martes 15 de septiembre de 2026 - Edición Nº5199

Nacionales | 15 sep 2026

Furia vecinal y grieta oficial

El conurbano arde y el peronismo se desangra entre tiroteos y pases de factura

20:00 |En este informe te contamos cómo la escalada delictiva quebró la tregua interna en Buenos Aires, empujando a los barones territoriales a rebelarse contra La Plata. Mientras los intendentes arman sus propios esquemas de patrullaje para no perder la calle, el gabinete provincial se trenza en escaramuzas verbales para disimular una crisis que ya perforó el blindaje partidario.


El asfalto del conurbano hierve y la política tradicional opta por la pirotecnia de trinchera. Los hechos delictivos desbordaron la capacidad de respuesta y desnudaron fracturas inocultables en la provincia de Buenos Aires. En las esquinas del Gran Buenos Aires se respira abandono cotidiano. El relato estatal choca contra la cruda balacera.

La postal frente al Colegio Nacional de Morón aceleró todas las alarmas en el oeste. Lucas Ghi tuvo que salir apurado a proyectar una guardia comunal reclutando uniformados retirados con tenencia de armamento propio para contener el clamor popular. Los vecinos marcharon hacia la vivienda comunal hartos de las promesas de patrulleros que jamás circulan por las barriadas calientes.

Lejos de acusar recibo del tembladeral en la tropa local, el titular de la cartera de Seguridad bonaerense prefirió el ring virtual. Javier Alonso eligió cruzar en las redes a Patricia Bullrich para mudar el barro hacia la órbita del Gobierno nacional. La pulseada digital intentó amortiguar el desgaste de un ministerio que no hace pie en el territorio.

La senadora nacional no dejó pasar la ocasión tras la balacera escolar y apuntó a la cúpula platense. La exfuncionaria cuestionó con dureza que la suspensión del régimen penal juvenil devuelva prontamente a la libertad a delincuentes menores. La discusión jurídica mutó instantáneamente en chicana de barricada electoral.

El funcionario bonaerense devolvió el golpe buscando preservar la figura del mandamás provincial. “Y no se pongan nerviosos, el Gobernador está sólido, trabajando todos los días, recorriendo la Provincia y acompañado por el pueblo bonaerense en las urnas”, retrucó el ministro al defender el despliegue del gobernador. La defensa cerrada reveló el nerviosismo que domina a la estructura platense.


Trincheras digitales sin respuestas


El intercambio escaló con reproches hacia las mediciones de la administración nacional. “Patricia, no sea contradictoria; cuando usted era ministra, sus propias estadísticas mostraban a la Argentina como uno de los países más seguros de la región y hoy Monteoliva difunde números similares, pero de repente todo es violencia y terror. ¿En qué quedamos?”, fustigó Alonso. La retórica pretendió desarticular la ofensiva libertaria sobre el conurbano.

El ministro ensayó una justificación presupuestaria apuntando al despliegue en los distritos bonaerenses. “Explique cómo serían esos resultados sin el trabajo de la Provincia, que está todos los días en los 135 municipios, invirtiendo y fortaleciendo la seguridad con recursos provinciales”, replicó el funcionario de Axel Kicillof. Pero en el barro cotidiano ese balance suena hueco.

La réplica sumó acusaciones de fondo contra la gestión central de Javier Milei. “Mientras ustedes chicanean en redes, la droga que llega a la Provincia recorre miles de kilómetros atravesando una frontera llena de agujeros que este Gobierno no logra contener”, sentenció el ministro bonaerense. El descontrol fronterizo se transformó en el escudo oficialista.

Para rematar el alegato, desde calle 2 sacaron a relucir la tijera de Balcarce 50. “Dejen la chicana, trabajen y devuélvanles a los bonaerenses los miles de millones de dólares que les quitaron; esos recursos también hacen falta para seguir construyendo una Provincia más segura”, disparó Alonso. La poda de fondos coparticipables es el argumento recurrente ante cada traspié.


El fuego amigo acorrala


El problema mayúsculo para el sillón de Dardo Rocha no proviene del microclima porteño. El sangriento asalto en José C. Paz encendió la hoguera interna con reclamos peronistas que ya no guardan las formas. La muerte del joven David Elías Ojeda Vázquez desató la indignación colectiva en un bastión intocable.

El asesinato de este vecino de 22 años a manos de criminales en motocicleta quebró la lealtad comunal. Desde la comuna exigieron formalmente al mandatario provincial un refuerzo urgente y extraordinario de patrullas para frenar la sangría comunitaria. El reclamo institucional escondió una estocada de poder demoledora.

El mandamás municipal en uso de licencia, Mario Ishii, decidió despegarse del armado provincial. El actual senador bonaerense dio vía libre a su tropa para desmarcarse sin tapujos del plan de seguridad platense. La distancia entre el caudillo y el gobernador presagia un divorcio electoral inminente.

La voz cantante del descontento la asumió sin anestesia Pablo Mansilla en los micrófonos radiales. “Nuestro gobernador Kicillof tendría que mirar un poquito más lo que es y dejar de pasear un poquito por las provincias y cuidar sus vecinos bonaerenses”, espetó el secretario comunal en La Red. La imputación pulverizó el blindaje de la gobernación.

El diagnóstico de la dirigencia local sonó lapidario para las pretensiones presidenciales del oficialismo. “Kicillof nos abandonó en el municipio. Sí, por supuesto; la Policía Bonaerense de José C. Paz hace todo lo imposible con lo poco que tiene y con los pocos recursos que tiene. Yo lo puedo decir, yo no soy policía; hay un abandono total, pero en toda la provincia”, sentenció Mansilla. Cuando el propio peronismo te baja el pulgar, las redes sociales ya no alcanzan para tapar el desastre.

Lo que tenés que saber sobre la rebelión bonaerense

  • Tiroteo y crisis en Morón: El ataque armado frente a un colegio movilizó a los vecinos hacia la casa del intendente Lucas Ghi, quien anunció una fuerza municipal integrada por personal policial retirado armado.

  • Trinchera virtual: El ministro provincial Javier Alonso se trenzó en un duelo dialéctico con Patricia Bullrich, acusándola de cinismo con las estadísticas y reclamando fondos nacionales y resguardo de fronteras contra el narcotráfico.

  • Rebelión en José C. Paz: El crimen de David Elías Ojeda Vázquez provocó la furia barrial y desató durísimas críticas del secretario de seguridad comunal, Pablo Mansilla, alineado con el intendente en licencia Mario Ishii.

  • Quiebre justicialista: Dirigentes del conurbano acusan al mandatario de desatender el territorio mientras proyecta su instalación en el interior del país.

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