La frontera invisible que separa al AMBA del interior productivo volvió a exhibir las grietas por donde se filtra el crimen organizado. La Justicia Federal de Rosario dispuso la intervención empresaria de Vorterix Rosario que fue adquirida en 2018 por un grupo que tuvo como su dueño en las sombras a un hombre implicado en el tráfico internacional de cocaína mediante avionetas en vuelos clandestinos hacia distintos lugares del país. Las luces de los recitales y los camarines sirvieron como fachada para reciclar ganancias ilícitas originadas en bombardeos aéreos de estupefacientes.
El cerco judicial se cerró a partir de una presentación contundente impulsada por áreas especializadas del Ministerio Público Fiscal. La determinación fue requerida por la Procuración de Lavado de Activos (Procelac) y admitida por 90 días este martes por el juez federal Carlos Vera Barros. En el expediente intervienen los fiscales Juan Argibay Molina, Diego Velasco y Matías Scilabra, quienes reconstruyeron las maniobras financieras luego de la caída de Brian Bilbao, atrapado en Pavón, Provincia de Buenos Aires, tras descender una aeronave con 956 kilogramos de cocaína.
Los vínculos entre la logística del tráfico aéreo y los teatros muestran una estructura aceitada que operaba a espaldas de la emisora madre. El fiscal Argibay Molina pidió ahora la intervención de Vorterix Rosario -VTX Rosario- para que los movimientos accionarios queden bajo el control de un síndico ya que se tiene acreditado que la compra del teatro ligado a la conocida radioemisora de Buenos Aires -que no tiene ningún vínculo con esta investigación- fue concretado con dinero del narcotráfico con fines de lavado. El objetivo judicial apunta a cortar el flujo monetario de una firma que integraba recitales y salas en Mar del Plata.
A pesar de las evidencias sobre el transporte de toneladas de droga y los 50 millones de pesos que ofrecía Santa Fe por su captura, el imputado ensayó una llamativa defensa basada en su salud. Bilbao está preso desde el 11 de noviembre de 2025. El acusado argumentó padecer problemas cardíacos severos para reclamar el beneficio de la excarcelación domiciliaria. "No soy una persona agresiva ni conflictiva", declaró ante el magistrado para desmarcarse de las bandas armadas del conurbano rosarino.
La ingeniería societaria ideada para ocultar al verdadero financista incluyó traspasos informales y prestanombres vinculados a la movida nocturna. Las acciones de Vorterix fueron compradas por Brian Bilbao y administradas por él al menos desde fines de octubre de 2018 y hasta 2023 inicialmente por medio de Anabela Acuña. En esa trama figuraron también Ludmila Aragón, con la compra del 30 por ciento del paquete por 32 mil dólares valuados en una camioneta Toyota, y el productor Germán Urán.
La participación de productoras de eventos permitió disimular la titularidad de los bienes y justificar gastos ante la mirada bancaria. Por su parte el productor de espectáculos Germán Urán, de la empresa Kaos Productora, también habría administrado la sociedad desde junio de 2019 con participación accionaria que transfirió en febrero de 2023, cuando se deshizo de seis mil acciones que retornaron a Brian Bilbao por la misma camioneta Toyota inscribió a nombre de Kaos Productora. La maniobra de inscribir rodados corporativos encendió las alarmas fiscales de los peritos.
Las intervenciones telefónicas revelaron con crudeza la complicidad en el manejo administrativo y la imposibilidad de justificar los ingresos. La pesquisa inicial de Gendarmería Nacional estableció que Brian W. Bilbao adquirió VTX Rosario a través de testaferros. Las escuchas de la causa expusieron que el productor admitía abiertamente la condición de socio del financista, confesando sin tapujos que "no le daba para blanquear" su patrimonio en los papeles oficiales.
El descalabro corporativo derivó en una administración judicial estricta para evitar el vaciamiento de las cuentas. Ahora la sociedad quedará bajo el control de un síndico. Los investigadores buscan resguardar los activos generados por la venta de tickets frente a un entramado delictivo con causas elevadas a juicio oral.
La estructura criminal no se limitaba a la noche santafesina, sino que dominaba una red de tráfico internacional con bajada en campos estratégicos. Brian Bilbao fue detenido tras tener dos años de pedido de captura activo. La organización narco utilizaba pistas clandestinas en el norte bonaerense y el sur santafesino para descargar cargamentos de cocaína que luego salían rumbo al exterior por las terminales portuarias del río Paraná.
El inicio de la causa principal desnudó la complejidad de las operaciones aéreas sin control de radares. El fiscal federal de la Procuración de Narcotráfico (Procunar) Matías Scilabra recordó al imputar a Bilbao que la investigación se inició el 30 de octubre de 2024, tras el hallazgo de 475 kilos de cocaína en una avioneta en Pueblo Andino, a 50 kilómetros de Rosario, que era pilotada por el ciudadano boliviano Oscar Armando Caba Hurtado, que ya tenía una condena a 7 años y 2 meses de prisión. Aquella persecución de la Fuerza Aérea Argentina marcó el inicio del colapso de la banda.
La caída del clan familiar sumó capítulos insólitos durante los operativos de captura en zonas urbanas. Brian Bilbao era socio de su hermano Waldo Bilbao quien fue atrapado en Rosario en una persecución de película cuando huía por el ducto de cañerías del edificio donde habitaba en el céntrico barrio Martin. El avance del expediente en el Poder Judicial expone la penetración de los capitales narco en las principales marquesinas del espectáculo argentino.
Lo que tenés que saber sobre la causa Vorterix
- Intervención judicial: El juez federal Carlos Vera Barros desplazó a las autoridades de Vorterix Rosario y designó un síndico por 90 días ante sospechas fundadas de lavado de activos del narcotráfico.
- El financista clandestino: La compra del teatro y la franquicia radial en 2018 fue financiada por Brian Bilbao, acusado de liderar una red internacional de contrabando aéreo de cocaína.
- Escudería de testaferros: La adquisición de acciones se trianguló mediante allegados y el productor Germán Urán con cesiones de vehículos y maniobras contables a través de Kaos Productora.
- Logística aérea transnacional: El clan ingresaba cargamentos millonarios en avionetas sobre pistas clandestinas del sur de Santa Fe y el norte bonaerense con destino a puertos fluviales.