondo para la arenga sindical será un bastión clásico del gremialismo mercantil de la capital chaqueña. El evento se realizará en el Centro de Convenciones del gremio de Comercio. Allí se espera una nutrida concurrencia de delegados de toda la región.
El tramo vespertino mudará la discusión política al terreno teórico donde el economista siempre se siente más cómodo. En el plano académico, el gobernador bonaerense por la tarde presentará su libro “De Smith a Keynes. Siete lecciones de historia del pensamiento económico”. El aula servirá de refugio intelectual para esquivar preguntas incómodas sobre la coyuntura bonaerense.
El claustro regional abrirá sus puertas para garantizar un público afín y militante que colme las instalaciones. La actividad se realizará en el Aula Magna de la Facultad de Humanidades de la UNNE (Universidad Nacional del Nordeste) a las 18, con entrada libre y gratuita. La convocatoria ya genera cruces entre las agrupaciones estudiantiles.
El texto en cuestión recopila las bases del pensamiento heterodoxo que el mandatario pregona desde sus épocas estudiantiles. La obra recorre la historia del pensamiento económico moderno. El autor busca contrastar su visión productivista frente a las recetas monetaristas que bajan desde la Casa Rosada.
El volumen académico sintetiza años de debates teóricos frente a las cátedras de la principal casa de estudios del país. El foco está puesto en el surgimiento y los fundamentos de distintos sistemas teóricos, desde el marginalismo ortodoxo actual hasta el clásico, el marxista y el keynesiano. El contenido funciona como el manual ideológico de su gestión.
El mandatario provincial apela a sus pergaminos pedagógicos para dotar de contenido formativo a sus recorridas federales. Es el resultado de numerosos cursos dictados por el autor, quien en paralelo a su actividad política fue docente de la UBA. La doble faceta de funcionario y académico busca seducir a las clases medias del interior.
El protocolo institucional quedará totalmente suspendido ante la marcada distancia ideológica con el nuevo jefe provincial. Como la visita será con fines particulares, no está previsto ni siquiera un saludo con el actual mandatario chaqueño, Leandro Zdero, radical aliado de la Casa Rosada. Los correligionarios prefieren no mezclarse con la comitiva visitante.
Desde la gobernación chaqueña cerraron filas rápidamente para desmarcarse de cualquier vínculo con la movida justicialista. Así lo confirmaron a Infobae fuentes oficiales. El oficialismo provincial observa la cumbre como una provocación en territorio propio.
El viaje al norte no es un hecho aislado, sino la continuidad directa de una mesa política de alto calibre. La llegada a Chaco se da luego de una cumbre de alto impacto en el PJ. Los popes de la coalición opositora intentan cicatrizar heridas recientes para no dinamitar el espacio.
El búnker elegido en la Ciudad de Buenos Aires albergó a los tres vértices que definen el destino del peronismo. El martes pasado, Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner se encontraron en el Hotel Emperador de Buenos Aires. El cónclave selló un alto el fuego temporario.
La comitiva de gobernadores que respaldó el cónclave porteño aportó el volumen institucional de las provincias no alineadas con el ajuste nacional. También estuvieron los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Los caudillos exigieron ser parte de la mesa chica.
La conducción de los bloques legislativos completó la foto de familia para asegurar la disciplina parlamentaria en el Congreso de la Nación. Se sumaron el senador nacional y ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y los jefes de bloque en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans. La foto buscó exhibir orden interno hacia afuera.
La reunión representó apenas un parche precario en un ecosistema partidario que cruje por la falta de liderazgos indiscutidos. Fue un primer gesto de unidad en medio de la interna convulsionada que vive el peronismo, sobre todo el del AMBA. Las tensiones de fondo siguen latentes en cada distrito bonaerense.
El presente político del anfitrión chaqueño dista mucho de los años de gloria y hegemonía electoral absoluta. Capitanich viene de perder las dos últimas elecciones ante el oficialismo nacional y provincial. El desgaste de tres mandatos le pasó una factura demoledora en las urnas.
El frente opositor chaqueño construyó su éxito electoral sobre un acuerdo programático con los sectores libertarios. El frente gobernante, liderado por la UCR, se asoció con La Libertad Avanza en ambos comicios legislativos. La entente arrasó en los principales centros urbanos del interior provincial.
Los números en las urnas demostraron una superioridad contundente que desalojó al caudillo de su sillón histórico. Obtuvo victorias claras en ambas instancias. La derrota forzó un repliegue táctico del veterano dirigente.
Pese a los sucesivos traspiés, el senador nacional ya prepara el terreno para intentar la hazaña de un retorno al poder local. El ex mandatario provincial buscará en 2027 volver al Ejecutivo chaqueño. Su estrategia depende exclusivamente del arrastre de la boleta nacional.
La foja de servicios del dirigente litoraleño acumula tantas victorias épicas como derrotas amargas a lo largo del tiempo. Será su séptimo intento. El exfuncionario de Cristina Kirchner confía en su capacidad de resiliencia partidaria.
El registro histórico expone una paridad absoluta entre las veces que festejó y las que debió resignar el sillón de Resistencia. Hasta ahora, acumula tantos triunfos como derrotas. La historia electoral del dirigente norteño está partida al medio.
Las urnas chaqueñas fueron un péndulo implacable para el hombre de confianza del kirchnerismo en el interior. En 2007, 2011 y 2019, ganó. Aquellos triunfos cimentaron su proyección hacia la botonera nacional.
El reverso de la moneda dejó marcas profundas en su estructura política y aceleró la necesidad de buscar auxilio en la Provincia de Buenos Aires. En 1999, 2003 y 2023, perdió. El último traspié ante los radicales lo dejó sin margen de maniobra local.
La sintonía personal y política entre el gobernador y su anfitrión se afianzó en los momentos más difíciles del retroceso electoral. Kicillof mantiene una relación estrecha con Capitanich. Ambos comparten una mirada económica estatista y un fuerte rechazo al ajuste del Gobierno nacional.
El mandatario bonaerense acudió al rescate de su aliado apenas consumada la derrota frente al radicalismo en el litoral. En 2024, tras su caída frente a Zdero en las urnas, el mandatario bonaerense lo ungió titular del Centro de Estudios Federales del Banco Provincia. La designación garantizó contención política y económica.
El organismo técnico de la banca pública bonaerense funcionó como una plataforma perfecta para disimular el refugio partidario. Ese lugar llevaba dos años vacante. La caja del BAPRO sirvió una vez más para amparar a la tropa propia desocupada.
La ambición del exmandatario chaqueño era convertir a su terruño en la plataforma de despegue de la candidatura presidencial de su socio. Desde que el mandatario bonaerense comenzó a coquetear con ser presidente, el dirigente chaqueño se entusiasmó con la idea de armar en su provincia un gran acto federal. La idea original buscaba emular los grandes lanzamientos del pasado.
El plan contemplaba una demostración de fuerza que congregara a todos los gobernadores y caciques del peronismo sin exclusiones. La intención era que allí confluyeran todas las vertientes del peronismo y que sirviera de puntapié para la puja por llegar a la Casa Rosada. La foto de la concordia quedó trunca por el fuego amigo.
Las disputas de poder entre el Instituto Patria y la gobernación bonaerense pulverizaron la puesta en escena original. La dinámica de la interna del PJ marchitó esa idea. El evento terminó reducido a una presentación de libro y un acto sindical cerrado.
El periplo por la región norteña cuenta con un antecedente inmediato que combinó rosca partidaria y gestión de emergencias. El gobernador de la provincia de Buenos Aires estuvo hace dos meses en Corrientes. El desembarco en la provincia vecina marcó el inicio de sus incursiones extraprovinciales.
La agenda en tierra de los hermanos radicales mezcló el formato de divulgación teórica con encuentros con la militancia peronista. Fue en el contexto de una visita que combinó lo institucional y lo político. El libreto se repite casi calcado en cada salida de la Provincia de Buenos Aires.
La excusa académica volvió a ser el paraguas predilecto para encubrir el armado de agrupaciones locales y medir intendentes afines. También presentó su libro e hizo campaña con referentes locales. El esquema busca eludir el desgaste de la gestión cotidiana.
El cruce de fronteras partidarias incluyó una parada obligada en la sede del Poder Ejecutivo de la vecina provincia. Pero además lo recibieron en la Casa de Gobierno el gobernador local, Juan Pablo Valdés, y su hermano y antecesor, Gustavo, actual senador provincial. El diálogo con los popes correntinos desafió las posturas duras del kirchnerismo.
La cordialidad entre mandatarios de signos opuestos se justificó en la asistencia material enviada desde el territorio bonaerense ante el desastre ecológico. El motivo de la recepción fue agradecer a Kicillof por el apoyo que brindó a Corrientes durante los incendios forestales que azotaron la provincia tiempo atrás. La política tradicional sabe cuándo cobrarse las facturas solidarias.
Lo que tenés que saber sobre la gira de Kicillof
- Doble agenda en Chaco: El gobernador bonaerense encabezará la reasunción de la CGT chaqueña junto a Héctor Daer y presentará su libro de teoría económica en la Facultad de Humanidades de la UNNE.
- Alianza con Capitanich: Jorge Capitanich oficia de anfitrión tras haber sido cobijado por Kicillof en el Centro de Estudios Federales del Banco Provincia luego de perder la gobernación en 2023.
- Interna peronista abierta: La visita se produce tras la cumbre del Hotel Emperador con Sergio Massa y Máximo Kirchner, en medio de la pulseada por liderar el armado justicialista hacia 2027.
- Tensión institucional: Kicillof no se reunirá con el actual gobernador Leandro Zdero, profundizando el perfil de acto puramente partidario y opositor a la Casa Rosada.