Se le apagó la última vela al caudillo del río Uruguay. La Corte Suprema de Justicia de la Nación le bajó la persiana a las chicanas procesales y dejó al ex gobernador al borde de un calabozo definitivo. En los pasillos de los tribunales de Paraná la atmósfera huele a trámite consumado y a teléfono descolgado.
La rosca del poder entrerriano le soltó la mano sin disimulo, como suele ocurrir en el peronismo cuando el expediente huele a encierro inminente. La condena a 8 años de prisión efectiva por peculado y negociaciones incompatibles con la función pública espera únicamente la orden policial de captura. Su entorno familiar montó guardia en Concordia para contener el shock anímico.
El tablero penitenciario baraja tres destinos posibles para el ilustre huésped. La Unidad Penal 3 de Concordia asoma como la opción natural por razones de arraigo familiar, aunque también se evalúa la Unidad Penal 9 de Gualeguaychú. Esa granja carcelaria ofrece un régimen abierto que varios ex funcionarios miran con codicia antes de cruzar la reja.
Como tercera variante persiste el penal de la capital provincial, donde el dirigente ya estuvo encerrado 50 días durante 2024. El Servicio Penitenciario de Entre Ríos aguarda la comunicación de la fiscalía interviniente para despejar un pabellón seguro. Nadie quiere desprolijidades con un ex gobernador que supo manejar la billetera y el organigrama del distrito.
Atrás quedaron las épocas de gloria donde el aparato provincial se vaciaba para inflar su proyección nacional. El Tribunal de Juicio integrado por José María Chemes, Carolina Castagno y Elvio Garzón probó el desvío sistemático de recursos para montar su campaña presidencial de 2015. La fiesta publicitaria en Mar del Plata y la cartelería durante la cumbre del bloque regional terminaron costando caro.
El entramado de cartelización publicitaria también arrastró a su cuñado Juan Pablo Aguilera, quien ligó una pena de 6 años y medio. La Justicia demostró que armaron una red de testaferros para quedarse con la pauta oficial y financiar solicitadas partidarias. El expediente concentró las denuncias impulsadas por los letrados Rubén Pagliotto y Guillermo Mulet.
Cuando estalló la primera sentencia condenatoria en abril de 2022, el ex mandatario oficiaba de representante diplomático en Israel. El ex presidente Alberto Fernández se vio forzado a pedirle la renuncia indeclinable para evitar un bochorno internacional. Aquel desplazamiento marcó el inicio de un repliegue territorial que terminó en absoluto aislamiento.
Con 67 pirulos en el lomo, el beneficio automático por edad avanzada queda descartado de plano para la defensa. Los abogados del imputado intentarán rasquetear una prisión domiciliaria apoyándose en sus afecciones cardíacas e hipertensión crónica. No obstante, los jueces locales rechazan habitualmente estos pedidos cuando el penal puede garantizar el control médico.
La doctrina judicial entrerriana suele ser inflexible ante los pedidos de privilegio de la corporación partidaria. En las cárceles de la provincia conviven internos con patologías severas que jamás lograron cumplir su castigo en una cómoda habitación. El sanitarismo carcelario será el ring donde se librará la última batalla técnica del caso.
La caída del ex cacique entrerriano retumba en el peronismo federal como una advertencia implacable. El final de Urribarri demuestra que el abuso de la pauta pública para engordar ambiciones electorales personales termina pasando una factura sin retorno. Quien se creyó intocable por repartir contratos ahora espera la sirena policial en el living de su casa.
Lo que tenés que saber sobre la condena a Urribarri
- Sentencia firme: La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso extraordinario de Sergio Urribarri y dejó firme su condena a 8 años de prisión por peculado y negociaciones incompatibles.
- Lugares de detención: Se analizan tres opciones para su alojamiento: la cárcel de Concordia por arraigo familiar, la colonia penitenciaria de Gualeguaychú o la unidad penal de Paraná donde ya estuvo detenido 50 días.
- Delitos acreditados: La Justicia probó el desvío de pauta oficial para financiar su precandidatura presidencial de 2015, incluyendo el parador de Mar del Plata y negocios directos para su cuñado Juan Pablo Aguilera.
- El intento de domiciliaria: La defensa buscará evitar el calabozo esgrimiendo afecciones cardíacas, aunque la Justicia provincial mantiene un criterio restrictivo que descarta privilegios médicos.