Desde que Javier Milei asumió la presidencia, ANSES dejó de enviar fondos a las 13 cajas jubilatorias provinciales que no fueron transferidas a la Nación. El impacto es grande: la deuda acumulada ya supera los $2 billones, con Buenos Aires y Córdoba absorbiendo más de la mitad del déficit.
El Gobierno nacional no desconoce el problema, pero propone una salida parcial basada en el modelo Frigerio. Este esquema, impulsado por el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, establece un monto fijo de transferencias mensuales, sin cubrir el rojo total. En su provincia, la cifra acordada es de $2.000 millones por mes, un número que, según la propia administración entrerriana, es simbólico frente al verdadero déficit.
Si la fórmula se aplicara a todas las provincias, los giros serían así: Buenos Aires recibiría $65.000 millones mensuales; Córdoba, $21.000 millones; Santa Fe, $18.000 millones; y Entre Ríos, $12.000 millones. Otras jurisdicciones, como Neuquén, Formosa y La Pampa, también figuran en la lista con montos menores. Sin embargo, los gobernadores dudan: ¿aceptar pagos parciales o seguir peleando por el total adeudado?
La Corte Suprema de Justicia convocó a una audiencia de conciliación para el 23 de abril, en un intento de destrabar el conflicto. La provincia de Córdoba, por ejemplo, ya inició una demanda por $550.000 millones contra el Estado nacional, presentada en 2023 por el entonces gobernador Juan Schiaretti.
Mientras tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en marzo que el Gobierno está realizando auditorías sobre las cajas previsionales y que los pagos llegarán cuando finalicen. Pero hasta ahora, nada concreto.
El problema no es nuevo. En la gestión de Mauricio Macri, se acordó que ANSES enviaría fondos equivalentes a lo que costaría administrar esas jubilaciones si estuvieran bajo su control. Sin embargo, con la reducción del empleo público en varias provincias, la relación entre aportantes y jubilados se volvió más desfavorable. Hoy, en la Patagonia hay tres trabajadores en actividad por cada jubilado, en Misiones la relación es de 4 a 1, y en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Formosa hay menos de dos activos por cada pasivo. Esto deja a las provincias sin margen y más atadas que nunca a los giros nacionales.
¿Qué pasará? ¿ANSES retomará las transferencias o las provincias tendrán que conformarse con un esquema a la baja? La discusión sigue abierta y la presión política crece.