El regreso oficial desde París hacia Buenos Aires destapó la fractura más celosa del gabinete económico libertario. El ministro de Economía, Luis Caputo, increpó a los gritos al titular del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausili, por el acercamiento secreto al consultor Alberto Ades. A bordo de la nave, el reproche del ministro expuso el quiebre de la sociedad financiera ante los ojos atónitos de la comitiva. La desmentida tuitera del ministro solo buscó tapar un tembladeral de pasillo que ya llegó a oídos presidenciales.
El cruce estalló a diez mil metros de altura mientras la cabina principal intentaba descansar. Testigos directos confirmaron que el jefe del palacio de hacienda descubrió los contactos previos entre la autoridad monetaria y el influyente economista radicado en el exterior. En los pasillos del poder reconocen que el enojo de Caputo desnudó el temor a ser intervenido por técnicos que responden a sectores rivales de la propia administración. El reproche fue subiendo de tono sin importar la presencia de colaboradores cercanos y secretarios de Estado.
La escena en el pasillo del chárter gubernamental rozó ribetes tragicómicos frente al resto de la delegación. A pocos metros del altercado descansaba en el suelo de la aeronave el jefe de Gabinete, Diego Santilli, visiblemente agotado tras la gira europea. Varios testigos confirmaron la tensión cuando el jefe de ministros despertó sobresaltado por los gritos cruzados entre los dos socios históricos de la consultora privada. Mientras tanto, el presidente Javier Milei permanecía hermético y aislado en su camarote privado sin intervenir en la reyerta.
El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, también presenció el violento pase de facturas sin poder mediar. La furia del titular de hacienda no se originó en un debate técnico, sino en una jugada política que sintió como una deslealtad personal. Operadores de la city porteña aseguran que el avance del economista Ades cuenta con el guiño de Federico Sturzenegger, archirrival del equipo económico en la botonera de decisiones. La pulseada por la conducción del programa financiero sumó así un nuevo capítulo de intrigas palaciegas.
Para desviar la atención pública, el ministro ensayó una burla en redes sociales apoyándose en confusiones de itinerarios. Desmintió un cruce en escala asiática, pero calló sobre el escándalo ocurrido en el trayecto desde el territorio de Francia. Analistas de la rosca oficialista señalaron que la chicana digital fue una clásica cortina de humo defensiva para eludir el verdadero conflicto de fondo. La ausencia de Caputo en el encuentro de ministros del 5 de octubre terminó de confirmar su malestar con la mesa chica.
Aquel lunes de faltazo oficial por presuntas razones de salud contrastó con su posterior aparición pública en streaming. La posterior disculpa privada de Ades ratificó que las rispideces existieron y que la convivencia en el equipo económico pende de un hilo delgado. En la mesa chica de la gobernación libertaria repiten que la disputa por el control de la política monetaria no admite dobles comandos ni operadores en las sombras. Las turbulencias del viaje recién comienzan y prometen aterrizar con impacto directo en los mercados.
Lo que tenés que saber sobre la pelea entre Caputo y Bausili
- El origen del conflicto: Luis Caputo le recriminó a Santiago Bausili haber iniciado gestiones reservadas con el economista Alberto Ades sin su aval.
- El escenario del cruce: La discusión ocurrió en el vuelo chárter de regreso desde París hacia Buenos Aires, tras el evento de inversores en Francia.
- Los testigos presentes: El altercado fue presenciado por el ministro Juan Bautista Mahiques y por Diego Santilli, mientras Javier Milei viajaba en su camarote.
- La interna política: La maniobra de aproximación a Ades es atribuida en los pasillos de Economía a la influencia de Federico Sturzenegger.