martes 08 de septiembre de 2026 - Edición Nº5192

Nacionales | 8 sep 2026

Interna al rojo vivo

Llaryora y Schiaretti libran una feroz guerra fría por el cordobesismo

15:00 |En este informe te revelamos los secretos de la cumbre secreta entre el mandatario de Córdoba y su mentor en medio de un clima espeso. El choque generacional sacude las estructuras provinciales con pases de factura por los acuerdos legislativos con la Casa Rosada, la sombra del kirchnerismo y una disputa territorial que promete heridos.


El peronismo mediterráneo montó durante décadas un relato de armonía que hoy cruje por todos lados. El recambio generacional dejó de ser una transición ordenada para convertirse en una trinchera soterrada. Martín Llaryora descubrió que sentarse en el sillón mayor no garantiza el mando si el antecesor mantiene la lapicera parlamentaria.

El pasado 20 de agosto, ambos dirigentes compartieron un cónclave a solas para frenar el desgaste. La filtración del convite expuso fisuras inocultables sobre quién dialoga realmente con el poder libertario. La rosca doméstica arde mientras los operadores ensayan sonrisas de compromiso ante las cámaras.

La relación con Balcarce 50 desnuda la primera gran grieta entre el gobernador y Juan Schiaretti. El sanfrancisqueño pacta apoyos con el ministro Diego Santilli, pero la tropa legislativa responde al exgobernador con libre albedrío. Esa desinteligencia regala munición gruesa a opositores como Gabriel Bornoroni y Luis Juez, quienes festejan el desmadre oficialista.

El bloque en el Congreso de la Nación exhibe esa doble comandancia que desquicia a los funcionarios provinciales. La senadora Alejandra Vigo y el diputado Carlos Gutiérrez reportan sin intermediarios al veterano dirigente. Para la guardia vieja, las urgencias de gestión no justifican rifar el perfil federal de la provincia.


Fricciones por la rosca nacional


El coqueteo llaryorista con el peronismo porteño enciende todas las alarmas en el búnker schiarettista. Dirigentes como Oscar Parrilli, Carlos Zannini y el militante Juan Grabois desembarcaron en territorio mediterráneo esquivando cualquier reproche al gobernador. Ese pacto de no agresión irrita al mentor, empeñado en construir un centro antigrieta que tribute al tablero de Javier Milei.

La furia escaló cuando la esposa del caudillo exigió públicamente la cabeza del legislador Ramón Flores, salpicado por causas familiares aberrantes. La jugada ventiló una interna feroz que la mesa chica provincial pretendía desactivar sin costo mediático. El dardo quebró los códigos tradicionales de la corporación política local.

Desde las entrañas del oficialismo brotó un reproche cargado de veneno contra la senadora. “Si tanto querían sacarlo a ‘Cañito’ se arreglaba con un llamado por teléfono”, bufó un operador llaryorista de la Legislatura. La exposición pública dejó al descubierto que la disciplina partidaria voló por los aires.

Los despachos judiciales componen el tercer frente de una batalla sorda que paraliza pasillos. El Tribunal Superior de Justicia y la red de fiscales provinciales cobijan a terminales históricas del schiarettismo que bombardean al ejecutivo. Las lealtades en los estrados se mantienen firmes con el viejo régimen.


Rebelión palaciega y rosca capitalina


El conflicto salarial de Tribunales funcionó como un recordatorio del poder residual que conserva el líder saliente. Magistrados del fuero contencioso administrativo coparon las asambleas gremiales poniéndole el cuerpo a la protesta contra el gobierno. Aunque la paritaria cerró el martes pasado, el mensaje de hostilidad quedó perfectamente registrado.

La falta de conducción unificada habilita a segundas líneas ministeriales a reportar clandestinamente a su antiguo jefe. Varios funcionarios del actual gabinete peregrinan semanalmente para quejarse de la gestión y buscar protección política futura. El titular del panal conoce cada traición, pero carece del volumen propio para purgar la estructura.

El cierre de autoridades partidarias en la Ciudad de Córdoba completó el cuadro de desconfianza mutua. La senadora únicamente compartió la postal formal con el intendente Daniel Passerini y el gobernador, vaciando los actos barriales. La frialdad preanuncia un choque inevitable por la sucesión capitalina y la lista de senadores.

Lo que tenés que saber sobre la fractura cordobesa

  • Cumbre reservada: Llaryora y Schiaretti se reunieron a solas el pasado 20 de agosto para intentar encauzar una convivencia tensionada por celos de poder.
  • Doble comando legislativo: Mientras el gobernador acuerda votaciones con la Nación, los legisladores nacionales responden directamente al exmandatario.
  • El factor judicial: Magistrados y fiscales alineados con el schiarettismo operan como trinchera de resistencia frente a las reformas provinciales.
  • Fuego amigo: El reclamo de renuncia a Flores dinamitó los códigos internos y anticipó la pelea por las candidaturas de 2027.
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