El armador que gestó la arquitectura electoral de Cambiemos en Gualeguaychú sacudió la modorra del comité nacional. En una entrevista televisiva brindada en Buenos Aires al periodista Luis Novaresio, Ernesto Sanz rompió el ostracismo político para dinamitar el relato oficialista de la Casa Rosada. Con las elecciones presidenciales de 2027 en la mira, el histórico dirigente mendocino no solo no descartó calzarse el traje de candidato, sino que disparó una comparación ponzoñosa: sentenció que el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo son dos caras de una misma moneda autocrática.
El mendocino conoce cada baldosa de los pasillos parlamentarios y utilizó esa gimnasia para desmenuzar la estrategia discursiva libertaria sin anestesia partidaria. “Estos tipos son primos hermanos porque te ocultan esa idea bajo el relato de que el Estado debe desaparecer”, fustigó al trazar un paralelismo entre la hegemonía kirchnerista y la cruzada anarcocapitalista. Para el exsenador, ambas fuerzas políticas buscan liquidar las mediaciones republicanas para consolidar un lazo directo y vertical con las masas, donde los partidos tradicionales y el periodismo representan un estorbo que el poder central prefiere aniquilar.
La ofensiva parlamentaria del oficialismo contra los comicios preliminares encendió las alarmas rojas dentro del centenario partido fundado por Leandro N. Alem. “Quieren eliminar las PASO porque saben que es una herramienta para construir una alternativa”, sentenció para desarmar la épica del triunfo garantizado que venden los operadores de las redes sociales oficialistas. Sin las primarias, la fragmentación opositora allana el camino de cualquier proyecto hegemónico, dinamita la capacidad de confluencia de las minorías y sepulta el debate de los proyectos de gestión antes de octubre.
Lejos de los manuales de la resignación, el dirigente radical ya bosqueja una mesa de cuatro patas para sentar a la mesa de arena opositora. “Un símil Cambiemos del 2015, donde haya un candidato del PRO, donde haya un candidato radical, donde haya un candidato del socialismo, de la Coalición Cívica”, detalló al proyectar un tablero fragmentado con dos peronismos y la tropa oficialista. En ese armado táctico, bendijo el despliegue técnico del economista Hernán Lacunza y dejó picando su propia postulación entre sonrisas cómplices que alimentan la voracidad de la militancia.
El dirigente boina blanca también tomó distancia del estilo comunicacional polarizante que desborda las redes sociales y marca la tónica de la gestión libertaria. “Aborrezco sus formas y a mí no me parece que sea un problema secundario”, lanzó sin titubeos tras adjudicarle al mandatario nacional una dependencia ciega del marketing digital. Desde su perspectiva, gobernar a base de descalificaciones no solo erosiona el tejido institucional de la República Argentina, sino que exhibe un desprecio absoluto por el consenso que exige una administración sin mayorías parlamentarias propias.
El cierre de la conversación desarmó de cuajo la narrativa victimizante que todavía ensayan los sectores más duros del Instituto Patria. “El gran error de ella es cuando pudo haberse independizado de todas las cosas malas que había hecho su marido”, remató al rechazar que Cristina Fernández de Kirchner padezca una persecución política en los tribunales federales de Comodoro Py. Para el mendocino, la expresidenta eligió no romper con la matriz viciada del gobierno de Néstor Kirchner y hoy afronta el pasivo judicial derivado de sus propias decisiones de poder.
Lo que tenés que saber sobre el retorno de Ernesto Sanz
- Crítica al modelo: Equiparó la metodología de Javier Milei con la del kirchnerismo por eludir los controles republicanos e intermediarios institucionales.
- Defensa de las PASO: Advirtió que la intención oficial de derogar las primarias busca clausurar la gestación de un frente opositor competitivo.
- Propuesta electoral para 2027: Promueve una nueva coalición entre la UCR, el PRO, el Partido Socialista y la Coalición Cívica, sumando cuadros económicos como Hernán Lacunza.
- Regreso personal: Evitó rechazar una candidatura personal y dejó la puerta abierta para integrar las boletas.
- Estatus judicial de Cristina Kirchner: Descartó de plano la figura de "presa política" y responsabilizó a la exmandataria por no distanciarse de los desmanejos de su espacio.