La Cámara de Senadores de la Nación convalidó la poda energética impulsada por el Gobierno Nacional y desató una rebelión comunal en la Provincia de Buenos Aires. Un total de 94 distritos perdieron el beneficio tarifario automático de la denominada Zona Fría, dejando a la intemperie a 1,24 millones de hogares. Los jefes comunales advierten que la quita del subsidio duplicará de inmediato el costo del gas en pleno invierno bonaerense. La respuesta territorial no tardará en desembarcar en los tribunales federales para frenar el ajuste.
El nuevo esquema dejó desamparada a la geografía provincial frente a las heladas, salvando únicamente a Carmen de Patagones por su pertenencia geográfica a la Patagonia. Las estimaciones de las distribuidoras calculan aumentos que llegarán al 100%, convirtiendo las boletas de servicios en un lujo inalcanzable para la clase media. En los distritos del sur los números asustan a cualquier economía doméstica: una factura promedio saltará de 19.945 pesos a 39.890 pesos de un mes a otro. Semejante salto pulveriza la capacidad de pago vecinal y tensa la recaudación en cada comuna.
Frente a este escenario, los alcaldes decidieron archivar temporalmente las internas partidarias para articular una trinchera común contra el centralismo porteño. En la cabecera de la sexta sección, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, encabezó la ofensiva y dejó sentada la postura de su distrito: “A misma temperatura, mismo régimen. Si nuestra ciudad tiene las mismas temperaturas que Santa Rosa, Viedma o Neuquén, los bahienses no tenemos por qué pagar el doble. Es un despojo para Bahía Blanca”. La presentación judicial en los estrados federales ya está redactada a la espera de la promulgación.
El descontento cruzó de lleno la pampa bonaerense y sumó la voz del camporista Maximiliano Wesner desde el palacio municipal de Olavarría. El mandatario comunal remarcó la gravedad del cuadro social al advertir que “no hablamos de un privilegio; hablamos de miles de familias que necesitan calefaccionar sus hogares y que ahora van a tener que destinar más de sus ingresos a pagar el gas”. Los parques industriales también sufrirán la pérdida de competitividad en sus talleres y pymes fabriles.
En la costa atlántica la resistencia adoptó formato colectivo mediante el accionar del radical Marcelo Lacedonia al frente de la Defensoría del Pueblo de Mar del Plata. El funcionario confirmó que interpondrá un recurso de amparo para plantear la inconstitucionalidad de la norma, respaldado por el bloque legislativo de Maximiliano Abad. La estrategia pasa por aguardar la publicación en el Boletín Oficial, entendiendo que un recurso prematuro habilitaría a los jueces a rechazar el reclamo alegando inexistencia de caso en vigencia.
La presión escaló con la adhesión de los intendentes nucleados en la Unión Cívica Radical y el kicillofismo costero de Gustavo Barrera en Villa Gesell. Desde el espacio radical recordaron que “el ajuste no puede llegar también a la calefacción de los bonaerenses”, sumando volumen a una liga transversal que no distingue pertenencias. Los intendentes preparan una andanada de litigios coordinados que pondrá a prueba la solidez técnica del plan energético de la Casa Rosada.
Lo que tenés que saber sobre la caída de la Zona Fría
- El impacto: La eliminación del beneficio alcanza a 94 municipios bonaerenses y deja sin descuento a 1,24 millones de usuarios.
- El costo en la boleta: Las tarifas registrarán alzas directas de hasta el 100%, saltando de 19.945 pesos a 39.890 pesos en consumos estándar.
- La única excepción: El distrito de Carmen de Patagones es el único que conservará la tarifa diferenciada por pertenecer formalmente a la región patagónica.
- Ofensiva en tribunales: Intendentes del peronismo y el radicalismo preparan amparos ante la Justicia Federal para reclamar la inconstitucionalidad de la ley.