El ajuste fiscal bajó la persiana del subsidio geográfico sin anestesia ni contemplaciones parlamentarias. Con la promulgación de la Ley 27.828, el Gobierno nacional borró de un plumazo el beneficio de gas para 94 municipios de la Provincia de Buenos Aires. En las mesas de entrada ministeriales nadie lo duda: el recorte fiscal pulveriza el alivio térmico de la clase media bonaerense justo antes de encarar los meses de mayor consumo. La poda deja al descubierto un tendal de cuentas familiares desquiciadas.
La poda deroga la extensión sancionada en 2021 y retrotrae el esquema tarifario a criterios de hace más de dos décadas. El impacto no es menor: afecta de lleno a 1,24 millones de hogares bonaerenses que veían amortiguadas sus boletas invernales. Los técnicos que siguen la letra chica advierten que cerca de 4 millones de usuarios residenciales perderán bonificaciones históricas que alcanzaban entre el 30% y el 50% de la tarifa plana. Para el bolsillo ciudadano, no hay eufemismo técnico que alcance.

Las distribuidoras ya preparan los sistemas informáticos para emitir liquidaciones con aumentos que oscilarán entre el 55% y el 85%. Enclaves urbanos neurálgicos como Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil y Olavarría integran la nómina de ciudades desamparadas frente a la inclemencia climática. En los despachos municipales se escuchó una queja letal: “¿Cómo le explicamos al vecino del interior que ahora su frío es de segunda categoría?”. Los intendentes mastican bronca mientras calculan el costo político del malestar social.
El nuevo cuadro normativo también expulsó del esquema a cabeceras de peso agropecuario como Necochea, Junín, San Nicolás y Pergamino. Los usuarios residenciales pasarán de gozar de una compensación automática a costear el valor pleno del servicio sin escalas intermedias. En el mundillo regulatorio comentan por lo bajo que la eliminación de este régimen geográfico busca equilibrar balances fiscales con recursos del conurbano profundo y las llanuras provinciales. La rosca legislativa cedió ante la implacable lapicera de Economía.
En medio de la barrida generalizada, un único distrito del territorio bonaerense logró eludir el castigo de la tijera oficial. Se trata de Carmen de Patagones, que retuvo sus derechos gracias al reconocimiento como enclave perteneciente a la Región Patagónica. Entre los operadores energéticos se recalca que el extremo austral bonaerense se salvó por pertenecer al texto de la histórica Ley 25.565 y no a la controvertida ampliación de base intermedia. Una excepción técnica que expone la precariedad legal del resto.
Al sur del río Colorado, la geografía impone un clima semidesértico y vientos que justifican la continuidad del amparo estatal según el marco regulatorio de 2002. El resto de la pampa bonaerense quedó huérfana de subsidios y a merced de una factura imposible de eludir. En los pasillos de las empresas energéticas confirman que el salto en las boletas golpeará de lleno en los vencimientos del próximo mes sin derecho al pataleo. La batalla del gas entra en su fase más costosa para el usuario.
Lo que tenés que saber sobre la quita de Zona Fría en PBA
- La medida: El Gobierno nacional promulgó la Ley 27.828, eliminando los descuentos automáticos del régimen de Zona Fría en territorio bonaerense.
- Alcance del ajuste: Un total de 94 municipios pierden la cobertura, alcanzando a 1,24 millones de hogares y a casi 4 millones de vecinos.
- Aumento en facturas: Los usuarios verán reflejados incrementos de entre el 55% y el 85% en sus facturas de gas por redes.
- El único beneficiado: Carmen de Patagones es el único distrito de la Provincia de Buenos Aires que conserva el régimen por pertenecer a la Región Patagónica bajo la Ley 25.565.